2. PRIMERAS FORMULAS DE FE DE LA COMUNIDAD PRIMITIVA

 

1.1.          Evangelio, fuerza de Dios en Jesús

 

La más notable fórmula de fe es 1 Cor 1, 4: Siempre doy gracias a mi Dios por ustedes, por la gracia que Dios ha derramado sobre ustedes por medio de Cristo Jesús. Pues por medio de él les ha dado toda riqueza espiritual, así de palabra como de conocimiento, ya que el mensaje acerca de Cristo se estableció firmemente entre ustedes”.

 

La que palabra griega Kerygma que aparece en el texto, la podemos traducir como “la predicación” o el enunciado de una experiencia vital. Estas pequeñas fórmulas de fe expresan por qué están obrando de determinada manera. Uno no descubre la fe, sino cuando uno vuelve sobre sí y mira qué es lo que está pasando. La fe no se inventa, nace de la experiencia de haberla vivido. La teología no es una especulación  que nosotros hacemos. Las fórmulas de fe explican la vida, explican el ¿por qué estoy viviendo así? Las fórmulas enuncian el por qué resultamos cambiados, transformados, convertidos? 

 

La manera de ser de Jesús y de sus primeros seguidores trajo una persecución continua. Los primeros cristianos fueron constantemente amenazados, discriminados, perseguidos. Precisamente a raíz de estas persecuciones la primitiva comunidad se dispersa en Samaría, Antioquía, Damasco. En esa dispersión era del todo necesario que se pusieran de acuerdo en qué era fundamental de lo que estaban creyendo y qué anunciaban a la gente que no conocían el cristianismo. No contaron historias de Jesús entre el año 30 y 50, no se habla de historias de Jesús. Lo que les preocupó a ellos no fue la historia de Jesús, sino anunciar el hecho salvador de Jesús. Eso es lo que se llama Keryma o “evangelio”. El evangelio no son los Evangelios. Los  cuatro Evangelios se escribieron para promover el “evangelio”, el anuncio o kerigma de la fe. Es más importante “evangelio” que las historias de Jesús. La prueba es que el año 30, 40 no hay historias de Jesús y sin embargo ya están anunciado “evangelio” o anuncio de la vida de Jesús.

 

 

2.1.1. ¿Qué es el Evangelio?

 

Os recuerdo hermanos el “evangelio”, palabra griega legítima, no cabe otra traducción de esta palabra: “Os recuerdo hermanos el Evangelio que os prediqué, que habéis recibido y en el cual permanecéis firmes, por el cual también sois salvados, si lo guardáis tal como lo prediqué, si no habéis creído en vano”.

 

El “evangelio” es pues aquello que es capaz de  liberar al ser humano de sus propios egoísmos. Eso no es cualquier discurso. Ninguna doctrina será capaz de sacarnos del egoísmos? Una doctrina entendida como un sistema de ideas no nos salva. Sacarlo a uno y volverlo trascendente tiene que ser fruto de otra cosa. Y recordemos lo que nos dice : “Les recuerdo hermanos el evangelio en el cual permanecéis, por el cual también sois salvados. De modo  que el Evangelio salva, transforma. Y este tal como os lo prediqué, sino hubierais creído en vano, porque os transmití en primer lugar lo que a mi vez recibí” .

 

 

2.1.2. Pablo recibió una tradición.

 

Pablo afirma entonces que: Yo no inventé este evangelio, simplemente lo he transmitido. ¿De quién lo he recibido? De la primitiva comunidad cristiana. Por eso la comunidad es el fuerte del evangelio. Es en este evangelio donde se ha anunciado que: 1º.  Cristo murió por nuestros pecados, según la escrituras. 2º. Que fue sepultado, 3º. Cristo resucitó al tercer día según las escrituras.

 

Esta es una fórmula compleja escrita en lenguaje anterior a Pablo, pero que él recoge. Esta primera fórmula de la carta a los Corintios se presenta en un contexto distinto al contexto palestinense. El mundo de los corintios es distinto del palestinense. Por esta razón Pablo en todo este capítulo 15 de su carta en mención explica qué significa esa frase.

 

2.1.3.          “Cristo murió por nuestros pecados”

entonces, ¿Qué es el pecado?

 

Traducida al lenguaje de Pablo podríamos afirmar que la fórmula: Cristo murió para liberarnos (salvarnos) del pecado. Preguntémonos ahora: ¿de qué nos libera Jesús? Respondemos, del “pecado” (en singular). Pablo escribe pecado en singular queriendo indicar con ello la tendencia del hombre a su finitud. El pecado no es por tanto el hecho “pecaminoso” cuanto de la tendencia del hombre a replegarse sobre sí mismo en su propia finitud.

 

El pecado es la autosuficiencia del hombre. Aquella actitud que le hace “autosuficientarse”. En actitud el hombre alcanza todo cuanto puede con el poder de sus manos hasta consumirse en su propia finitud. Todos los hechos pecaminosos que hacemos vienen de esa tendencia interior del corazón del hombre. ¿Por qué un individuo mata a otro? ¿Por qué se hace violencia? ¿Por qué se roba? Pero, existe alguna sola de estas cosas que no esté movida por buscar algún interés? Todo está regido desde la óptica del interés.

 

El hombre es un ser que tiene un poder. Para Pablo, el pecado es un poder por el cual el hombre tiende a retener, a poseer todo lo que encuentra al lado: personas, cosas, él mismo. Somos unos recogedores de cosas y “justificamos” (racionalizamos) lo que estamos recogiendo porque eso “es muy importante”. Es como si el ser humano tuviera ocho manos para recoger todo lo imaginable. ¿Cuál es el problema de eso? Que el día en que otro se atreva a recoger lo que yo estoy cogiendo le corto la mano o la cabeza. Es una espantosa tendencia movida por la búsqueda de intereses, que llevan al hombre a cometer violencias cosas concretas.

 

Imaginamos que el pecado es un montón de regueros de cosas que hacemos por todas partes. Sin embargo, el problema no está en las cosas sino en las intenciones del corazón humano. El pecado son las tendencias  de avaricia que todos llevamos por dentro.

 

Esta es también la visión de Jesús con respecto al pecado como lo expresa  Marcos 7,14-16: “Llamó otra vez a la gente y les dijo: Oígan todos y entiendan. Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Quien tenga oídos para oír, que oiga”.

 

Esa es la actitud del hombre que se encuentra en situación de pecado: un repliegue sobre sí mismo, sobre sus posibilidades y capacidades, que hace que él se “autosuficientice”, es decir, que él mismo apoyándose sobre sí pretenda ejercer el dominio que tiene sobre los otros.

 

La búsqueda de intereses origina la violencia que es la manera como el libro del Génesis define el pecado (Génesis 4, el pecado de Caín). La violencia es acabar con el otro.

 

Entonces, ¿qué es salvarse? Es lo mismo que liberarse. ¿De qué? De la propia tendencia egoísta. Si el hombre no hace más que eso en la vida lo que hace es asegurarse su propia suficiencia  y su suficiencia es de un ser finito, luego esto acaba en la muerte. Por eso para Pablo el problema es la muerte del hombre. ¿Qué es la muerte? Se murió, y ¿qué sigue? Nada! El ser humano ha sido hecho para trascenderse! Es una barbaridad no entender esta dimensión.

