2.5. Las fórmulas históricas según Marcos.

 

Los hechos y dichos de Jesús evolucionaron en el tiempo. Basta con tomar una parábola escrita por Mateo, o Marcos para detectar qué está cambiando en la interpretación del sentido de Jesús. Cada Comunidad aparece expresada en sus fórmulas de fe, no preocupándose tanto de conservar estas fórmulas cuanto de que sean inteligibles para ellos.

 

Las comunidades narran hechos y dichos de Jesús con el fin de ilustrar “el evangelio” o experiencia de Jesús. Esto no niega que al mismo tiempo narren situaciones de Jesús.  ¿Quién narró los evangelios? Los primeros creyentes fueron “recordando hechos y milagros” de Jesús con el fin de disponer las personas al evangelio. ¿Qué pasó? Luego de la muerte de Jesús sintieron la necesidad de narrar algunas cosas sobre el sentido de sus hechos y palabras.

 

Marcos no crea ninguna de las palabras ni de los hechos, simplemente los recoge en el año 70 d.C. consignando algunas de las mismas palabras de Jesús.

 

Con este material, pretende hacer una  historia sucesiva de los hechos que recoge en la tradición oral, seleccionando algunos de los milagros que sitúa en diferentes escenarios sin interesarle propiamente los lugares.

 

Marcos comienza su relato con la vida pública en la que no señala el nacimiento de Jesús. Aprovecha los dichos y los anota en cualquier parte del relato.

 

 

5.2. Criterio del relato de Marcos

 

Marcos se interesa por relatar una historia sucesiva de Jesús para apoyar el evangelio o encuentro con el Señor. Por eso el evangelio de Marcos se llama evangelio puesto que es una historia bien armada en función del mismo evangelio.

 

Primero porque necesita estructurar de forma ordenada el mismo evangelio. Pone a Jesús a viviendo él mismo lo que anunciaba. Jesús vive así el “evangelio”.

 

 

5.3. Pretensión de Marcos

 

Marcos pretende disponer a las personas, motivándolas para mostrarles el espíritu de Jesús. Al abrirnos al evangelio nos disponemos a acoger a Dios, a dejar a Dios ser Dios en nosotros. Tal como Jesús se dejó transformar por Dios, así debemos ser disponibles a su acción. El evangelio se escribió para que abriéndonos a su acción resultemos obrando como Jesús, haciendo misericordia, etc.

 

 

5.4. El Jesús de la historia

 

Marcos cuenta los hechos y palabras de Jesús transformándolas de acuerdo a la actitud que quiere producir en sus interlocutores: disponerse como Jesús ante Dios. Por esta razón, los evangelios traducen el Espíritu de Jesús de acuerdo a las necesidades de cada comunidad.

 

Es claro que el evangelio no está haciendo propiamente una biografía de Jesús, aunque cuente algunos de los hechos del Jesús histórico. La intención central de los evangelios consiste en motivar a las comunidades para abrirse a la acción de Dios tal como lo hizo Jesús. De esta manera muestra lo que le sucede a un creyente y a la comunidad si vive como Jesús vivió. Si vivimos el evangelio vamos a quedar parecidos a Jesús. Si Jesús aparece perdonando es para motivarnos a perdonar nosotros. Identificarse con Jesús no es que él nos perdone, sino perdonar. Si el evangelio trae la multiplicación de los panes su verdadera intención es que nosotros hagamos lo mismo. Se trata de compartir lo se es y se tiene. El milagro es abrirle la mano al que no la quiere abrir (Mc 6,3044; Mt 14,13-21; Lc 9,10-17; Jn 6,1-14). Como vemos este relato puede narrarse varias veces con intensiones catequéticas distintas de acuerdo a las diferentes comunidades. El pasaje del ciego de nacimiento (Jn 9,1-41) , nos invita a que seamos como Jesús, capaces de “abrirle los ojos” al otro permitiéndole que vea. Un evangelio se lee para que uno trate de ser como Jesús.

 

En el relato de la barca que se hunde (Mc 4,35-41), pretende mostrar que podemos animar, ayudar, levantar al otro que está mal, llenarlo de fe, entusiasmarlo. Eso es identificarse con Jesús.  No se trata entonces de pedir milagros, sino de hacerlos. Lo que se pretende es que seamos solidarios y que abramos las manos a los otros experimentando el mismo espíritu de Jesús. Es necesario leer el texto. Es impensable que Jesús le hubiese hablado a una multitud de 5.000 personas. Jesús reúne a grupos pequeños

 

 

5.5. Criterios científicos que nos ayuden a cercanos a Jesús

 

Si las comunidades y los redactores de los evangelios transforman lo que encuentran de él, ¿qué fue lo que más se conservó de Jesús? ¿Los hechos? o ¿los dichos?  Todo mundo piensa que son los hechos y no es así, pues todo esto fue armado después de la muerte de Jesús. A partir de las palabras podemos armar mejor los hechos  de Jesús.

