2. PRIMERAS
FORMULAS DE FE DE LA COMUNIDAD PRIMITIVA
1.1.
Evangelio, fuerza de Dios en Jesús
La más
notable fórmula de fe es 1 Cor 1, 4: Siempre doy gracias a mi Dios por
ustedes, por la gracia que Dios ha derramado sobre ustedes por medio de Cristo
Jesús. Pues por medio de él les ha dado toda riqueza espiritual, así de
palabra como de conocimiento, ya que el mensaje acerca de Cristo se estableció
firmemente entre ustedes”.
La que
palabra griega Kerygma que aparece en el texto, la podemos traducir como “la
predicación” o el enunciado de una experiencia vital. Estas pequeñas fórmulas
de fe expresan por qué están obrando de determinada manera. Uno no descubre la
fe, sino cuando uno vuelve sobre sí y mira qué es lo que está pasando. La fe
no se inventa, nace de la experiencia de haberla vivido. La teología no es una
especulación que nosotros hacemos.
Las fórmulas de fe explican la vida, explican el ¿por qué estoy viviendo así?
Las fórmulas enuncian el por qué resultamos cambiados, transformados,
convertidos?
La manera
de ser de Jesús y de sus primeros seguidores trajo una persecución continua.
Los primeros cristianos fueron constantemente amenazados, discriminados,
perseguidos. Precisamente a raíz de estas persecuciones la primitiva comunidad
se dispersa en Samaría, Antioquía, Damasco. En esa dispersión era del todo
necesario que se pusieran de acuerdo en qué era fundamental de lo que estaban
creyendo y qué anunciaban a la gente que no conocían el cristianismo. No
contaron historias de Jesús entre el año 30 y 50, no se habla de historias de
Jesús. Lo que les preocupó a ellos no fue la historia de Jesús, sino anunciar
el hecho salvador de Jesús. Eso es lo que se llama Keryma o “evangelio”. El
evangelio no son los Evangelios. Los cuatro
Evangelios se escribieron para promover el “evangelio”, el anuncio o kerigma
de la fe. Es más importante “evangelio” que las historias de Jesús. La
prueba es que el año 30, 40 no hay historias de Jesús y sin embargo ya están
anunciado “evangelio” o anuncio de la vida de Jesús.
Os recuerdo
hermanos el “evangelio”, palabra griega legítima, no cabe otra traducción
de esta palabra: “Os recuerdo hermanos el Evangelio que os prediqué, que
habéis recibido y en el cual permanecéis firmes, por el cual también sois
salvados, si lo guardáis tal como lo prediqué, si no habéis creído en vano”.
El
“evangelio” es pues aquello que es capaz de
liberar al ser humano de sus propios egoísmos. Eso no es cualquier
discurso. Ninguna doctrina será capaz de sacarnos del egoísmos? Una doctrina
entendida como un sistema de ideas no nos salva. Sacarlo a uno y volverlo
trascendente tiene que ser fruto de otra cosa. Y recordemos lo que nos dice :
“Les recuerdo hermanos el evangelio en el cual permanecéis, por el cual también
sois salvados. De modo que el
Evangelio salva, transforma. Y este tal como os lo prediqué, sino hubierais creído
en vano, porque os transmití en primer lugar lo que a mi vez recibí” .
2.1.2.
Pablo recibió una tradición.
Pablo
afirma entonces que: Yo no inventé este evangelio, simplemente lo he
transmitido. ¿De quién lo he recibido? De la primitiva comunidad cristiana.
Por eso la comunidad es el fuerte del evangelio. Es en este evangelio donde se
ha anunciado que: 1º. Cristo murió
por nuestros pecados, según la escrituras. 2º. Que fue sepultado, 3º. Cristo
resucitó al tercer día según las escrituras.
Esta es una
fórmula compleja escrita en lenguaje anterior a Pablo, pero que él recoge.
Esta primera fórmula de la carta a los Corintios se presenta en un contexto
distinto al contexto palestinense. El mundo de los corintios es distinto del
palestinense. Por esta razón Pablo en todo este capítulo 15 de su carta en
mención explica qué significa esa frase.
2.1.3.
“Cristo murió por nuestros pecados”
entonces,
¿Qué es el pecado?
Traducida
al lenguaje de Pablo podríamos afirmar que la fórmula: Cristo murió para
liberarnos (salvarnos) del pecado. Preguntémonos ahora: ¿de qué nos libera
Jesús? Respondemos, del “pecado” (en singular). Pablo escribe pecado en
singular queriendo indicar con ello la tendencia del hombre a su finitud. El
pecado no es por tanto el hecho “pecaminoso” cuanto de la tendencia del
hombre a replegarse sobre sí mismo en su propia finitud.
El pecado
es la autosuficiencia del hombre. Aquella actitud que le hace “autosuficientarse”.
En actitud el hombre alcanza todo cuanto puede con el poder de sus manos hasta
consumirse en su propia finitud. Todos los hechos pecaminosos que hacemos vienen
de esa tendencia interior del corazón del hombre. ¿Por qué un individuo mata
a otro? ¿Por qué se hace violencia? ¿Por qué se roba? Pero, existe alguna
sola de estas cosas que no esté movida por buscar algún interés? Todo está
regido desde la óptica del interés.
El hombre
es un ser que tiene un poder. Para Pablo, el pecado es un poder por el cual el
hombre tiende a retener, a poseer todo lo que encuentra al lado: personas,
cosas, él mismo. Somos unos recogedores de cosas y “justificamos”
(racionalizamos) lo que estamos recogiendo porque eso “es muy importante”.
Es como si el ser humano tuviera ocho manos para recoger todo lo imaginable. ¿Cuál
es el problema de eso? Que el día en que otro se atreva a recoger lo que yo
estoy cogiendo le corto la mano o la cabeza. Es una espantosa tendencia movida
por la búsqueda de intereses, que llevan al hombre a cometer violencias cosas
concretas.
Imaginamos
que el pecado es un montón de regueros de cosas que hacemos por todas partes.
Sin embargo, el problema no está en las cosas sino en las intenciones del corazón
humano. El pecado son las tendencias de
avaricia que todos llevamos por dentro.
Esta es
también la visión de Jesús con respecto al pecado como lo expresa
Marcos 7,14-16: “Llamó otra vez a la gente y les dijo: Oígan todos
y entiendan. Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle;
sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Quien tenga oídos
para oír, que oiga”.
Esa es la
actitud del hombre que se encuentra en situación de pecado: un repliegue sobre
sí mismo, sobre sus posibilidades y capacidades, que hace que él se “autosuficientice”,
es decir, que él mismo apoyándose sobre sí pretenda ejercer el dominio que
tiene sobre los otros.
La búsqueda
de intereses origina la violencia que es la manera como el libro del Génesis
define el pecado (Génesis 4, el pecado de Caín). La violencia es acabar con el
otro.
Entonces,
¿qué es salvarse? Es lo mismo que liberarse. ¿De qué? De la propia tendencia
egoísta. Si el hombre no hace más que eso en la vida lo que hace es asegurarse
su propia suficiencia y su
suficiencia es de un ser finito, luego esto acaba en la muerte. Por eso para
Pablo el problema es la muerte del hombre. ¿Qué es la muerte? Se murió, y ¿qué
sigue? Nada! El ser humano ha sido hecho para trascenderse! Es una barbaridad no
entender esta dimensión.