 

Cuando Pablo habla de liberarnos, de salvarnos, se refiere a liberarnos del pecado. La fórmula dice: “Cristo murió para liberarnos del pecado” y también “Cristo resucitó al tercer día”. En esta fórmula, la primera parte es un hecho salvífico, la segunda es un almanaque. En pura lógica se diría: “Cristo murió para salvarnos, entonces, para qué resucitó?” Para un almanaque? Tercer día es un calendario.

 

El problema está en que “tercer día” es una expresión judía de la literatura rabínica que encontramos 20 a 25 veces en el AT y alude a un día de salvación. Empleada en el NT se refiere a que Jesús resucitó al tercer día. Jesús es el salvador, nuestro liberador.

 

La fórmula de fe sería: “Cristo murió para salvarnos, Cristo resucitó para salvarnos.  Esta es la primera fórmula de fe a la que nos invita el evangelio. 

 

 

2.1.4. ¿Cómo nos libera Jesucristo del pecado?

 

Jesucristo nos libera del pecado, del egoísmo, de nuestra finitud habitando en nuestro interior. Viviendo en nosotros mismos y transformándonos desde personalmente es como nos salva Jesús. Este Jesús que nos transforma se convierte en el Resucitado. Cristo salva habitando en las personas y transformándolas interiormente.

 

“Evangelio”: es el acontecer del resucitado en las personas. Es el acontecer que nos transforma de buscares de nuestros propios intereses en personas que salen de sí mismos incondicionalmente para ponerse al servido de los otros.

 

El resucitado acontece en el ser humano, en su persona y lo satura; al saturarlo lo hace salir de sí y lo vuelve como Él; trascendiéndose, saliendo de sí. Este es el evangelio, el kerigma de nuestra fe, el anuncio. Por eso el evangelio no es una doctrina abstracta, ni menos  una historia  de Jesús.

 

El evangelio es el Resucitado que acontece en el hombre por el Espíritu. El Espíritu es la capacidad que tiene el Resucitado para poder habitar en el otro. ¿Dónde está el Cristo que se vio morir crucificado? En los cristianos, creían ellos. Hoy sabemos que está en todo ser humano. ¿Qué hace Jesucristo en el interior del hombre? Transformarlo, si se abre! El lío es que tenemos a un Resucitado vivo y no lo dejamos obrar.

 

El cristianismo es la transformación de la humanidad por la acción del Espíritu resucitado de Jesús resucitado viviente en la comunidad.

La Iglesia tiene sentido para cumplir este objetivo. El cristianismo es la “fábrica” del seres humanos por la fuerza del Resucitado. Pero, ¿Cuáles seres humanos? Seres humanos que resulten siendo como Jesús. Jesucristo es la esencia del ser humano. Por fin aparece un ser humano como ha de ser el ser humano.   Entonces, qué es el ser humano? ¿Qué es lo esencial de Jesús? Veremos que propiamente las afirmaciones de Jesús  son circunstanciales; sus hechos son coyunturales, lo que es fundamental es el mecanismo que funciona en Él.

 

Evangelio es así la muerte y la resurrección de Jesús que transforman el hombre.

 

 

2.1.5. ¿Cómo sucede la muerte?

 

¿Cómo sucede la muerte?  2 Cor. 4, 7-11: sigamos el texto:

 

Pero llevamos este tesoro en vasijas de barro para que aparezca que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no de nosotros. Atribulados en todo, mas no aplastados; perplejos, mas no desesperados; perseguidos, mas no abandonados; Derribados, mas no aniquilados. Llevamos siempre en nuestros cuerpos por todas partes el morir de Jesús, a fin de que la vida de Jesús se manifieste también en nuestro cuerpo. Pues, aunque vivimos, nos vemos continuamente entregados a la muerte por causa de Jesús, a fin de que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.”

 

El tesoro es el poder de Dios en nosotros, el Espíritu Santo. Esa fórmula la está expresando Pablo en su lenguaje. Está diciendo: ¿Cómo es posible que nosotros estemos viviendo con tanta paz y tranquilidad aún en medio de la persecución? ¿Cómo a pesar de estar atribulados y estrangulados, perseguidos, limitados por todas partes sin embargo, somos capaces de vivir en la paz?

 

Al vivir Cristo  Resucitado en mí, hace que yo manifieste la cruz. El Cristo vive por dentro y lo que aparece por fuera es la cruz. ¿Qué es la cruz? No es el dolor por el dolor, es salir de sí. El Resucitado al tomar posesión en nosotros, comienza a transformar nuestro egoísmo para que podamos salir en función de los otros. A este acontecer le llamamos: “evangelio”. Pablo afirma en otras fórmulas el mismo sentido.

 

 

2.1.6. Ser bautizado en la muerte de Jesús.

En Rom. 6, 3-4:

 

“¿O es que ignoráis que cuantos fuimos  bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Fuimos, pues, con Él sepultados por el bautismo en su muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva”

 

Cristo Jesús para Pablo es sinónimo de Resucitado. Cristo Jesús. Cuando aparece la sola palabra Jesús se refiere el Jesús histórico, en cambio cuando menciona a Cristo o Cristo Jesús se refiere al Resucitado.

 

 

2.1.7. ¿Qué es bautizar?

 

¿Qué es entonces bautizar? Pensamos que el bautismo es para purificar, para lavar, para limpiar los pecados. La palabra bautizado es una palabra griega que no significa ni purificar, ni lavar, ni limpiar, ni bañar. La palabra bautizado significa “sumergir”. Bautizar es sumergir al cristiano en la muerte y en la resurrección de Jesús.

 

Evidentemente esto es una metáfora. Sumergir en sentido directo y real solo es posible realizarse en un líquido. Aquí se considera la muerte y resurrección de Jesús como un líquido. Si a una persona se le sumerge allí, sale saturada de la muerte y resurrección de Jesús. Entonces, está claro que el bautismo no es con agua. Ese es un simbolismo poco diciente.

 

El bautismo es una inmersión de la persona en Jesucristo, de tal manera que sale siendo un real Jesús. Un bautizado es una persona tan transformada por el Resucitado. El resucitado es el Crucificado! A qué distancia tan grande estamos de comprender esto! Generalmente se lleva un niño a bautizar y ni los padres, ni los padrinos, ni mucho menos el niño entienden esto, ni lo viven. Realmente quienes bautizan al niño son sus padres con su propia vida, que saturan al niño de lo que ellos son. Un niño es lo que son sus padres . Si los padres no viven eso, es una farsa!

 

Todo sacramento es el bautismo mismo. El matrimonio consiste en el sacramento en que dos personas están tan saturadas de Jesucristo que se unen para salvarse el uno al otro. Ese es el sacramento.

 

 

2.1.8. ¿Qué son los sacramentos?

 

Los sacramentos nos dejamos invadir por el resucitado hasta volvernos otro Jesús. ¿Cómo se definen los sacramentos? Todos los sacramentos nos permiten vivir el evangelio mismo. Como se define el evangelio mismo: el acontecer del Resucitado en la persona y al acontecer lo va transformando hasta volverlo otro Jesús, en la medida en que la persona se abre a Él.

Sacramento es sinónimo de evangelio.