 

Rudolf Bultmann ha sido un autor muy relevante en el estudio sobre el problema literario de Jesús. Bultmann propone desmitificar y desmitologizar los relatos del Nuevo Testamento,  de la “historia de la tradición de los evangelios” procurando una visión más científica de los textos neotestamentarios, de acuerdo al desarrollo de la investigación en las ciencias del espíritu.

 

5.6. ¿Quién fue en realidad Jesús?

 

Podemos conocer la persona de Jesús a través de sus parábolas. Tanto las parábolas como los milagros están envueltas en un género literario griego, conservados primitivamente en su tradición oral.

 

En Romanos 15,4, escribe Pablo: “Por mi parte estoy persuadido, hermanos míos, en lo que a vosotros toca, de que también Uds. están llenos de buenas disposiciones henchidos de todo conocimiento y capacitados también para amonestaros unos a otros”, palabras estas que se refieren a unas escrituras: ¿cuáles? ¿Antiguo o Nuevo? Al Antiguo porque todavía el nuevo no es escritura. El nuevo testamento es una  acogida a escritos que se hicieron y los acogieron en el siglo II como escrituras. Para los cristianos primitivos es conocido es el Antiguo Testamento. El AT empieza por partes. En el libro de Génesis hay fragmentos y estratos desde los siglos X  y IV a.C. El trabajo de la crítica a nivel científico bíblico consiste en saber a qué época corresponde. Estos libros se fueron coleccionando en el siglo IV a. C. y agrupando por  temas, por ejemplo lo histórico, lo profético y las enseñanzas de Jesús. Pero, ¿cómo sabían qué es palabra de Dios? Lo vinieron a saber por el uso que tenían los textos en la comunidad en que eran aceptados. Este es el gran criterio : la comunidad. Hacia el siglo V deciden que son Palabra de Dios, aquellos que la comunidad ya ha tenido y celebrado en el culto.

 

5.7. ¿Por qué los textos de la Sagrada Escritura se escribieron en hebreo?

 

Después de la conquista de Alejandro Magno, muchos judíos hablan el griego. Después del cautiverio de Babilonia (580 a.C.), muchos judíos huyeron a Alejandría y a las regiones cercanas. Con motivo de su expansión por ese mundo oriental fue necesario crear sinagogas en griego. Hay libros que van a considerar como palabra de Dios, entre ellos los Macabeos. De esta forma comunidades Judías de habla  griega siguieron haciendo escritos que consideraron como libros sagrados. Entonces la recopilación de los dos cánones conformó la Biblia de los setenta. O sea que había dos cánones, canon es norma.  Se clasificaron en dos cánones dos cánones. Los libros normativos hebreos eran los de la comunidad palestinense y los libros normativos de los griegos que eran los del hebreo traducidos al griego, a los cuales les agregaron siete más.  De allí que los protestantes tengan siete libros menos pues desde Lutero, acogieron el texto hebraico.

 

Pero ¿por qué los católicos seguimos el texto de los setenta? Porque la primera comunidad cristiana utilizó el griego ya que consideró inspirada la traducción de los Setenta.  Finalente, el canon del Nuevo Testamento vino a hacer aprobado en 1570 en el concilio de Trento, agregando a los textos ya aprobados, la carta de Santiago y las cartas 1 y 2 de Juan. Existe la Vetus Latina, una traducción que se hizo en el norte de Africa my acogida y se denominó la vulgata (popular), atribuida a San Jerónimo (siglo IV o V d.C.) que fue la traducción oficial del Concilio de Trento, teniendo como criterio el uso que de ella había hecho ya la comunidad cristiana. Cuando la comunidad cristiana acoge este texto la identifica con la palabra de Dios. De estos libros canónicos, existen siete libros: Judit, Tobías, Macabeos I y II, Sabiduría y Eclesiástico, no admitidos por los protestantes.

 

 

5.8. ¿Cómo se armó entonces el NT?

 

(Veamos 1Co. 9,3-5:  “He aquí mi defensa contra mis acusadores: ¿Por ventura no tenemos derecho a comer y beber? ¿No tenemos derecho a llevar con nosotros una mujer cristiana, como los demás apóstoles y los hermanos del Señor y Cefas?”)

 

¿Cómo se armó el Nuevo Testamento? En la medida en que la comunidad fue aceptando los textos. Por principio, ya desde el siglo II a.C. la comunidad estaba aceptando casi todos los textos con algunas dudas hasta que el Concilio de Trento definió cuáles eran los textos aceptados oficialmente por la comunidad cristiana.

 

Los Evangelios colocan una cantidad de palabras en labios de Jesús, pero los críticos de la Biblia han  encontrado  que no todas las palabras que se atribuyen a Jesús fueran de Él. No es nada raro. Pienso que todas las diatribas contra los escribas y fariseos que trae Mateo, no son de Jesús. Jesús no rechaza a nadie. Si rechazara una sola persona ya no sería Salvador.