Cuando
Pablo habla de liberarnos, de salvarnos, se refiere a liberarnos del pecado. La
fórmula dice: “Cristo murió para liberarnos del pecado” y también
“Cristo resucitó al tercer día”. En esta fórmula, la primera parte es un
hecho salvífico, la segunda es un almanaque. En pura lógica se diría:
“Cristo murió para salvarnos, entonces, para qué resucitó?” Para un
almanaque? Tercer día es un calendario.
El problema
está en que “tercer día” es una expresión judía de la literatura rabínica
que encontramos 20 a 25 veces en el AT y alude a un día de salvación. Empleada
en el NT se refiere a que Jesús resucitó al tercer día. Jesús es el
salvador, nuestro liberador.
La fórmula
de fe sería: “Cristo murió para salvarnos, Cristo resucitó para salvarnos.
Esta es la primera fórmula de fe a la que nos invita el evangelio.
2.1.4. ¿Cómo
nos libera Jesucristo del pecado?
Jesucristo
nos libera del pecado, del egoísmo, de nuestra finitud habitando en nuestro
interior. Viviendo en nosotros mismos y transformándonos desde personalmente es
como nos salva Jesús. Este Jesús que nos transforma se convierte en el
Resucitado. Cristo salva habitando en las personas y transformándolas
interiormente.
“Evangelio”:
es el acontecer del resucitado en las personas. Es el acontecer que nos
transforma de buscares de nuestros propios intereses en personas que salen de sí
mismos incondicionalmente para ponerse al servido de los otros.
El
resucitado acontece en el ser humano, en su persona y lo satura; al saturarlo lo
hace salir de sí y lo vuelve como Él; trascendiéndose, saliendo de sí. Este
es el evangelio, el kerigma de nuestra fe, el anuncio. Por eso el
evangelio no es una doctrina abstracta, ni menos
una historia de Jesús.
El
evangelio es el Resucitado que acontece en el hombre por el Espíritu. El Espíritu
es la capacidad que tiene el Resucitado para poder habitar en el otro. ¿Dónde
está el Cristo que se vio morir crucificado? En los cristianos, creían ellos.
Hoy sabemos que está en todo ser humano. ¿Qué hace Jesucristo en el interior
del hombre? Transformarlo, si se abre! El lío es que tenemos a un Resucitado
vivo y no lo dejamos obrar.
El
cristianismo es la transformación de la humanidad por la acción del Espíritu
resucitado de Jesús resucitado viviente en la comunidad.
La Iglesia
tiene sentido para cumplir este objetivo. El cristianismo es la “fábrica”
del seres humanos por la fuerza del Resucitado. Pero, ¿Cuáles seres humanos?
Seres humanos que resulten siendo como Jesús. Jesucristo es la esencia del ser
humano. Por fin aparece un ser humano como ha de ser el ser humano.
Entonces, qué es el ser humano? ¿Qué es lo esencial de Jesús? Veremos
que propiamente las afirmaciones de Jesús
son circunstanciales; sus hechos son coyunturales, lo que es fundamental
es el mecanismo que funciona en Él.
Evangelio
es así la muerte y la resurrección de Jesús que transforman el hombre.
2.1.5. ¿Cómo
sucede la muerte?
¿Cómo
sucede la muerte? 2 Cor. 4, 7-11:
sigamos el texto:
“Pero
llevamos este tesoro en vasijas de barro para que aparezca que una fuerza tan
extraordinaria es de Dios y no de nosotros. Atribulados en todo, mas no
aplastados; perplejos, mas no desesperados; perseguidos, mas no abandonados;
Derribados, mas no aniquilados. Llevamos siempre en nuestros cuerpos por todas
partes el morir de Jesús, a fin de que la vida de Jesús se manifieste también
en nuestro cuerpo. Pues, aunque vivimos, nos vemos continuamente entregados a la
muerte por causa de Jesús, a fin de que también la vida de Jesús se
manifieste en nuestra carne mortal.”
El tesoro
es el poder de Dios en nosotros, el Espíritu Santo. Esa fórmula la está
expresando Pablo en su lenguaje. Está diciendo: ¿Cómo es posible que nosotros
estemos viviendo con tanta paz y tranquilidad aún en medio de la persecución?
¿Cómo a pesar de estar atribulados y estrangulados, perseguidos, limitados por
todas partes sin embargo, somos capaces de vivir en la paz?
Al vivir
Cristo Resucitado en mí, hace que
yo manifieste la cruz. El Cristo vive por dentro y lo que aparece por fuera es
la cruz. ¿Qué es la cruz? No es el dolor por el dolor, es salir de sí. El
Resucitado al tomar posesión en nosotros, comienza a transformar nuestro egoísmo
para que podamos salir en función de los otros. A este acontecer le llamamos:
“evangelio”. Pablo afirma en otras fórmulas el mismo sentido.
2.1.6. Ser
bautizado en la muerte de Jesús.
En
Rom. 6, 3-4:
“¿O
es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados
en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Fuimos, pues, con Él
sepultados por el bautismo en su muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue
resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también
nosotros vivamos una vida nueva”
Cristo Jesús
para Pablo es sinónimo de Resucitado. Cristo Jesús. Cuando aparece la
sola palabra Jesús se refiere el Jesús histórico, en cambio cuando menciona a
Cristo o Cristo Jesús se refiere al Resucitado.
2.1.7. ¿Qué
es bautizar?
¿Qué es
entonces bautizar? Pensamos que el bautismo es para purificar, para lavar, para
limpiar los pecados. La palabra bautizado es una palabra griega que no significa
ni purificar, ni lavar, ni limpiar, ni bañar. La palabra bautizado significa
“sumergir”. Bautizar es sumergir al cristiano en la muerte y en la
resurrección de Jesús.
Evidentemente
esto es una metáfora. Sumergir en sentido directo y real solo es posible
realizarse en un líquido. Aquí se considera la muerte y resurrección de Jesús
como un líquido. Si a una persona se le sumerge allí, sale saturada de la
muerte y resurrección de Jesús. Entonces, está claro que el bautismo no es
con agua. Ese es un simbolismo poco diciente.
El bautismo
es una inmersión de la persona en Jesucristo, de tal manera que sale siendo un
real Jesús. Un bautizado es una persona tan transformada por el Resucitado. El
resucitado es el Crucificado! A qué distancia tan grande estamos de comprender
esto! Generalmente se lleva un niño a bautizar y ni los padres, ni los
padrinos, ni mucho menos el niño entienden esto, ni lo viven. Realmente quienes
bautizan al niño son sus padres con su propia vida, que saturan al niño de lo
que ellos son. Un niño es lo que son sus padres . Si los padres no viven eso,
es una farsa!
Todo
sacramento es el bautismo mismo. El matrimonio consiste en el sacramento en que
dos personas están tan saturadas de Jesucristo que se unen para salvarse el uno
al otro. Ese es el sacramento.
2.1.8. ¿Qué
son los sacramentos?
Los
sacramentos nos dejamos invadir por el resucitado hasta volvernos otro Jesús.
¿Cómo se definen los sacramentos? Todos los sacramentos nos permiten vivir el
evangelio mismo. Como se define el evangelio mismo: el acontecer del Resucitado
en la persona y al acontecer lo va transformando hasta volverlo otro Jesús, en
la medida en que la persona se abre a Él.
Sacramento
es sinónimo de evangelio.
Pero,
¿qué busca el Evangelio? ¡Transformar!