 

Pero, ¿qué busca el Evangelio?  ¡Transformar! No ilustrar personas cerebralmente, no es una “doctrina”. Observemos que no se está contando la vida de Jesús. Los cristianos de los primeros 30 años del pretenden vivir la experiencia de encuentro con Jesús en la comunidad. No parten de una biografía de Jesús sino de narraciones que recogen algunos elementos de la vida e historia de Jesús. Fijan en el texto algunas de sus palabras para disponer a acción de Dios.

 

Cuando una persona se abre al Resucitado, empieza a caminar . Las historias de Jesús se contaron para que los cristianos tomaran conciencia hacia dónde lleva el evangelio: a ser como Jesús. Los textos tienen como función ver cómo obró Jesús, la coherencia de su vida, qué hacía, cuáles eran sus preocupaciones centrales, qué tipo de personas le interesaban más, a favor de quién se compadecía, cuáles son las personas más protegidas por Él, de tal manera que viendo un Jesús actuando de esta manera muchos se abran a la acción de Dios en ellos.

 

Con el evangelio nos debemos preguntar: ¿Cómo debo obrar para llegar a vivir como Jesús vivió? Una persona abierta a la acción del Resucitado, resulta como Jesús. En Jesús vemos, pues, hasta dónde llega un hombre que se deje transformar por Dios, este es el Evangelio.

 

 

2.2. OTRAS FORMULAS DE FE

 

2.2.0. Introducción

 

Existen por menos 30 fórmulas de fe de la primitiva comunidad cristiana se encuentran en los escritos de Pablo, en el Apocalipsis, en los Evangelios, diseminadas por todo el NT. La Iglesia lo primero que hizo fue formular su fe en pequeños enunciados. Estas fórmulas eran expresadas en las reuniones eucarísticas, o en la celebración del bautismo. Fueron apareciendo en la comunidad en la medida en que iban celebrando lo que vivían.

 

El bautismo no lo celebraban sino cuando sabían que era toda la transformación en Jesús y lo estaban experimentando. Nos podemos preguntar quién bautizó a los primeros discípulos, ya que esas celebraciones aparecen  5 o 10 años después de la muerte de Jesús. Los primeros discípulos lo primero que hicieron fue vivir y cuando fueron teniendo más discípulos, los bautizaban, es decir, les decían qué es lo que estaban viviendo y qué es lo que vive el que llega. Si lo acepta, para celebrarlo, le echan el agua y pronuncian las fórmulas que son estas. Luego las fórmulas aparecen en la celebración de la propia vida. La Liturgia es la celebración de la propia vida. La Eucaristía es la celebración de la propia vida, el bautismo  es para celebrar la fe de los padres.

 

Para san Agustín los que bautizan su hijo confiesan propio cristianismo. Quieren que ese niño viva como ellos.

 

 

2.2. Heb. 5,7- 10:

 

“El cual, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente, y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen, proclamado por Dios Sumo Sacerdote a semejanza de Melquisedec”

 

Esta es la fórmula de fe que es el fondo de la reflexión teológica universal. Es del año 30 o 40. Toda la vida de Jesús fue una continua oración. ¿Qué pedía?  Padre, sálvame de la muerte. Y el texto dice que fue escuchado; entonces, Jesús fue salvado de la muerte. Y al ser salvado de la muerte, propiamente Dios lo liberó de la finitud o del pecado. Pecado, según este texto,  es no hacer siempre la voluntad de Dios.

 

Jesús fue salvado porque durante su vida no hizo otra cosa que hacer la voluntad de Dios, acoger la divinidad y serle fiel  sin importarle el costo. Por se fiel a la Divinidad, Jesús resultó en contra vía del judaísmo. El judaísmo no interpretaba bien la acción de Dios como Jesús la experimentaba y le costó la vida. Jesús muere, propiamente, por ser hereje o irreligiosos, frente al judaísmo. Guardaba el sábado, sí, pero si hay que hacer misericordia, está primero la misericordia y después la guarda del sábado. Primero el otro y después, los ritos que se quieran. Jesús coloca primero la fidelidad a Dios y luego la religión. Jesús resulta por encima de su propia religión: primero la fidelidad a Dios y después la religión. Siendo Hijo, obedeció y llegó a la perfección.

 

Vemos entonces  que “perfección” consiste es ser fieles a la presencia de Dios en nosotros. Aquí no hace referencia a las virtudes, pues éstas serían la consecuencia de la presencia de Dios en nuestro interior.

Perfección es un término derivado del griego y quiere decir llevar una cosa hasta las últimas consecuencias. El término Teleio:  significa ir hasta el final. Jesús fue hasta la cruz. Jesús fue fiel aunque se le atravesó la muerte. Luego lo importante es ir hasta allí y no la muerte. Nosotros le damos mucha importancia a la cruz y lo que verdaderamente la tiene es ir hasta la cruz.

 

Por ser fiel Jesús es causa de salvación.  Porque fue fiel hasta la cruz, Dios resucitó a Jesús, y ya resucitado, salva habitando en nosotros. Por llegar hasta el final, Jesucristo es Salvador. ¿Cómo encuentra Jesús la voluntad del Padre?  Orando! Orar es hacerse uno consciente de la acción de Dios en uno mismo. Orando es como se percibe la voluntad de Dios.

 

La fidelidad en Jesús es honradez para con el impulso divino. Jesús nos propone una cercanía muy profunda con Dios. En esta relación experimentó la voluntad de Dios para su vida. descubrió lo que Dios Padre quería de Él. Fue fiel a Dios hasta la cruz, a pesar de que los jefes de la sinagoga vieran en su actitud un acto de rebeldía contra el sumo sacerdote.

 

El Bautismo en el rito judíos consistía en un baño ritual. Esta era la costumbre p.e. en Qumram.  En estas ruinas se pueden apreciar aún hoy día, una serie de piscinas para los ritos bautismales. El bautismo supone un rito de purificación.

 

Jesús no nos salvó por lo que dijo o por lo que hizo, ni siquiera porque lo crucificaron, sino porque fue fiel hasta la cruz. Es salvado por ser fiel.

Si queremos ser honestos, aún en su propia casa es problemático. Jesús es la radicalidad de la fidelidad, por eso es Salvador. Jesús es Salvador por haber sido absolutamente salvado. Nosotros, cuanto más salvados somos, más capacidad tenemos de salvar a los otros.

 

La racionalidad es nuestro peor enemigo. Creemos que una persona es inteligente cuando tiene más razones para hacer una cosa. Y resulta que podemos encontrar cien razones para hacer una cosa y otras cien para hacer lo contrario.  Por eso, es inteligente quien ve la realidad limpia. Esto es un genio.

 

 

2.2.1. Un Dios que sale al encuentro del hombre

 

Dios propiamente no es un ser buscado por el hombre, esa es la tendencia de todas las religiones que ha habido en el planeta, menos la religión de Israel. Si se estudian las religiones conocidas desde al año 2500 o 300 a. C., tales como la religión de los Egipcios, Sumerios, Acadios etc. encontramos un corte muy grande en la concepción de Israel con respecto a los demás pueblos.

 

Comparando todas las religiones se encuentra un corte muy grande entre la de Israel y las otras religiones. En las otras religiones son los hombres son quienes buscan la divinidad para protegerse. En la Biblia, Israel y la Iglesia primitiva, es al revés. Es Dios quien busca a los hombres.