 

Hemos hecho un recorrido para ver cómo se comportan los discípulos a partir de la muerte y Resurrección de Jesús y qué era lo que a ellos les preocupaba. Lo que preocupa a los discípulos es anunciar lo que ellos estaban experimentando, es decir, la acción del Resucitado en ellos y por lo tanto, el Evangelio. Eso es el Evangelio: la acción del Resucitado. Sí, pero es decir poco. Es la acción del Resucitado aconteciendo en la persona. ¿Qué hace el Resucitado en la persona? La va ocupando hasta que resulta ser tan dominada por Jesucristo, que es una transparencia de Él.

 

Eso fue lo que anunciaron los discípulos. Eso es lo que se llama Evangelio, eso es el cristianismo. Eso es lo que se llama vida sacramental, sobre todo el Bautismo. Estas tres cosas se definen de la misma manera: es el acontecer del Resucitado en las personas y al acontecer las va transformando en la medida en que las personas se van disponiendo o abriendo a su acción hasta que el Resucitado resulta haciendo otros seres como Él, otro Cristo, otros Jesús. Esa es la preocupación de la Iglesia desde que Jesús muere hasta el día de hoy.

 

 

5.9. ¿Cómo lo anunciaron?

 

Diciendo esas formulaciones muy pequeñas que ya hemos visto. Y luego a esas sencillas formulaciones le añadieron palabras y hechos de Jesús. Esos hechos de Jesús fueron armados dentro de  la misma predicación para disponer a las personas al evangelio. Recurrieron  a  dichos de Jesús para darle autoridad al mismo evangelio y los hechos de Jesús para que se dieran cuenta a qué lleva el evangelio: a tener las actitudes de Jesús. Es decir, los milagros, el trato de Jesús con los pecadores, la misericordia con los débiles, el perdón, las actitudes de comprensión. Todo eso lo fueron narrando para mostrar a qué lleva el Evangelio. Es decir, si uno se abre el Evangelio, resulta haciendo misericordia como Jesús, perdonando como Jesús,  en una palabra, resulta dándose incondicionalmente al otro.

 

Es evidente pues que al anunciar el Evangelio, se empleen los dichos  de Jesús en función de motivarnos para actuar como él. Al recordar esos dichos de Jesús no lo hacen por cierto cariño que tienen con el Maestro, (así como uno que trata de conservar las cosas de la persona amada) no era para eso. Esta sabiduría de Jesús es empleada en función del Evangelio. Eso quiere decir que al emplear las palabras de Jesús, por parte de los primeros creyentes les iban acomodando al público que tenían y por eso necesariamente tienen que variar los dichos de Jesús.

Así se comprende por qué Marcos tiene una afirmación; Mateo le agrega otra cosa, Lucas le vuelve a quitar y Juan la vuelve otra cosa diferente. Nos preguntamos: entonces ¿cuál de todas estas afirmaciones es la verdadera que pronunció Jesús? Un ejemplo claro de esto son las Bienaventuranzas. Con gran facilidad se dice que son muy propias de Jesús. Pero si se comparan los dos textos que disponemos, se ve que son diferentes.

 

El evangelista varía los textos de acuerdo al público que escucha.

 

Es así que las palabras de Jesús se ponen por escrito, no para conservarlas sino para disponer a las personas al evangelio (anuncio).

 

 

5.10. ¿Cuando se armaron los evangelios?

 

Los hechos de Jesús: milagros, narraciones, etc. ¿Cuándo se armaron? Hasta tres generaciones después de Jesús. Cada generación es de más o menos, 20 años. Lo que hizo Marcos es tomar la tradición oral y armar una historia de Jesús presentándola en secuencias sucesivas de la manera muy libre. Si comparamos a Marcos con los otros dos sinópticos (Mt. y Lc), son muy distintos entre sí. Nada raro que Marcos coloque un milagro al principio y Mateo lo coloque al final. Porque no se está haciendo una narración en orden cronológico y biográfico, sino armando una secuencia artificial para producir el efecto deseado que consiste en suscitar una adhesión al espíritu de Jesús (evangelio).

 

Este método lo realizó Marcos para promover el Evangelio. De esto nos queda claro que no se trata de hacer una historia de Jesús pues esta “historia” por sí sola no salva a nadie. Una historia de Jesús no salva a nadie. Quien salva es el Resucitado poseyéndonos. En esto consiste el cristianismo. Ahora: si queremos tener algo en claro sobre qué hizo o qué dijo realmente Jesús, que es la tarea de los exegetas, llegaríamos a una realidad de Jesús captable a través de sus palabras. Por ello nos vemos remitidos a analizar y comprender sus dichos en su evolución, hasta llegar a descubrir una manera de pensar de Jesús.

 

Si llegamos a eso es muy fácil que podamos rastrear cuál era la manera de pensar de Jesús y eso es muy trascendental porque en este planeta no ha habido un ser humano que sea tan divino como Jesús, o tan transparente como Jesús.  Y de los hechos, ni se diga; es más difícil.

 

 

5.11. ¿Qué pretende la narración de un milagro?

 

¿Qué busca el que narró un milagro? ¿Qué está promoviendo con su relato? Hay que leer el texto con mucho cuidado porque en él está la intencionalidad.