No ilustrar personas cerebralmente, no es una “doctrina”. Observemos que no
se está contando la vida de Jesús. Los cristianos de los primeros 30 años del
pretenden vivir la experiencia de encuentro con Jesús en la comunidad. No
parten de una biografía de Jesús sino de narraciones que recogen algunos
elementos de la vida e historia de Jesús. Fijan en el texto algunas de sus
palabras para disponer a acción de Dios.
Cuando una
persona se abre al Resucitado, empieza a caminar . Las historias de Jesús se
contaron para que los cristianos tomaran conciencia hacia dónde lleva el
evangelio: a ser como Jesús. Los textos tienen como función ver cómo obró
Jesús, la coherencia de su vida, qué hacía, cuáles eran sus preocupaciones
centrales, qué tipo de personas le interesaban más, a favor de quién se
compadecía, cuáles son las personas más protegidas por Él, de tal manera que
viendo un Jesús actuando de esta manera muchos se abran a la acción de Dios en
ellos.
Con el
evangelio nos debemos preguntar: ¿Cómo debo obrar para llegar a vivir como Jesús
vivió? Una persona abierta a la acción del Resucitado, resulta como Jesús. En
Jesús vemos, pues, hasta dónde llega un hombre que se deje transformar por
Dios, este es el Evangelio.
2.2. OTRAS
FORMULAS DE FE
2.2.0.
Introducción
Existen por
menos 30 fórmulas de fe de la primitiva comunidad cristiana se encuentran en
los escritos de Pablo, en el Apocalipsis, en los Evangelios, diseminadas por
todo el NT. La Iglesia lo primero que hizo fue formular su fe en pequeños
enunciados. Estas fórmulas eran expresadas en las reuniones eucarísticas, o en
la celebración del bautismo. Fueron apareciendo en la comunidad en la medida en
que iban celebrando lo que vivían.
El bautismo
no lo celebraban sino cuando sabían que era toda la transformación en Jesús y
lo estaban experimentando. Nos podemos preguntar quién bautizó a los primeros
discípulos, ya que esas celebraciones aparecen
5 o 10 años después de la muerte de Jesús. Los primeros discípulos lo
primero que hicieron fue vivir y cuando fueron teniendo más discípulos, los
bautizaban, es decir, les decían qué es lo que estaban viviendo y qué es lo
que vive el que llega. Si lo acepta, para celebrarlo, le echan el agua y
pronuncian las fórmulas que son estas. Luego las fórmulas aparecen en la
celebración de la propia vida. La Liturgia es la celebración de la propia
vida. La Eucaristía es la celebración de la propia vida, el bautismo
es para celebrar la fe de los padres.
Para san
Agustín los que bautizan su hijo confiesan propio cristianismo. Quieren que ese
niño viva como ellos.
2.2.
Heb.
5,7- 10:
“El
cual, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con
poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado
por su actitud reverente, y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la
obediencia; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación
eterna para todos los que le obedecen, proclamado por Dios Sumo Sacerdote a
semejanza de Melquisedec”
Esta es la
fórmula de fe que es el fondo de la reflexión teológica universal. Es del año
30 o 40. Toda la vida de Jesús fue una continua oración. ¿Qué pedía?
Padre, sálvame de la muerte. Y el texto dice que fue escuchado;
entonces, Jesús fue salvado de la muerte. Y al ser salvado de la muerte,
propiamente Dios lo liberó de la finitud o del pecado. Pecado, según este
texto, es no hacer siempre la
voluntad de Dios.
Jesús fue
salvado porque durante su vida no hizo otra cosa que hacer la voluntad de Dios,
acoger la divinidad y serle fiel sin
importarle el costo. Por se fiel a la Divinidad, Jesús resultó en contra vía
del judaísmo. El judaísmo no interpretaba bien la acción de Dios como Jesús
la experimentaba y le costó la vida. Jesús muere, propiamente, por ser hereje
o irreligiosos, frente al judaísmo. Guardaba el sábado, sí, pero si hay que
hacer misericordia, está primero la misericordia y después la guarda del sábado.
Primero el otro y después, los ritos que se quieran. Jesús coloca primero la
fidelidad a Dios y luego la religión. Jesús resulta por encima de su propia
religión: primero la fidelidad a Dios y después la religión. Siendo Hijo,
obedeció y llegó a la perfección.
Vemos
entonces que “perfección”
consiste es ser fieles a la presencia de Dios en nosotros. Aquí no hace
referencia a las virtudes, pues éstas serían la consecuencia de la presencia
de Dios en nuestro interior.
Perfección
es un término derivado del griego y quiere decir llevar una cosa hasta las últimas
consecuencias. El término Teleio: significa
ir hasta el final. Jesús fue hasta la cruz. Jesús fue fiel aunque se le
atravesó la muerte. Luego lo importante es ir hasta allí y no la muerte.
Nosotros le damos mucha importancia a la cruz y lo que verdaderamente la tiene es
ir hasta la cruz.
Por ser
fiel Jesús es causa de salvación. Porque
fue fiel hasta la cruz, Dios resucitó a Jesús, y ya resucitado, salva
habitando en nosotros. Por llegar hasta el final, Jesucristo es Salvador. ¿Cómo
encuentra Jesús la voluntad del Padre? Orando!
Orar es hacerse uno consciente de la acción de Dios en uno mismo. Orando es
como se percibe la voluntad de Dios.
La
fidelidad en Jesús es honradez para con el impulso divino. Jesús nos propone
una cercanía muy profunda con Dios. En esta relación experimentó la voluntad
de Dios para su vida. descubrió lo que Dios Padre quería de Él. Fue fiel a
Dios hasta la cruz, a pesar de que los jefes de la sinagoga vieran en su actitud
un acto de rebeldía contra el sumo sacerdote.
El Bautismo
en el rito judíos consistía en un baño ritual. Esta era la costumbre p.e. en Qumram.
En estas ruinas se pueden
apreciar aún hoy día, una serie de piscinas para los ritos bautismales. El
bautismo supone un rito de purificación.
Jesús no
nos salvó por lo que dijo o por lo que hizo, ni siquiera porque lo
crucificaron, sino porque fue fiel hasta la cruz. Es salvado por ser fiel.
Si queremos
ser honestos, aún en su propia casa es problemático. Jesús es la radicalidad
de la fidelidad, por eso es Salvador. Jesús es Salvador por haber sido
absolutamente salvado. Nosotros, cuanto más salvados somos, más capacidad
tenemos de salvar a los otros.
La
racionalidad es nuestro peor enemigo. Creemos que una persona es inteligente
cuando tiene más razones para hacer una cosa. Y resulta que podemos encontrar
cien razones para hacer una cosa y otras cien para hacer lo contrario.
Por eso, es inteligente quien ve la realidad limpia. Esto es un genio.
2.2.1. Un
Dios que sale al encuentro del hombre
Dios
propiamente no es un ser buscado por el hombre, esa es la tendencia de todas las
religiones que ha habido en el planeta, menos la religión de Israel. Si se
estudian las religiones conocidas desde al año 2500 o 300 a. C., tales como la
religión de los Egipcios, Sumerios, Acadios etc. encontramos un corte muy
grande en la concepción de Israel con respecto a los demás pueblos.
Comparando
todas las religiones se encuentra un corte muy grande entre la de Israel y las
otras religiones. En las otras religiones son los hombres son quienes buscan la
divinidad para protegerse. En la Biblia, Israel y la Iglesia primitiva, es al
revés. Es Dios quien busca a los hombres.