 

Yaveh no es un ser extraño al grupo humano. La expresión “Pueblo de Dios” es una auto interpretación de Israel. ¿Qué quiere decir? Pueblo, en la antigüedad es una parentela, es decir, un grupo humano unido entre sí por vínculos de sangre. “Pueblo” para Israel, es una familia, es decir, un clan.  Y “Pueblo de Dios” es lo mismo que decir “familia de Dios”. Ellos no imaginan que Dios  interviene en el mundo, porque para esto, tendría que estar fuera del mundo. Para Israel, Dios no interviene en Israel, está en Israel. Cuando se trata de Dios, como familia de Dios, Dios no interviene en Israel, es un miembro de familia.

 

 

2.2.2. Dios habita en cada hombre y cada mujer

 

La Biblia poco a poco nos va descubriendo cuál es la pretensión de Dios, quien se hace presente no desde fuera de la comunidad sino desde dentro. Este ser de Dios habitando en el interior de la comunidad es la novedad del nuevo testamento frente a otras religiones.

 

El dios de la Filosofía, hablando con precisión, no es un Dios cuya concepción se tiene a partir de una experiencia inmanente. Eso jamás se lo pudo imaginar Aristóteles, ni Platón, ni Hegel. Un Dios que viva al ritmo del ser humano y que se deje entender, debe ser humano. Esta es la novedad del Nuevo Testamento. En el Antiguo Testamento Dios está en la familia y se comporta como un padre o como un hermano, pero no está dentro de las personas, sino al lado de las personas. Por eso cuando la Sagrada Escritura afirma que Dios es mi amigo, se está situando en el AT. En el NT por el contrario al percibir la resurrección de Jesús, y por lo tanto, lo divino de Jesús, que es su trascendencia al interior del hombre, es Dios mismo quien actúa en Jesús resucitado transformando en Dios mismo la comunidad.

 

 

2.2.3. ¿Dónde está Dios?

 

Dios está en el mundo  particularmente vivo y vitalmente, en el ser humano que es el único ser capaz de resistirlo así. La Biblia nos plantea una concepción revolucionaria de la imagen de Dios a través de una captación cada vez más fina de cómo Dios obra con el hombre, concluyendo que actúa de la misma manera que ha obrado con Jesús. Dios no está al lado del hombre sino en el interior del hombre mismo. Eso no se dio en el AT. En el AT, se da Dios en la comunidad, al lado de las personas. El caso de Jesús es que Él percibe a Dios en Él. Esto tiene consecuencias para la visión del Templo de Dios, puesto que se deduce que el templo de Dios es el hombre mismo. Es así como de Jesús para adelante el Templo ya no tiene ningún sentido, o muy poco. Por eso el mismo Jesús dice que ya no es en Jerusalén ni el monte Garizim, donde se rinde culto a Dios. Todo culto es un culto en el espíritu. Y este nos lleva a reconocer en todo hombre y toda mujer la transparencia de Dios mismo.

 

 

2.2.4. El hombre templo de Dios

 

De Jesús para acá, el hombre es el templo de Dios. Y antes, ¿No habitaba Dios en el hombre? Sí, pero no se habían dado cuenta. Otra cosa es que lo vayan descubriendo a partir de una toma de conciencia cada vez más profunda. Por eso la revelación no viene desde fuera. Dios se va dejando sentir en el ser humano y lo va percibiendo de tal manera que eso es más claro en la medida en que el hombre se va abriendo. Se ve que en el A. T., ningún personaje percibe todavía la divinidad en él mismo. Esto se da solamente en el caso de Jesús.

 

 

2.2.5. ¿Qué pretende Dios al crear los seres humanos así?

 

Vamos a ver cómo en Jesús va apareciendo la conciencia de la realidad de Dios vivo en la persona y cómo lo expresa. Solo desde el Crucificado para adelante es donde los seres humanos, fuera de Jesús, empiezan a percibir la realidad de Jesús Resucitado. Una vez que tienen esa experiencia, y esto es el cristianismo, es cuando aparecen los Evangelios como medio para anunciar El evangelio. En esa evolución  de comprensión del ser humano la Biblia nos habla en primer lugar del hombre y en segundo lugar de Dios. La Biblia es un texto antropológico que está toda centrada sobre el ser humano.  La Biblia es el libro para hablar del hombre como Dios lo quiere hacer.

 

Pero no imaginemos que Dios tiene un proyecto arcano con el hombre y que éste está bregando a conocerlo. No. Si algo quiere Dios es que nosotros comprendamos su presencia en nosotros mismos. Pero Dios no se puede revelar sino en el hombre. ¿Pero cómo es posible si Dios no es un objeto que esté dentro de la onda , dentro del horizonte de captabilidad del hombre? Nosotros no percibimos nada sino por los sentidos y Dios no entra por ninguno de ellos. Entonces ¿cómo hace Dios para comunicarse con nosotros? Es un problema de grande envergadura que no vamos a abordar ahora.

 

El gran comprendedor de ese Dios invisible , pero que se hace perceptible en la experiencia del ser humano es Israel. Unido a él, la Iglesia primitiva que es una continuidad con Israel. El ser humano no está siendo creado por Dios para que sea  un ser finito, sino para que sea infinito. ¿Por qué no lo hizo así desde el principio? Porque tendría que ser increado. Sólo un ser que no sea creado puede ser infinito, y  eso no lo puede hacer sino solamente Dios. El único ser infinito de por sí es el increado. Si Dios crea un infinito, ya tiene principio y por lo tanto es finito. Dios lo que está haciendo es : aunque crea al hombre finito, lo va sacando Él hacia el infinito y con él va todo el universo.

 

 

2.2.6. El ser humano creado por Dios trascendiéndolo

 

El mundo no avanza sino por evolución, es decir, rompiendo techos hacia arriba. El ser humano está hecho por Dios trascendiéndolo. La verdad más grande que se nos revela en Jesús es que Jesús superó la muerte. Este es el hecho más trascendental que ha sucedido en el planeta. La trascendencia de lo finito en lo infinito. El hecho más trascendental que ha ocurrido en el planeta es que un ser finito llegue a lo infinito.  Y esa es la dimensión del ser humano. Lo que se revela en Jesús es lo propio de todo ser humano. El tamaño del hombre es infinito a pesar de que por ser criatura es finito.  Dios lo está trascendiendo y lo está sacando hacia el infinito.

 

Pero esta verdad aún no lo hemos tomado con toda la seriedad que requiere. Se dice que hay que ser bueno para que no se muera del todo y se vaya al infierno y se queme. Eso no es. El infierno es la frustración del ser humano como ser infinito, es decir, es que un ser humano, enrumbado hacia el infinito resulte muriéndose como un animal.

 

 

2.3.    El hombre llamado a la trascendencia

Rom. 8,18ss:

 

2.3.1. El universo expectante

 

“Porque estimo que los sufrimientos del tiempo presente  no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros. Pues la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los hijos de Dios. La creación, en efecto, fue sometida a la vanidad, no espontáneamente, sino por aquel que la sometió, en la esperanza de ser liberada  de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios”.

 

Gloria, en el lenguaje de la Biblia, es la magnitud que un ser puede decir. Así la gloria de Dios es Jesús porque es la revelación de la magnitud de lo que Dios puede hacer en un hombre. En nosotros se va a revelar la gloria, la magnitud de lo que Dios busca en un hombre.