Yaveh no es
un ser extraño al grupo humano. La expresión “Pueblo de Dios” es una auto
interpretación de Israel. ¿Qué quiere decir? Pueblo, en la antigüedad es una
parentela, es decir, un grupo humano unido entre sí por vínculos de sangre.
“Pueblo” para Israel, es una familia, es decir, un clan.
Y “Pueblo de Dios” es lo mismo que decir “familia de Dios”. Ellos
no imaginan que Dios interviene en
el mundo, porque para esto, tendría que estar fuera del mundo. Para Israel,
Dios no interviene en Israel, está en Israel. Cuando se trata de Dios, como
familia de Dios, Dios no interviene en Israel, es un miembro de familia.
2.2.2. Dios
habita en cada hombre y cada mujer
La Biblia
poco a poco nos va descubriendo cuál es la pretensión de Dios, quien se hace
presente no desde fuera de la comunidad sino desde dentro. Este ser de Dios
habitando en el interior de la comunidad es la novedad del nuevo testamento
frente a otras religiones.
El dios de
la Filosofía, hablando con precisión, no es un Dios cuya concepción se tiene
a partir de una experiencia inmanente. Eso jamás se lo pudo imaginar Aristóteles,
ni Platón, ni Hegel. Un Dios que viva al ritmo del ser humano y que se deje
entender, debe ser humano. Esta es la novedad del Nuevo Testamento. En el
Antiguo Testamento Dios está en la familia y se comporta como un padre o como
un hermano, pero no está dentro de las personas, sino al lado de las personas.
Por eso cuando la Sagrada Escritura afirma que Dios es mi amigo, se está
situando en el AT. En el NT por el contrario al percibir la resurrección de Jesús,
y por lo tanto, lo divino de Jesús, que es su trascendencia al interior del
hombre, es Dios mismo quien actúa en Jesús resucitado transformando en Dios
mismo la comunidad.
2.2.3. ¿Dónde
está Dios?
Dios está
en el mundo particularmente vivo y
vitalmente, en el ser humano que es el único ser capaz de resistirlo así. La
Biblia nos plantea una concepción revolucionaria de la imagen de Dios a través
de una captación cada vez más fina de cómo Dios obra con el hombre,
concluyendo que actúa de la misma manera que ha obrado con Jesús. Dios no está
al lado del hombre sino en el interior del hombre mismo. Eso no se dio en el AT.
En el AT, se da Dios en la comunidad, al lado de las personas. El caso de Jesús
es que Él percibe a Dios en Él. Esto tiene consecuencias para la visión del
Templo de Dios, puesto que se deduce que el templo de Dios es el hombre mismo.
Es así como de Jesús para adelante el Templo ya no tiene ningún sentido, o
muy poco. Por eso el mismo Jesús dice que ya no es en Jerusalén ni el monte
Garizim, donde se rinde culto a Dios. Todo culto es un culto en el espíritu. Y
este nos lleva a reconocer en todo hombre y toda mujer la transparencia de Dios
mismo.
2.2.4. El
hombre templo de Dios
De Jesús
para acá, el hombre es el templo de Dios. Y antes, ¿No habitaba Dios en el
hombre? Sí, pero no se habían dado cuenta. Otra cosa es que lo vayan
descubriendo a partir de una toma de conciencia cada vez más profunda. Por eso
la revelación no viene desde fuera. Dios se va dejando sentir en el ser humano
y lo va percibiendo de tal manera que eso es más claro en la medida en que el
hombre se va abriendo. Se ve que en el A. T., ningún personaje percibe todavía
la divinidad en él mismo. Esto se da solamente en el caso de Jesús.
2.2.5. ¿Qué
pretende Dios al crear los seres humanos así?
Vamos a ver
cómo en Jesús va apareciendo la conciencia de la realidad de Dios vivo en la
persona y cómo lo expresa. Solo desde el Crucificado para adelante es donde los
seres humanos, fuera de Jesús, empiezan a percibir la realidad de Jesús
Resucitado. Una vez que tienen esa experiencia, y esto es el cristianismo, es
cuando aparecen los Evangelios como medio para anunciar El evangelio. En esa
evolución de comprensión del ser
humano la Biblia nos habla en primer lugar del hombre y en segundo lugar de
Dios. La Biblia es un texto antropológico que está toda centrada sobre el ser
humano. La Biblia es el libro para
hablar del hombre como Dios lo quiere hacer.
Pero no
imaginemos que Dios tiene un proyecto arcano con el hombre y que éste está
bregando a conocerlo. No. Si algo quiere Dios es que nosotros comprendamos su
presencia en nosotros mismos. Pero Dios no se puede revelar sino en el hombre.
¿Pero cómo es posible si Dios no es un objeto que esté dentro de la onda ,
dentro del horizonte de captabilidad del hombre? Nosotros no percibimos nada
sino por los sentidos y Dios no entra por ninguno de ellos. Entonces ¿cómo
hace Dios para comunicarse con nosotros? Es un problema de grande envergadura
que no vamos a abordar ahora.
El gran
comprendedor de ese Dios invisible , pero que se hace perceptible en la
experiencia del ser humano es Israel. Unido a él, la Iglesia primitiva que es
una continuidad con Israel. El ser humano no está siendo creado por Dios para
que sea un ser finito, sino para
que sea infinito. ¿Por qué no lo hizo así desde el principio? Porque tendría
que ser increado. Sólo un ser que no sea creado puede ser infinito, y
eso no lo puede hacer sino solamente Dios. El único ser infinito de por
sí es el increado. Si Dios crea un infinito, ya tiene principio y por lo tanto
es finito. Dios lo que está haciendo es : aunque crea al hombre finito, lo va
sacando Él hacia el infinito y con él va todo el universo.
2.2.6. El
ser humano creado por Dios trascendiéndolo
El mundo no
avanza sino por evolución, es decir, rompiendo techos hacia arriba. El ser
humano está hecho por Dios trascendiéndolo. La verdad más grande que se nos
revela en Jesús es que Jesús superó la muerte. Este es el hecho más
trascendental que ha sucedido en el planeta. La trascendencia de lo finito en lo
infinito. El hecho más trascendental que ha ocurrido en el planeta es que un
ser finito llegue a lo infinito. Y
esa es la dimensión del ser humano. Lo que se revela en Jesús es lo propio de
todo ser humano. El tamaño del hombre es infinito a pesar de que por ser
criatura es finito. Dios lo está
trascendiendo y lo está sacando hacia el infinito.
Pero esta
verdad aún no lo hemos tomado con toda la seriedad que requiere. Se dice que
hay que ser bueno para que no se muera del todo y se vaya al infierno y se
queme. Eso no es. El infierno es la frustración del ser humano como ser
infinito, es decir, es que un ser humano, enrumbado hacia el infinito resulte
muriéndose como un animal.
2.3.
El hombre llamado a la trascendencia
Rom.
8,18ss:
2.3.1. El
universo expectante
“Porque
estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en
nosotros. Pues la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación
de los hijos de Dios. La creación, en efecto, fue sometida a la vanidad, no
espontáneamente, sino por aquel que la sometió, en la esperanza de ser
liberada de la corrupción para
participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios”.
Gloria, en
el lenguaje de la Biblia, es la magnitud que un ser puede decir. Así la gloria
de Dios es Jesús porque es la revelación de la magnitud de lo que Dios puede
hacer en un hombre. En nosotros se va a revelar la gloria, la magnitud de lo que
Dios busca en un hombre.
Todo el
universo está esperando, como quien dice, poniéndole cuidado al hombre
para saber dónde está él, porque para allá va todo. El hombre es una
molécula en todo ese universo que le está mostrando para dónde va. A uno le
parece que Dios se está encartando con una creación
que ni siquiera es sospechada por la ciencia. El universo es cada vez más
grande, viene de más pequeño: el big bang y cada vez se hace más grande.
¿Quién
sometió todo eso a la vanidad? Nosotros mismos, queremos manipular al universo
cuando él va para adelante, nosotros lo volvemos del tamaño que lo queremos
hacer: de intereses. Esto es la “corrupción” para Pablo, es decir finitud.
Todo está condenado a la finitud a no ser que Dios quiera sacar lo finito hacia
lo infinito y llevar todo hacia el infinito.
El hombre
es una molécula que está diciendo para dónde va todo el universo. En otras
palabras, el caso de Jesús no es inteligible sino en el caso de una evolución
de todo el universo. Jesucristo no es comprensible sino dentro de una evolución
cada vez más avanzada y el caso de Jesús es la plenitud hacia donde va todo.
2.3.2.
Finitud y muerte
Por esto,
el problema del ser humano es que se acomode a la finitud y a la muerte.
Para cualquier filósofo el problema es que el ser humano está lanzado a
una historia finita y lucha por ser, y se lo come la nada. Por eso propiamente,
la trascendencia, en un filósofo como es Heidegger es la nada, lo trasciende,
lo devora. El hombre no tiene sino un problema, la muerte. El cristianismo es la
superación de la tendencia hacia la nada.
Los hombres
se pueden equivocar, lo que no se puede equivocar es la comunidad humana. Esa es
la única certeza. La revelación no es aceptar verdades, sino acoger el impulso
de la Divinidad en el hombre. La gente esta creyendo que la fe es aceptar unas
verdades. La fe es abrirse a la Divinidad para dejarse orientar por ella. Y
todos estos hombres limpios van
diciendo el caso de Jesús, la comunidad cristiana, el mismo Israel ya descubrió
muchos de estos elementos por lo menos de una manera muy implícita. Aún
religiones han descubierto ya eso.
Cómo
descubre un Sócrates o un Platón. No sabemos por qué Platón piensa en la
inmortalidad, él acoge a Sócrates, pero cómo lo explica. Acude a un mito.
Hasta ahí llega. Recurren a un mito para poder explicar lo inexplicable. Es
decir, el lenguaje mítico es una manera de expresar aquello que como
experiencia es evidente pero racionalmente nadie lo entiende. O sea que lo que
tiene uno que hacer es bajarse un poquito de su balcón porque uno cree que el
mundo es tan grande como le cabe en la cabeza. Ese es el lío de los seres
humanos.
2.3.4.
Tendencia trascendental del universo
Pablo en la
carta a los Romanos descubrió que en el universo existe una tendencia
trascendental. ¿Qué filósofo lo puede explicar? Ninguno y un físico, mucho
menos porque él trata cosas más manejables y fenoménicas. Es decir, si uno no
se acoge a que hay una tendencia trascendental
dentro de todo el universo, alcanza a ver menos. Nada de esto es una religión,
es cosa del dominio universal de la humanidad. Las religiones son instituciones
que se hacen con el propósito de institucionalizar alguna experiencia divina.
El cristianismo se hizo a partir de la experiencia del Resucitado ya como
institución.
2.3.5. ¿Qué
es una institución?
Es
importante definir qué es una institución. Una institución es una serie de
medidas estables que los seres humanos nos inventamos para proteger una
experiencia divina. Una serie de medidas estables que hacemos para lograr que
siga funcionando una tendencia trascendental. Es el caso del cristianismo.
En el caso
del islam, también buscan establecer unas normas para que siga funcionando la
revelación que Alá le hizo a Mahoma.
Israel, por
su parte también asumió sus normas para que siga funcionando una experiencia
divina que tuvo Moisés. El judaísmo es otra religión.
2.3.6. La
trascendencia, dinamismo del hombre
En el caso
de la experiencia pascual lo que se percibe es que el hombre está destinado a
no morir nunca. Ese es el caso de Jesús y lo que ellos experimentan. El
problema que más amenaza la trascendencia es la muerte. Es decir, que si el
hombre no se abre a la trascendencia perece. La trascendencia no le llega al
hombre de fuera sino que la encontramos dentro del hombre mismo.
El problema
de la fe no es aceptar una verdad que viene de fuera. La fe es acoger una fuerza
que está dada en el hombre quiéralo o no lo quiera. Esto es lo que se llama un
existencial a priori (independiente de la experiencia). Antes de que se
puedan pensar o decidir algo, ya está la tendencia divina en el hombre. Sin
trascendencia el mismo hombre se está suicidando. Por eso la salvación del
hombre no consiste simplemente en recibir un premio o castigo. Algunos se
imaginan que si se maneja uno bien, después le agregan la inmortalidad; la
inmortalidad no es un agregado que se le pone al hombre. Es una tendencia del
hombre antes de que piense en sí mismo. No es una oferta que le viene de fuera,
es dada.
El
cristianismo realmente es acoger
una tendencia profunda que está en el hombre y que lo está haciendo cada vez más
infinito.
Afirmábamos
que “evangelio” es el acontecer del Resucitado en la persona
y en el mismo acontecer el hombre mismo percibe que todo ser humano nace
con Resucitado a bordo. ¿De qué se trata? Que el ser humano lo acoja este espíritu
resucitado de Jesús. No es que se lo vayan a dar el Espíritu del Señor puesto
que ya se tiene como un don. Si le acoge, el Resucitado lo penetra y nos hace
semejantes a Jesús. Eso es el Evangelio.
2.3.7. El
bautismo y los sacramentos
El
Bautismo, los y todos los sacramentos no son otra cosa que evangelio.
Un sacramento es, y el bautismo concretamente, es el ser humano saturado
de la realidad de Jesús. ¿Y cómo se satura? Abriéndole espacio. Acogiéndolo.
¿Cómo? Si uno entra dentro de uno mismo , empieza a tener conciencia
de uno mismo, a sentirse uno mismo. Yo pienso: toda toma de conciencia de sí
mismo tiene mucho que ver con la
experiencia del Resucitado o de Dios mismo, que es igual. Ya el hecho de volver
el hombre sobre sí mismo, es la puerta de una experiencia de Dios y cuando uno
vuelve sobre sí mismo, ¿qué es lo que uno se pregunta? Si uno está bien
situado frente a los seres que conviven con uno, si quiere ser honesto y
responsable esto es estar bajo la fuerza del resucitado.
Un ser
humano honesto y responsable que penetre dentro de sí mismo, lo primero que
debe preguntarse es: ¿Qué soy yo en la vida social? ¿Soy un estorbo? ¿Estoy
atropellando el otro? ¿Estoy buscándome a mi explotando el otro? Eso es lo
obvio. El hecho de ser consciente de esto es la acción del Resucitado diciéndote
tu quién eres y qué debes hacer. Eso es lo que se llama orar.
2.3.8. Orar
Orar es
volverse uno consciente de uno mismo y de su situación frente al otro. De lo
contrario, esto no tiene sentido. El ser humano no tiene sentido sino en relación
con el otro. Cualquier sociología dice que el hombre no es entendible sino en
sociedad, en un engranaje humano, que le permita compartir responsabilidades y
prestar un servicio útil a los otros. En la medida en que el hombre penetre
dentro de sí mismo, va descubriendo sus responsabilidades frente a los otros, o
no es un ser comprometido con la historia. Un ser humano que no se comprometiera
con la historia, no pareciera un ser humano.