 

Todo el universo está esperando, como quien dice, poniéndole cuidado al hombre  para saber dónde está él, porque para allá va todo. El hombre es una molécula en todo ese universo que le está mostrando para dónde va. A uno le parece que Dios se está encartando con una creación  que ni siquiera es sospechada por la ciencia. El universo es cada vez más grande, viene de más pequeño: el big bang y cada vez se hace más grande.

 

¿Quién sometió todo eso a la vanidad? Nosotros mismos, queremos manipular al universo cuando él va para adelante, nosotros lo volvemos del tamaño que lo queremos hacer: de intereses. Esto es la “corrupción” para Pablo, es decir finitud. Todo está condenado a la finitud a no ser que Dios quiera sacar lo finito hacia lo infinito y llevar todo hacia el infinito.

 

El hombre es una molécula que está diciendo para dónde va todo el universo. En otras palabras, el caso de Jesús no es inteligible sino en el caso de una evolución de todo el universo. Jesucristo no es comprensible sino dentro de una evolución cada vez más avanzada y el caso de Jesús es la plenitud hacia donde va todo.

 

 

2.3.2. Finitud y muerte

 

Por esto, el problema del ser humano es que se acomode a la finitud y a la muerte.  Para cualquier filósofo el problema es que el ser humano está lanzado a una historia finita  y lucha por ser, y se lo come la nada. Por eso propiamente, la trascendencia, en un filósofo como es Heidegger es la nada, lo trasciende, lo devora. El hombre no tiene sino un problema, la muerte. El cristianismo es la superación de la tendencia hacia la nada.

 

Los hombres se pueden equivocar, lo que no se puede equivocar es la comunidad humana. Esa es la única certeza. La revelación no es aceptar verdades, sino acoger el impulso de la Divinidad en el hombre. La gente esta creyendo que la fe es aceptar unas verdades. La fe es abrirse a la Divinidad para dejarse orientar por ella. Y todos estos hombres  limpios van diciendo el caso de Jesús, la comunidad cristiana, el mismo Israel ya descubrió muchos de estos elementos por lo menos de una manera muy implícita. Aún religiones han descubierto ya eso.

 

Cómo descubre un Sócrates o un Platón. No sabemos por qué Platón piensa en la inmortalidad, él acoge a Sócrates, pero cómo lo explica. Acude a un mito. Hasta ahí llega. Recurren a un mito para poder explicar lo inexplicable. Es decir, el lenguaje mítico es una manera de expresar aquello que como experiencia es evidente pero racionalmente nadie lo entiende. O sea que lo que tiene uno que hacer es bajarse un poquito de su balcón porque uno cree que el mundo es tan grande como le cabe en la cabeza. Ese es el lío de los seres humanos.

 

 

2.3.4. Tendencia trascendental del universo

 

Pablo en la carta a los Romanos descubrió que en el universo existe una tendencia trascendental. ¿Qué filósofo lo puede explicar? Ninguno y un físico, mucho menos porque él trata cosas más manejables y fenoménicas. Es decir, si uno no se acoge a que hay una tendencia  trascendental dentro de todo el universo, alcanza a ver menos. Nada de esto es una religión, es cosa del dominio universal de la humanidad. Las religiones son instituciones que se hacen con el propósito de institucionalizar alguna experiencia divina. El cristianismo se hizo a partir de la experiencia del Resucitado ya como institución.

 

 

2.3.5. ¿Qué es una institución?

 

Es importante definir qué es una institución. Una institución es una serie de medidas estables que los seres humanos nos inventamos para proteger una experiencia divina. Una serie de medidas estables que hacemos para lograr que siga funcionando una tendencia trascendental. Es el caso del cristianismo.

 

En el caso del islam, también buscan establecer unas normas para que siga funcionando la revelación que Alá le hizo a Mahoma.

 

Israel, por su parte también asumió sus normas para que siga funcionando una experiencia divina que tuvo Moisés. El judaísmo es otra religión.

 

 

2.3.6. La trascendencia, dinamismo del hombre

 

En el caso de la experiencia pascual lo que se percibe es que el hombre está destinado a no morir nunca. Ese es el caso de Jesús y lo que ellos experimentan. El problema que más amenaza la trascendencia es la muerte. Es decir, que si el hombre no se abre a la trascendencia perece. La trascendencia no le llega al hombre de fuera sino que la encontramos dentro del hombre mismo.

 

El problema de la fe no es aceptar una verdad que viene de fuera. La fe es acoger una fuerza que está dada en el hombre quiéralo o no lo quiera. Esto es lo que se llama un existencial a priori (independiente de la experiencia). Antes de que se puedan pensar o decidir algo, ya está la tendencia divina en el hombre. Sin trascendencia el mismo hombre se está suicidando. Por eso la salvación del hombre no consiste simplemente en recibir un premio o castigo. Algunos se imaginan que si se maneja uno bien, después le agregan la inmortalidad; la inmortalidad no es un agregado que se le pone al hombre. Es una tendencia del hombre antes de que piense en sí mismo. No es una oferta que le viene de fuera, es dada.

 

El cristianismo realmente es  acoger una tendencia profunda que está en el hombre y que lo está haciendo cada vez más infinito.

 

Afirmábamos que “evangelio” es el acontecer del Resucitado en la persona  y en el mismo acontecer el hombre mismo percibe que todo ser humano nace con Resucitado a bordo. ¿De qué se trata? Que el ser humano lo acoja este espíritu resucitado de Jesús. No es que se lo vayan a dar el Espíritu del Señor puesto que ya se tiene como un don. Si le acoge, el Resucitado lo penetra y nos hace semejantes a Jesús. Eso es el Evangelio.

 

 

2.3.7. El bautismo y los sacramentos

 

El Bautismo, los y todos los sacramentos no son otra cosa que evangelio.  Un sacramento es, y el bautismo concretamente, es el ser humano saturado de la realidad de Jesús. ¿Y cómo se satura? Abriéndole espacio. Acogiéndolo. ¿Cómo?  Si uno entra dentro de uno mismo , empieza a tener conciencia de uno mismo, a sentirse uno mismo. Yo pienso: toda toma de conciencia de sí mismo tiene  mucho que ver con la experiencia del Resucitado o de Dios mismo, que es igual. Ya el hecho de volver el hombre sobre sí mismo, es la puerta de una experiencia de Dios y cuando uno vuelve sobre sí mismo, ¿qué es lo que uno se pregunta? Si uno está bien situado frente a los seres que conviven con uno, si quiere ser honesto y responsable esto es estar bajo la fuerza del resucitado.

 

Un ser humano honesto y responsable que penetre dentro de sí mismo, lo primero que debe preguntarse es: ¿Qué soy yo en la vida social? ¿Soy un estorbo? ¿Estoy atropellando el otro? ¿Estoy buscándome a mi explotando el otro? Eso es lo obvio. El hecho de ser consciente de esto es la acción del Resucitado diciéndote tu quién eres y qué debes hacer. Eso es lo que se llama orar.

 

 

2.3.8. Orar

 

Orar es volverse uno consciente de uno mismo y de su situación frente al otro. De lo contrario, esto no tiene sentido. El ser humano no tiene sentido sino en relación con el otro. Cualquier sociología dice que el hombre no es entendible sino en sociedad, en un engranaje humano, que le permita compartir responsabilidades y prestar un servicio útil a los otros. En la medida en que el hombre penetre dentro de sí mismo, va descubriendo sus responsabilidades frente a los otros, o no es un ser comprometido con la historia. Un ser humano que no se comprometiera con la historia, no pareciera un ser humano.

 

 

2.3.9. “Es la ley del pecado que me tiene preso y está en mí”

 

¿Cuál es el problema del ser humano para situarse en estas realidades? Que cuando se va a orar se atranca en sus propios intereses. Uno dice muy olímpicamente que quiere servir a los demás, sin embargo, a la hora de la verdad. Esto lo experimentamos todos los días. Buenos deseos de servir no nos faltan, el problema es que sí seamos servidores. Ese es el lío.

 

San Pablo en su carta a los Romanos 7, 15-25: “me doy cuenta que, aun queriendo hacer el bien, solamente encuentro el mal a mi alcance”. Pablo sabe que hacer el bien que quiere y no puede realizar. En cambio y el mal que no quiere hacer es el que le sale al encuentro, le sumerge en el misterio del mal. El mal que no queremos hacer lo hacemos, en cambio el bien que pretendemos hacer, y que sí queríamos realizar, el servicio al otro, al necesitado, al pobre, resultamos no haciéndolo. Escribe Pablo: “veo en mí algo que se opone a mi capacidad de razonar” (v.23). No soy capaz de controlar eso. Eso es lo que nos pasa. Resultamos no siendo dueños verdaderamente de nosotros mismos. Es decir, resultamos no siendo seres libres.

 

 

2.3.10. El problema de la libertad: realización de la dignidad humana

 

La libertad cree que es decidir de una cosa u otra. No. Esto es solo un aspecto de la libertad. La libertad en el fondo es la responsabilidad del hombre con su propia dignidad. Ser libre es que yo pueda hacer de mi dignidad lo que es mi dignidad. Suicidarse, matar a otro, no es la realización de la propia dignidad; por eso la definición de libertad que se maneja corrientemente es lo más primitivo del mundo.

 

Hemos afirmado ya que evangelio y cristianismo y sacramentos son sinónimos, son el acontecer del Resucitado en la persona, en la comunidad, en todo ser humano y ese Resucitado es como buscando pista, como buscando que uno se abra. Y cuando uno se abre, lo va penetrando más y se va haciendo cada vez más capaz de ser un ser social, servidor útil. esa es la obra del resucitado. Ese es el ideal del ser humano.

El cristianismo busca edificación de seres humanos auténticos y un ser auténtico es un ser situado frente a los demás, responsable con los demás. Entonces surge la pregunta: ¿Qué hago con esto? Puede aparecer como una abstracción, a pesar de que lo diga la Biblia. Evangelio y cristianismo así definidos, quedan en el aire sin una realidad consistente que le viene precisamente de la vida en comunidad.

 

 

2.3.11. La Comunidad: espacio para entregarse a todos

 

Eso quiere decir que la comunidad es el espacio donde se vive el cristianismo. Si no hay comunidad no hay cristianismo aunque se diga que se cree todo lo imaginable y la razón es muy clara. Comunidad ,¿Qué es? (Cf. gráfico No. 3)

 

Esto Es una comunidad. Cuando decimos que el mundo es la comunidad humana no estamos diciendo nada, lo mismo cuando decimos que la parroquia es una comunidad. La gente que va a Misa un Domingo, es una yuxtaposición de personas pero no comunidad.

 

Comunidad es un espacio donde cada persona se da a todos. Es un espacio donde todas las personas están en función de los otros. Lo más parecido a comunidad es la familia. Una comunidad es donde cada persona está saliendo de sí en función de los otros solidariamente. Sin solidaridad o salida de sí no hay comunidad. Es a lo más una yuxtaposición de personas. Comunidad no es  un conjunto de personas que se aguantan las unas a las otras, se toleran.

 

 

2.3.12. Evangelio y comunidad.

 

Preguntémonos ¿por qué el evangelio sin comunidad no tiene sentido? Porque se queda una cosa en el aire. ¿Qué se gana con decir que soy un bautizado, sin permitir que el espíritu de Jesús crezca en mi interior?

Lo obvio es que una persona que encuentra a Jesús y le deja ser en su interior se vuelva un ser comunitario. Más aún, una comunidad es aquella que se hace prácticamente y espontáneamente. Si en una persona habita Jesucristo, esa persona sale de sí espontáneamente por una fuerza interna que lo mueve. Es decir, si ustedes y yo hemos sido solidarios es por la fuerza del Resucitado que nos hace salir en función del otro.

 

Es difícil encontrar un grupo de seres humanos en donde no haya un porcentaje alto de solidaridad. Ningún ser humano por malévolo que sea, tiene cero en solidaridad. En todo ser humano está Jesucristo y algo puede sentir. Entonces no debemos desconfiar tanto del otro.

El problema es que todo mundo habla lenguaje distinto y no se entiende. El lenguaje común de todos es el de la interioridad. Todos estamos sintiendo algo y no nos hemos puesto de acuerdo en ese lenguaje. Lo esencial del diálogo es meterse en el pellejo del otro, tratar de sentir al otro. Eso es lo que hay que hacer en una comunidad. Hay solidaridad en una familia porque cada cual se meta en la interioridad del otro, está preocupado por él. Donde esto no funcione, entonces cada cual se defiende y defenderse no es dialogar.  Dialogar es comprender al otro, qué siente.

 

 

2.3.13. La consistencia del evangelio es la comunidad

 

El evangelio solo tiene consistencia en comunidad porque si el evangelio es el acontecer del resucitado, lo obvio es que el resucitado lo saque a uno para fuera. Le quite los egoísmos para que salga disparado en función del otro. Gente disparada en función del otro es la que construye comunidad

 

Sintetizando lo que llevamos dicho podemos afirmar que para poder ver cuál es el sentido de los evangelios tenemos que empezar a rastrear nuestra reflexión con los eventos que siguieron a la resurrección. ¿Por qué? No tenemos otro camino. La significación de hecho Jesús aparece solamente después de su muerte. Eso es de todo ser humano, solamente se viene a saber quien es el ser humano después de muerto. Vivimos y venimos a ser significativos después de muertos

 

 

2.3.14. Relevancia de Jesús para la comunidad primitiva

 

Queremos mostrar qué sentido tuvo Jesús en la comunidad primitiva de manera crítica. Por eso nos preguntamos. ¿Cuándo empieza Jesús a ser significativo? Jesús cuando vivió con sus  discípulos fue poco reconocido. Jesús pasa por ser ante los demás como uno cualquiera. En la sinagoga le dicen: acaso este no es Jesús, “¿el hijo de José y de María?”

 

¿Cuándo Jesús empieza a ser relevante? Una vez resucitado es cuando Jesús comienza a ser importante para los Once. Se empieza a sentir y a experimentar. Jesús de anunciador del reino de Dios comienza a ser anunciado. Anunciar el resucitado como transformador de personas. En ese sentido Jesús es salvador en el sentido de transformador de personas: resucitado Jesús salvador resucitado y  transformador  se llama evangelio.

 

Esto es mas o menos hacia los años 40 a 50. En los 60 aparece Pablo. Todavía no aparece el evangelio de Marcos. Lo que quiero mostrarles es ver cómo se desarrolló esto hasta que producen el evangelio de Marcos y cómo lo van a hacer. Solamente sabiendo uno cómo se hizo el evangelio de Marcos y de donde lo sacaron. Para hacer ese evangelio podemos utilizarlo críticamente para ver quién era Jesús. El manejo de un evangelio presupone que ya está muy asimilado todo lo anterior.