¿Cuál es
el problema del ser humano para situarse en estas realidades? Que cuando se va a
orar se atranca en sus propios intereses. Uno dice muy olímpicamente que quiere
servir a los demás, sin embargo, a la hora de la verdad. Esto lo experimentamos
todos los días. Buenos deseos de servir no nos faltan, el problema es que sí
seamos servidores. Ese es el lío.
San Pablo
en su carta a los Romanos 7, 15-25: “me doy cuenta que, aun queriendo hacer
el bien, solamente encuentro el mal a mi alcance”. Pablo sabe que hacer el
bien que quiere y no puede realizar. En cambio y el mal que no quiere hacer es
el que le sale al encuentro, le sumerge en el misterio del mal. El mal que no
queremos hacer lo hacemos, en cambio el bien que pretendemos hacer, y que sí
queríamos realizar, el servicio al otro, al necesitado, al pobre, resultamos no
haciéndolo. Escribe Pablo: “veo en mí algo que se opone a mi capacidad de
razonar” (v.23). No soy capaz de controlar eso. Eso es lo que nos pasa.
Resultamos no siendo dueños verdaderamente de nosotros mismos. Es decir,
resultamos no siendo seres libres.
2.3.10. El
problema de la libertad: realización de la dignidad humana
La
libertad cree que es decidir de una cosa u otra. No. Esto es solo un aspecto
de la libertad. La libertad en el fondo es la responsabilidad del hombre con su
propia dignidad. Ser libre es que yo pueda hacer de mi dignidad lo que es mi
dignidad. Suicidarse, matar a otro, no es la realización de la propia dignidad;
por eso la definición de libertad que se maneja corrientemente es lo más
primitivo del mundo.
Hemos
afirmado ya que evangelio y cristianismo y sacramentos son
sinónimos, son el acontecer del Resucitado en la persona, en la comunidad, en
todo ser humano y ese Resucitado es como buscando pista, como buscando que uno
se abra. Y cuando uno se abre, lo va penetrando más y se va haciendo cada vez más
capaz de ser un ser social, servidor útil. esa es la obra del resucitado. Ese
es el ideal del ser humano.
El
cristianismo busca edificación de seres humanos auténticos y un ser auténtico
es un ser situado frente a los demás, responsable con los demás. Entonces
surge la pregunta: ¿Qué hago con esto? Puede aparecer como una abstracción, a
pesar de que lo diga la Biblia. Evangelio y cristianismo así definidos, quedan
en el aire sin una realidad consistente que le viene precisamente de la vida en
comunidad.
2.3.11. La
Comunidad: espacio para entregarse a todos
Eso quiere
decir que la comunidad es el espacio donde se vive el cristianismo. Si no hay
comunidad no hay cristianismo aunque se diga que se cree todo lo imaginable y la
razón es muy clara. Comunidad ,¿Qué es? (Cf. gráfico
No. 3)
Esto Es una
comunidad. Cuando decimos que el mundo es la comunidad humana no estamos
diciendo nada, lo mismo cuando decimos que la parroquia es una comunidad. La
gente que va a Misa un Domingo, es una yuxtaposición de personas pero no
comunidad.
Comunidad
es un espacio donde cada persona se da a todos. Es un espacio donde todas las
personas están en función de los otros. Lo más parecido a comunidad es la
familia. Una comunidad es donde cada persona está saliendo de sí en función
de los otros solidariamente. Sin solidaridad o salida de sí no hay comunidad.
Es a lo más una yuxtaposición de personas. Comunidad no es
un conjunto de personas que se aguantan las unas a las otras, se toleran.
2.3.12.
Evangelio y comunidad.
Preguntémonos
¿por qué el evangelio sin comunidad no tiene sentido? Porque se queda una cosa
en el aire. ¿Qué se gana con decir que soy un bautizado, sin permitir que el
espíritu de Jesús crezca en mi interior?
Lo obvio es
que una persona que encuentra a Jesús y le deja ser en su interior se vuelva un
ser comunitario. Más aún, una comunidad es aquella que se hace prácticamente
y espontáneamente. Si en una persona habita Jesucristo, esa persona sale de sí
espontáneamente por una fuerza interna que lo mueve. Es decir, si ustedes y yo
hemos sido solidarios es por la fuerza del Resucitado que nos hace salir en
función del otro.
Es difícil
encontrar un grupo de seres humanos en donde no haya un porcentaje alto de
solidaridad. Ningún ser humano por malévolo que sea, tiene cero en
solidaridad. En todo ser humano está Jesucristo y algo puede sentir. Entonces
no debemos desconfiar tanto del otro.
El problema
es que todo mundo habla lenguaje distinto y no se entiende. El lenguaje común
de todos es el de la interioridad. Todos estamos sintiendo algo y no nos hemos
puesto de acuerdo en ese lenguaje. Lo esencial del diálogo es meterse en el
pellejo del otro, tratar de sentir al otro. Eso es lo que hay que hacer en una
comunidad. Hay solidaridad en una familia porque cada cual se meta en la
interioridad del otro, está preocupado por él. Donde esto no funcione,
entonces cada cual se defiende y defenderse no es dialogar. Dialogar es comprender al otro, qué siente.
2.3.13. La
consistencia del evangelio es la comunidad
El
evangelio solo tiene consistencia en comunidad porque si el evangelio es el
acontecer del resucitado, lo obvio es que el resucitado lo saque a uno para
fuera. Le quite los egoísmos para que salga disparado en función del otro.
Gente disparada en función del otro es la que construye comunidad
Sintetizando
lo que llevamos dicho podemos afirmar que para poder ver cuál es el sentido de
los evangelios tenemos que empezar a rastrear nuestra reflexión con los eventos
que siguieron a la resurrección. ¿Por qué? No tenemos otro camino. La
significación de hecho Jesús aparece solamente después de su muerte. Eso es
de todo ser humano, solamente se viene a saber quien es el ser humano después
de muerto. Vivimos y venimos a ser significativos después de muertos
2.3.14.
Relevancia de Jesús para la comunidad primitiva
Queremos
mostrar qué sentido tuvo Jesús en la comunidad primitiva de manera crítica.
Por eso nos preguntamos. ¿Cuándo empieza Jesús a ser significativo? Jesús
cuando vivió con sus discípulos
fue poco reconocido. Jesús pasa por ser ante los demás como uno cualquiera. En
la sinagoga le dicen: acaso este no es Jesús, “¿el hijo de José y de María?”
¿Cuándo
Jesús empieza a ser relevante? Una vez resucitado es cuando Jesús comienza a
ser importante para los Once. Se empieza a sentir y a experimentar. Jesús de
anunciador del reino de Dios comienza a ser anunciado. Anunciar el resucitado
como transformador de personas. En ese sentido Jesús es salvador en el sentido
de transformador de personas: resucitado Jesús salvador resucitado y
transformador se llama evangelio.
Esto es mas
o menos hacia los años 40 a 50. En los 60 aparece Pablo. Todavía no aparece el
evangelio de Marcos. Lo que quiero mostrarles es ver cómo se desarrolló esto
hasta que producen el evangelio de Marcos y cómo lo van a hacer. Solamente
sabiendo uno cómo se hizo el evangelio de Marcos y de donde lo sacaron. Para
hacer ese evangelio podemos utilizarlo críticamente para ver quién era Jesús.