 

El evangelio se hizo para apoyar el hecho de la resurrección. Los evangelios fueron unas historias sobre Jesús de hechos reales para ilustrar una doctrina, es lo común. Es la mejor manera. Si uno quiere ilustrar unos niños no les va la hablar de una doctrina abstracta, sino que les ponen historias que desarrollen valores. Los valores que uno quiere que esos niños o ese niño capten o acepten.

 

Los evangelios son una historia de Jesús, pero no es una historia cualquiera, sino que están hechos para ilustrar una verdad que es la acción del resucitado. Una historia de Jesús para disponer las personas a que se abran al evangelio. Lo que salva no es una historia de Jesús, sino que es Cristo. Al yo conocer la historia de Jesús como que me abro a esa persona Si uno se abre a las actitudes de Jesús el resucitado como que lo empuja para allá. El interés es mostrar cómo se formó el material y los contenidos que va a tener un evangelio de Marcos.

 

Si empezamos por ver un evangelio sin estas bases, lo que se va a ver es una historia sin llegar a comprender su utilidad.  Un evangelio como el de Marcos está hablando del resucitado valiéndose de las tradiciones del Jesús histórico. Imaginémonos un ser querido que ha fallecido. ¿Cómo nos la imaginamos? Nos la imaginamos como la conocimos. Ese como la conocimos es como ella está allá. No sabemos como está allá. Cómo se imaginaron a Jesús resucitado los primeros cristianos, como lo conocieron. El resucitado es esencialmente invisible. Eso quiere decir que la aparición es un elemento de mucha artificialidad para poderla concebir.

 

 

Los que dicen ver la Virgen, afirman que ven en ella lo que ya saben de ella El fenómeno de la aparición no está fuera de quien ve, está en el vidente. Dios no se puede aparecer y los que se van con Dios son de la misma manera invisibles.

 

 

2.4. La fórmula histórica de fe en: 1 Corintios 12,1-30

 

2.4.1. ¿Qué es la comunidad?

 

Tomemos el texto de 1 Cor. 12, 1-30. Y preguntémonos allí ¿qué es propiamente la comunidad? La comunidad es un resultado de la acción del resucitado en las personas. O todavía más: la comunidad es el resultado del evangelio aconteciendo en las personas. Evangelio, bautismo, resucitado es lo mismo. Si estos tres elementos  están allí la apersona se vuelve comunitaria. (Cfr. GRAFICO No. 1)

 

Por qué? Porque al insertarse la persona en el resucitado el lo  ocupa, como que le estrangula todos los egoísmos. Nosotros podemos quitar por nosotros mismos los egoísmos, no. Así que si esto sucede en una persona, lo vuelve comunitario. La razón ES MUY CLARA, Vemos en el dibujo personas en donde sucede el evangelio. Si esto sucede en esas personas, las saca para fuera en función de esto. O sea la comunidad es un espacio en donde todos salen de sí en función de los otros. (GRAFICO  1A)

   Dónde se ve eso? En la familia Al niño no hay que decirle que debe ayudar  a sus padres en el caso de que su mamá se accidente, como que se impone hacerlo. La familia es el gran invento de la solidaridad espontánea. Así debiera ser el humano con todo el mundo. Cuando uno es egoísta, ya no le interesa el otro. Pablo se declara en contra de la ley porque, muchas veces el hombre no cumple las leyes y eso como que no mueve a nadie. A uno no lo mueve sino el mismo Dios que habita en nosotros, que nos saca para fuera, el resucitado.

   PARA QUÉ ES? Cual es la finalidad de la comunidad? Si es esencial o es voluntaria, o es una de las tantas opciones que tiene la humanidad o es una cosa única?

 

 

2.4.2. ¿Qué es la Iglesia Universal?

 

Qué es la Iglesia universal? Son pequeñas comunidades donde se vive intensamente la fe. Si no hay comunidades pequeñas no existe la Iglesia. Allí es donde se vive la solidaridad. Esas comunidades son como unas ventanitas donde se asoma la Iglesia universal. Por eso es importante la creación de estas pequeñas comunidades.

 

¿Qué es crear una comunidad cristiana?   Hacer que las personas sean solidarias las unas con las otras. La comunidad  no se hizo para ponernos una obligación más, sino para vivir con la mayor dignidad y hacerle sentir la vida amable, que uno se sienta apoyado por los demás.

 

Esos detalles son los que generan una familia, una comunidad. Pablo se está refiriendo a una situación muy concreta de la gente de Corinto.

 

 

2.4.6. Los carismas pertenecen a la comunidad

 

Pablo en la carta a los Corintios cc. 12 -14 se refiere al buen uso de los dones del Espíritu, los carismas que concedidos a la comunidad como testimonio como testimonio visible de la presencia del Espíritu y para poner remedio a la situación anormal de una joven comunidad cuya fe no había transformado  aún la mentalidad impregnada de paganismo. Los corintios siente la tentación de dar más valor a los dones espectaculares y de hacer uso de ellos en una atmósfera  anárquica, a imitación de ciertas ceremonias paganas. Pablo reacciona precisando que han sido dados para el bien de la comunidad, por lo que no deben ocasionar rivalidades. (1Cor. 12). Luego demuestra que la caridad supera a todos ellos (1Cor. 13) Finalmente explica que su jerarquía se establece según la contribución  a la edificación de la comunidad (1Cor. 14).

 

(Cf. la nota de la Biblia de Jerusalén en 1Cor 12, 1-3)-

 

“En cuanto a los dones espirituales, no quiero, hermano, que  estéis en la ignorancia. Sabéis que cuando erais gentiles, os dejabais arrastrar ciegamente hacia los ídolos mudos. Por eso os hago saber que nadie, movido por el Espíritu de Dios, puede decir : Maldito sea Jesús ; y nadie puede decir, “Jesús es Señor” sino movido por el Espíritu Santo”  (1Cor. 12, 1-3).

 

En ese momento creían en el docetismo y la gnosis, consideraban que los dones espirituales eran unas cosas excepcionales, apoyando un espiritualismo desbordado, extraterreno. Pablo les invita a precisar que esos no son los dones espirituales. El don espiritual es toda persona movida por el espíritu . Cada persona es un don. Los dones son las personas como regalos en la comunidad.

 

Pablo afirma que los carismas o dones no son cualidades de las personas. Los carismas son las personas mismas con sus cualidades tal como ellas son. Se está corrigiendo a la comunidad que no necesita a Jesús. ¿Puede uno prescindir de Jesús en la comunidad ? ¿Saben por qué no? Si nos apartamos y prescindimos de Jesús no hay espíritu.  El espíritu  de Dios que es el que nos hace ser “don” para los demás. Si suprimimos a Jesús, no hay espíritu. Él es el quien concede el espíritu. El espíritu es la capacidad de JESUCRISTO de hacernos capaces de darnos sirviendo a los otros.

 

En los capítulos que hemos citado, la palabra “anatema” es una palabra griega que podemos traducir como: cortar, quitar, suprimir. No puedo cortar con Cristo quien me concede el espíritu. Nadie puede decir en la comunidad que no necesita de Cristo, porque queda apartado, suprimido en el Espíritu. Nadie puede decir, “Cristo es el Señor” sino es a través del Espíritu de Jesús. Se trata de que Jesucristo nos ocupe interiormente por la acción del Espíritu.

 

Por ejemplo :  una mamá puede estar en el interior de su hijo a través de  su espíritu. ¿Qué es el Espíritu? La capacidad de un ser de transcenderse en el otro, esa es la función del espíritu es posible porque Dios habita en nosotros y Dios habita en nosotros porque es Espíritu. A Dios no lo podemos comparar con animales. Esas imágenes son imprecisas y no puede ser así. En la comunidad si las personas no están habitadas por Jesucristo no salen de sí.

 

¿Cuáles son pues los carisma? Los carismas son las personas. No son las cualidades de la persona. Cuando afirmamos que los carismas son cualidades los relacionamos con el poder y esta es una visión distorcionada de los carismas como si estos fueran un poder que tiene una persona, un asunto cualitativo. La característica central del carisma es la humildad para ofrecerlo en servicio a otros. El espíritu es el que hace que el resucitado viva en mí y al hacerlo hace que mis talentos estén al servicio de los demás.

 

¿Qué es entonces el Espíritu? El espíritu es el poder de Dios que permite a Dios mismo trascender, salir de sí hacia una criatura. Pablo utiliza mucho esta expresión, en 1 Cor. 12, 4 -11 se pregunta: ¿Qué es una persona en la comunidad? Es el Espíritu Santo actuando en la persona con todo lo que ella es y tiene. Cada persona debe aprovechar lo que es y tiene a la Comunidad. Ser así es ser la presencia del espíritu, es ser “carisma”, es decir, ser presencia del espíritu en la persona. Aunque el espíritu es invisible lo hacemos visible obrando. En una comunidad está manifestando el espíritu con lo que hace la misma comunidad. Cada persona manifiesta el espíritu como es. ¿Cuál es el carisma de una niña? Pues alegrar. ¿Qué hace el papá? Amar, entregarse por amor al hogar. En la variedad de las personas es donde está la comunidad. Algunas veces al pretender poner las cosas en orden y querer que todos sean de la misma manera dañamos las los procesos de las personas.

 

Sintetizando podemos afirmar que cada persona es el espíritu en la comunidad poniendo en juego lo que ella misma es. El Espíritu es su carisma, su vitalidad, su modo de ser, su capacidad de servir a la Comunidad.

 

1Cor. 12, 13:

 

“Pues del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, no obstante su pluralidad no forman más que un solo cuerpo, así también Cristo. Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.”

 

En este texto, Pablo está comparando la comunidad con un cuerpo humano. La comunidad es otro cuerpo. Este texto se refiere a dos cuerpos: Cristo y la Comunidad. ¿Qué es lo que pretende con esto? Que la comunidad es un organismo viviente. Esto es muy esencial. No es una organización, sino un organismo viviente. La Iglesia es pues un organismo viviente, una comunidad.

 

¿Qué busca una organización?  Aprovechar las habilidades de todas las personas para lograr una finalidad. En una organización se aprovechan todas las habilidades de la persona para una finalidad. La finalidad no son las personas, sino una cosa. Es un organismo vivo. Y ¿qué busca mi organismo vivo? Que todas las piezas de ese organismo tengan vida.

 

La Iglesia, la comunidad busca que todos en ella tengan vida. Que cada uno tenga vida. En un organismo vivo lo que busca es que le circule la vida a todas las partes del organismo. La comunidad es el espacio donde se construyen las personas. En ella todas las personas son distintas y por eso hay que respetarnos los unos a otros. A veces la comunidad se torna espacio de anulación de los unos para con los otros y no espacio de vida como está llamada a ser.

 

 

2.4.7. Diferencias entre organismo y organización

 

Las organizaciones produce cosas. El organismo en cambio permite que se realicen las personas  ¿Qué es entonces la comunidad?  Un vientre donde se generan personas. Es posible generar personas fuera de la comunidad. La comunidad cristiana es el espacio en el que se generan seres humanos auténticos. Sin comunidad nacen personas auténticas. Mp podemos seguir engendrando seres humanos autosuficientes.

 

Pablo en su comparación con el cuerpo escribe: “Así también el cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos. Si dijera el pie : Puesto que no soy mano yo no soy  del cuerpo, ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso? Y si el oído dijera : Puesto que no soy ojo, no soy del cuerpo ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso?  Si todo el cuerpo fuese ojo, dónde quedaría el oído? Y si fuera todo oído, dónde el olfato”? (1 Cor. 12, 14 ss).

 

Este texto emplea desproporciones y caricaturas para que entendamos qué es la unidad. A través del texto se muestra la diversidad como obra de Dios. El que seamos distintos es obra de Dios, no un fenómeno de la naturaleza. Somos distintos, cada uno es respetable como es.

 

¿Cómo se crea entonces la unidad? Siendo responsable de lo que cada uno es.  Respetando y admirando lo que los otros hacen todo el cuerpo funcionando se llama la unidad. La unidad no se construye por el hecho de que todo gire alrededor de la cabeza. Qué tal que los miembros del cuerpo no estuvieran cumpliendo sus funciones. La unidad la podemos comparar con una máquina que tiene muchas piezas en la que cada una tiene su propia función o movimiento. Sin embargo, si en el proceso comunitario algo se daña, se extravía, falla o se rompe el proceso de ese grupo, no sería comunidad. El ideal en ella consiste en sentir los testimonios consistentes en salir de sí mismo.

 

De todo lo anterior se desprenden varias verdades. Una comunidad gira alrededor del más necesitado Por ejemplo en una familia una persona enferma llama la atención. Si fuéramos consecuentes la unidad debería girar alrededor del más marginado. Sin embargo, donde hay  más de tres personas, infortunadamente hay una marginada. En nuestras propias casas ya hay un marginado No es necesario ir muy lejos para tener el marginado a nuestro lado.

 

 

2.4.7. ¿Para qué es la comunidad?

         Un ser humano es la salida de Dios hacia fuera.

 

La comunidad es la fábrica de seres humanos. Así como una persona no sobrevive sin haber estado en el período de gestación, de este modo el ser humano no puede ser un ser sin un espacio comunitario en donde el individuo a partir del testimonio de los otros se va haciendo un ser comunitario.

 

Un ser que no es comunitario no es humano, sería cualquier otra cosa menos un ser humano. Lo propio del ser humano es ser un ser solidario. La comunidad no entonces un invento de los seres humanos sino la manera cómo Dios crea seres humanos. ¿Por qué? Dios crea seres humanos saliendo de sí, dándose. Ese es Dios. Un ser humano es el producto de una salida  de Dios  hacia fuera. Lo obvio es que seamos consecuentes. Eso fue lo que hizo  Jesús. Una   persona saliendo de sí, crea comunidad. La comunidad es el evangelio en concreto. El evangelio no tiene consistencia sino se vive  en comunidad. El bautismo es comunidad y así la práctica de los sacramentos.

 

Hay que decir que la comunidad es la acción del Espíritu del resucitado y nosotros somos transparencia de Él. Sin una relación muy profunda con Dios no es uno capaz de hacer comunidad  no es aguantar sino edificar. Sin dejarse invadir por el Espíritu de Dios, es imposible sobrellevar la situación difícil que vive una comunidad.