El manejo de un evangelio presupone que ya está muy asimilado todo lo anterior.
El
evangelio se hizo para apoyar el hecho de la resurrección. Los evangelios
fueron unas historias sobre Jesús de hechos reales para ilustrar una doctrina,
es lo común. Es la mejor manera. Si uno quiere ilustrar unos niños no les va
la hablar de una doctrina abstracta, sino que les ponen historias que
desarrollen valores. Los valores que uno quiere que esos niños o ese niño
capten o acepten.
Los
evangelios son una historia de Jesús, pero no es una historia cualquiera, sino
que están hechos para ilustrar una verdad que es la acción del resucitado. Una
historia de Jesús para disponer las personas a que se abran al evangelio. Lo
que salva no es una historia de Jesús, sino que es Cristo. Al yo conocer la
historia de Jesús como que me abro a esa persona Si uno se abre a las actitudes
de Jesús el resucitado como que lo empuja para allá. El interés es mostrar cómo
se formó el material y los contenidos que va a tener un evangelio de Marcos.
Si
empezamos por ver un evangelio sin estas bases, lo que se va a ver es una
historia sin llegar a comprender su utilidad.
Un evangelio como el de Marcos está hablando del resucitado valiéndose
de las tradiciones del Jesús histórico. Imaginémonos un ser querido que ha
fallecido. ¿Cómo nos la imaginamos? Nos la imaginamos como la conocimos. Ese
como la conocimos es como ella está allá. No sabemos como está allá. Cómo
se imaginaron a Jesús resucitado los primeros cristianos, como lo conocieron.
El resucitado es esencialmente invisible. Eso quiere decir que la aparición es
un elemento de mucha artificialidad para poderla concebir.
Los que
dicen ver la Virgen, afirman que ven en ella lo que ya saben de ella El fenómeno
de la aparición no está fuera de quien ve, está en el vidente. Dios no se
puede aparecer y los que se van con Dios son de la misma manera invisibles.
2.4. La fórmula
histórica de fe en: 1 Corintios 12,1-30
2.4.1. ¿Qué
es la comunidad?
Tomemos el
texto de 1 Cor. 12, 1-30. Y preguntémonos allí ¿qué es propiamente la
comunidad? La comunidad es un resultado de la acción del resucitado en las
personas. O todavía más: la comunidad es el resultado del evangelio
aconteciendo en las personas. Evangelio, bautismo, resucitado es lo mismo. Si
estos tres elementos están allí
la apersona se vuelve comunitaria. (Cfr. GRAFICO No.
1)
Por qué?
Porque al insertarse la persona en el resucitado el lo
ocupa, como que le estrangula todos los egoísmos. Nosotros podemos
quitar por nosotros mismos los egoísmos, no. Así que si esto sucede en una
persona, lo vuelve comunitario. La razón ES MUY CLARA, Vemos en el dibujo
personas en donde sucede el evangelio. Si esto sucede en esas personas, las saca
para fuera en función de esto. O sea la comunidad es un espacio en donde todos
salen de sí en función de los otros. (GRAFICO
1A)
Dónde se ve eso? En la familia Al niño no hay que decirle que debe
ayudar a sus padres en el caso de
que su mamá se accidente, como que se impone hacerlo. La familia es el gran
invento de la solidaridad espontánea. Así debiera ser el humano con todo el
mundo. Cuando uno es egoísta, ya no le interesa el otro. Pablo se declara en
contra de la ley porque, muchas veces el hombre no cumple las leyes y eso como
que no mueve a nadie. A uno no lo mueve sino el mismo Dios que habita en
nosotros, que nos saca para fuera, el resucitado.
PARA QUÉ ES? Cual es la finalidad de la comunidad? Si es esencial o es
voluntaria, o es una de las tantas opciones que tiene la humanidad o es una cosa
única?
2.4.2. ¿Qué
es la Iglesia Universal?
Qué es la
Iglesia universal? Son pequeñas comunidades donde se vive intensamente la fe.
Si no hay comunidades pequeñas no existe la Iglesia. Allí es donde se vive la
solidaridad. Esas comunidades son como unas ventanitas donde se asoma la Iglesia
universal. Por eso es importante la creación de estas pequeñas comunidades.
¿Qué es
crear una comunidad cristiana? Hacer
que las personas sean solidarias las unas con las otras. La comunidad
no se hizo para ponernos una obligación más, sino para vivir con la
mayor dignidad y hacerle sentir la vida amable, que uno se sienta apoyado por
los demás.
Esos
detalles son los que generan una familia, una comunidad. Pablo se está
refiriendo a una situación muy concreta de la gente de Corinto.
2.4.6. Los
carismas pertenecen a la comunidad
Pablo en la
carta a los Corintios cc. 12 -14 se refiere al buen uso de los dones del Espíritu,
los carismas que concedidos a la comunidad como testimonio como testimonio
visible de la presencia del Espíritu y para poner remedio a la situación
anormal de una joven comunidad cuya fe no había transformado
aún la mentalidad impregnada de paganismo. Los corintios siente la
tentación de dar más valor a los dones espectaculares y de hacer uso de ellos
en una atmósfera anárquica, a
imitación de ciertas ceremonias paganas. Pablo reacciona precisando que han
sido dados para el bien de la comunidad, por lo que no deben ocasionar
rivalidades. (1Cor. 12). Luego demuestra que la caridad supera a todos ellos
(1Cor. 13) Finalmente explica que su jerarquía se establece según la
contribución a la edificación de
la comunidad (1Cor. 14).
(Cf. la
nota de la Biblia de Jerusalén en 1Cor 12, 1-3)-
“En
cuanto a los dones espirituales, no quiero, hermano, que estéis en la ignorancia. Sabéis que cuando erais gentiles,
os dejabais arrastrar ciegamente hacia los ídolos mudos. Por eso os hago saber
que nadie, movido por el Espíritu de Dios, puede decir : Maldito sea
Jesús ; y nadie puede decir, “Jesús es Señor” sino movido por el Espíritu
Santo”
(1Cor.
12, 1-3).
En ese
momento creían en el docetismo y la gnosis, consideraban que los dones
espirituales eran unas cosas excepcionales, apoyando un espiritualismo
desbordado, extraterreno. Pablo les invita a precisar que esos no son los dones
espirituales. El don espiritual es toda persona movida por el espíritu . Cada
persona es un don. Los dones son las personas como regalos en la comunidad.
Pablo
afirma que los carismas o dones no son cualidades de las personas. Los carismas
son las personas mismas con sus cualidades tal como ellas son. Se está
corrigiendo a la comunidad que no necesita a Jesús. ¿Puede uno prescindir de
Jesús en la comunidad ? ¿Saben por qué no? Si nos apartamos y
prescindimos de Jesús no hay espíritu. El
espíritu de Dios que es el que nos
hace ser “don” para los demás. Si suprimimos a Jesús, no hay espíritu. Él
es el quien concede el espíritu. El espíritu es la capacidad de JESUCRISTO de
hacernos capaces de darnos sirviendo a los otros.
En los capítulos
que hemos citado, la palabra “anatema” es una palabra griega que podemos
traducir como: cortar, quitar, suprimir. No puedo cortar con Cristo quien me
concede el espíritu. Nadie puede decir en la comunidad que no necesita de
Cristo, porque queda apartado, suprimido en el Espíritu. Nadie puede decir,
“Cristo es el Señor” sino es a través del Espíritu de Jesús. Se trata de
que Jesucristo nos ocupe interiormente por la acción del Espíritu.
Por ejemplo :
una mamá puede estar en el interior de su hijo a través de
su espíritu. ¿Qué es el Espíritu? La capacidad de un ser de
transcenderse en el otro, esa es la función del espíritu es posible porque
Dios habita en nosotros y Dios habita en nosotros porque es Espíritu. A Dios no
lo podemos comparar con animales. Esas imágenes son imprecisas y no puede ser
así. En la comunidad si las personas no están habitadas por Jesucristo no
salen de sí.
¿Cuáles
son pues los carisma? Los carismas son las personas. No son las cualidades de la
persona. Cuando afirmamos que los carismas son cualidades los relacionamos con
el poder y esta es una visión distorcionada de los carismas como si estos
fueran un poder que tiene una persona, un asunto cualitativo. La característica
central del carisma es la humildad para ofrecerlo en servicio a otros. El espíritu
es el que hace que el resucitado viva en mí y al hacerlo hace que mis talentos
estén al servicio de los demás.
¿Qué es
entonces el Espíritu? El espíritu es el poder de Dios que permite a Dios
mismo trascender, salir de sí hacia una criatura. Pablo utiliza mucho esta
expresión, en 1 Cor. 12, 4 -11 se pregunta: ¿Qué es una persona en la
comunidad? Es el Espíritu Santo actuando en la persona con todo lo que ella es
y tiene. Cada persona debe aprovechar lo que es y tiene a la Comunidad. Ser así
es ser la presencia del espíritu, es ser “carisma”, es decir, ser presencia
del espíritu en la persona. Aunque el espíritu es invisible lo hacemos visible
obrando. En una comunidad está manifestando el espíritu con lo que hace la
misma comunidad. Cada persona manifiesta el espíritu como es. ¿Cuál es el
carisma de una niña? Pues alegrar. ¿Qué hace el papá? Amar, entregarse por
amor al hogar. En la variedad de las personas es donde está la comunidad.
Algunas veces al pretender poner las cosas en orden y querer que todos sean de
la misma manera dañamos las los procesos de las personas.
Sintetizando
podemos afirmar que cada persona es el espíritu en la comunidad poniendo en
juego lo que ella misma es. El Espíritu es su carisma, su vitalidad, su modo de
ser, su capacidad de servir a la Comunidad.
1Cor. 12,
13:
“Pues
del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque tiene muchos miembros, y todos los
miembros del cuerpo, no obstante su pluralidad no forman más que un solo
cuerpo, así también Cristo. Porque en un solo Espíritu hemos sido todos
bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y
libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.”
En este
texto, Pablo está comparando la comunidad con un cuerpo humano. La comunidad es
otro cuerpo. Este texto se refiere a dos cuerpos: Cristo y la Comunidad. ¿Qué
es lo que pretende con esto? Que la comunidad es un organismo viviente. Esto es
muy esencial. No es una organización, sino un organismo viviente. La Iglesia es
pues un organismo viviente, una comunidad.
¿Qué
busca una organización? Aprovechar
las habilidades de todas las personas para lograr una finalidad. En una
organización se aprovechan todas las habilidades de la persona para una
finalidad. La finalidad no son las personas, sino una cosa. Es un organismo
vivo. Y ¿qué busca mi organismo vivo? Que todas las piezas de ese organismo
tengan vida.
La Iglesia,
la comunidad busca que todos en ella tengan vida. Que cada uno tenga vida. En un
organismo vivo lo que busca es que le circule la vida a todas las partes del
organismo. La comunidad es el espacio donde se construyen las personas. En ella
todas las personas son distintas y por eso hay que respetarnos los unos a otros.
A veces la comunidad se torna espacio de anulación de los unos para con los
otros y no espacio de vida como está llamada a ser.
2.4.7.
Diferencias entre organismo y organización
Las
organizaciones produce cosas. El organismo en cambio permite que se realicen las
personas ¿Qué es entonces la
comunidad? Un vientre donde se generan personas. Es posible generar
personas fuera de la comunidad. La comunidad cristiana es el espacio en el que
se generan seres humanos auténticos. Sin comunidad nacen personas auténticas.
Mp podemos seguir engendrando seres humanos autosuficientes.
Pablo en su
comparación con el cuerpo escribe: “Así también el cuerpo no se compone
de un solo miembro, sino de muchos. Si dijera el pie : Puesto que no soy
mano yo no soy del cuerpo, ¿dejaría
de ser parte del cuerpo por eso? Y si el oído dijera : Puesto que no soy
ojo, no soy del cuerpo ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso?
Si todo el cuerpo fuese ojo, dónde quedaría el oído? Y si fuera todo oído,
dónde el olfato”? (1 Cor. 12, 14 ss).
Este texto
emplea desproporciones y caricaturas para que entendamos qué es la unidad. A
través del texto se muestra la diversidad como obra de Dios. El que seamos
distintos es obra de Dios, no un fenómeno de la naturaleza. Somos distintos,
cada uno es respetable como es.
¿Cómo se
crea entonces la unidad? Siendo responsable de lo que cada uno es.
Respetando y admirando lo que los otros hacen todo el cuerpo funcionando
se llama la unidad. La unidad no se construye por el hecho de que todo gire
alrededor de la cabeza. Qué tal que los miembros del cuerpo no estuvieran
cumpliendo sus funciones. La unidad la podemos comparar con una máquina que
tiene muchas piezas en la que cada una tiene su propia función o movimiento.
Sin embargo, si en el proceso comunitario algo se daña, se extravía, falla o
se rompe el proceso de ese grupo, no sería comunidad. El ideal en ella consiste
en sentir los testimonios consistentes en salir de sí mismo.
De todo lo
anterior se desprenden varias verdades. Una comunidad gira alrededor del más
necesitado Por ejemplo en una familia una persona enferma llama la atención. Si
fuéramos consecuentes la unidad debería girar alrededor del más marginado.
Sin embargo, donde hay más de tres
personas, infortunadamente hay una marginada. En nuestras propias casas ya hay
un marginado No es necesario ir muy lejos para tener el marginado a nuestro
lado.
2.4.7. ¿Para
qué es la comunidad?
Un ser humano es la salida de Dios hacia fuera.
La
comunidad es la fábrica de seres humanos. Así como una persona no sobrevive
sin haber estado en el período de gestación, de este modo el ser humano no
puede ser un ser sin un espacio comunitario en donde el individuo a partir del
testimonio de los otros se va haciendo un ser comunitario.
Un ser que
no es comunitario no es humano, sería cualquier otra cosa menos un ser humano.
Lo propio del ser humano es ser un ser solidario. La comunidad no entonces un
invento de los seres humanos sino la manera cómo Dios crea seres humanos. ¿Por
qué? Dios crea seres humanos saliendo de sí, dándose. Ese es Dios. Un ser
humano es el producto de una salida de
Dios hacia fuera. Lo obvio es que
seamos consecuentes. Eso fue lo que hizo Jesús.
Una persona saliendo de sí,
crea comunidad. La comunidad es el evangelio en concreto. El evangelio no tiene
consistencia sino se vive en
comunidad. El bautismo es comunidad y así la práctica de los sacramentos.
Hay que decir que la comunidad es la acción del Espíritu del resucitado y nosotros somos transparencia de Él. Sin una relación muy profunda con Dios no es uno capaz de hacer comunidad no es aguantar sino edificar. Sin dejarse invadir por el Espíritu de Dios, es imposible sobrellevar la situación difícil que vive una comunidad.