Vuelo Malabo-Roma

Avión Papal
Sáhara, 23 abril 2026

¡Buenos días a todos! Espero que estén bien, listos para otro viaje y con las pilas cargadas. Bien, hablemos de este viaje realizado a África.

Como papa y obispo de Roma, cuando viajo trato de buscar, conocer y acompañar al pueblo de Dios. A menudo, la gente busca los enfoques más políticos, a forma de ¿qué dice el papa sobre tal tema?, ¿por qué no juzga al gobierno de este país?... Ciertamente, hay muchas cosas que decir, y en este viaje he hablado de justicia y muchos otros temas, pero ése no es el mensaje primero del viaje.

El viaje debe interpretarse, ante todo, como una expresión del deseo de anunciar el evangelio y proclamar el mensaje de Jesucristo. El viaje es una manera de acercarse a la gente en su felicidad, en la profundidad de su fe y en su sufrimiento. Sí, ciertamente es necesario animar a la gente a asumir sus responsabilidades. También es importante hablar con los jefes de estado, y fomentar los cambios de mentalidad, y abrirse al bienestar del pueblo, y considerar ciertos temas como la distribución de los recursos del país. En nuestras conversaciones privadas, las autoridades y el papa abarcamos un poco de todo. 

Con todo, la misión principal de los viajes es ver y conocer a la gente, y compartir con ellos el entusiasmo. El viaje a Guinea Ecuatorial, por ejemplo, ha sido una verdadera bendición a la hora de vivir, acompañar y caminar con la gente y ¡el agua! Ellos estaban felices incluso ¡bajo la lluvia! Sobre todo, en estos viajes compartimos, como Iglesia universal, lo que celebramos en nuestra fe personal.

Periodista 1: ¿Aboga usted por un cambio de régimen en Irán? ¿Qué llamamiento haría a Estados Unidos?

Me gustaría comenzar diciendo esto: que necesitamos promover una nueva actitud, y una auténtica cultura de paz. Con frecuencia, cuando evaluamos ciertas situaciones, la respuesta inmediata suele ser: Necesitamos intervenir, con rapidez e incluso violencia. Resultado de esas prisas es que muchas personas inocentes mueren, y muchas familias se quedan deshechas.

Lo que yo digo es esto: que la cuestión no es cambiar o no cambiar un régimen, sino promover los valores en los que creemos. Por supuesto, sin la muerte de personas inocentes.

La situación de Irán es claramente compleja. Las negociaciones que intentan llevarse a cabo son muy dispares, y tanto un día Irán dice como al día siguiente Estados Unidos dice no, y viceversa. En definitiva, no sabemos adónde nos llevará esta situación, y ni siquiera sabemos quiénes son los que ahora dicen ser dirigentes del régimen iraní, tras haber sido éste suprimido el primer día de ataques. La situación es caótica y crítica para la economía mundial, y la población iraní es totalmente inocente en todo momento.

Ante la amenaza de guerra, lo que yo digo es esto: que se respete el derecho internacional. Ante la esperanza de paz, lo que yo digo es esto: que todas las partes dialoguen, y participen en la solución.

Hay que ponerse del lado de la humanidad, hay que ponerse a pensar cómo mejorar la situación humana. Como pastor de la Iglesia, lo repito: no puedo estar a favor de la guerra, y quisiera alentar a todos a esforzarse en buscar respuestas que protejan una cultura de paz y no de división.

Periodista 2: ¿Qué diría usted a los ciudadanos españoles, sobre la inmigración?

El tema de la inmigración es muy complejo, y afecta a muchos países y no sólo a España, Europa o Estados Unidos. Es un fenómeno mundial, y por ello la respuesta ha de ser mundial. En general, todos los inmigrantes quieren ir al norte, y muchas veces el norte no ofrece posibilidades ni tiene respuestas. Esto es así, y genera sufrimiento a ambas partes. Por supuesto, estoy hablando de inmigración regular, y no de la trata o tráfico de personas humanas.

Personalmente, creo que un estado debe establecer normas estables en sus fronteras, proteger la entrada de la inmigración regular y perseguir la trata o tráfico de inmigrantes. Por supuesto, este orden no puede crear situaciones injustas, o agravar la situación ya existente, o premiar a unos (los que van adelante) y perjudicar a otros (los que se quedan atrás).

Dicho esto, me pregunto: ¿Qué hacen los países ricos para mejorar la situación de los países pobres? ¿Por qué no podemos intentar (tanto con la ayuda del verano, como con inversiones de grandes multinacionales, cambiar la situación en países como los que visitamos en este viaje?

África es considerada por muchos como un lugar donde pueden ir a buscar minerales adicionales y encontrar sus materias primas. Muy bien, mas ¿no se interesan también por sus estados de derecho y del bienestar? ¿No se interesan por su desarrollo cívico, para que sus ciudadanos no tengan la necesidad de emigrar a otros países, como España?

El último punto que quisiera abordar es que, en cualquier caso, estamos tratando con seres humanos. Somos seres humanos, y no animales, a la hora de recibir un trato. Somos seres humanos cuando ya nos hemos incorporado a otro país, y merecemos el mismo respeto y dignidad que los ciudadanos del país donde vivimos.

Periodista 3: ¿Otorga su presencia papal una "lavada de imagen" a los regímenes autoritarios que va visitando?

Ciertamente, la presencia del papa, junto a otro jefe de estado, puede ser interpretada de diversas maneras. Algunos la interpretan a forma de "el papa le está dando el visto bueno", y otros justo lo contrario.

Quisiera repetir, a este respecto, el propósito principal de los viajes que realiza el papa: visitar a la gente.

También quiero destacar el gran valor que tiene el sistema diplomático, que la Santa Sede continúa manteniendo (a veces con gran sacrificio) para mantener relaciones con todos los países del mundo. Por supuesto, en ocasiones dichos países tienen líderes autoritarios, y por eso también es necesario dialogar con ellos.

En esos diálogos bilaterales no siempre hacemos grandes declaraciones, ni nos criticamos, juzgamos o condenamos. Lo que sí hacemos es un enorme trabajo para promover la justicia o mejorar la asistencia humanitaria, como la liberación de presos políticos o la lucha contra el hambre y la enfermedad.

Manteniendo el principio de neutralidad, y buscando maneras de colaboración positiva con tantos países diferentes, la Santa Sede intenta aplicar el evangelio a las situaciones concretas de la vida, para mejorar la vida de las personas. Cada uno interpretará esto como quiera, y ¡ojalá ese tal también busque la mejor manera de ayudar a la gente de cada país!

Periodista 4: ¿Cómo piensa preservar la unidad de la Iglesia, en el asunto de las parejas homosexuales?

En primer lugar, la unidad o división de la Iglesia no gira en torno a cuestiones sexuales. Tendemos a pensar que, cuando la Iglesia habla de moralidad, el único tema moral es el sexual. En realidad, creo que hay cuestiones mucho más importantes (como la justicia, la igualdad, la libertad...) que tienen mucha más prioridad en la actualidad.

La Santa Sede ya se ha dirigido a los obispos alemanes, y les ha dejado claro que no está de acuerdo con la bendición formal fuera del matrimonio canónico (parejas irregulares, homosexuales...), más allá de lo que específicamente permitió Francisco I: la bendición común, como la que se da al final de la misa o la que yo mismo les daré al terminar este encuentro.

La conocida expresión de Francisco I, "tutti, tutti, tutti", refleja la convicción de la Iglesia de que todos son bienvenidos, todos están invitados, todos son animados. ¿A qué? A seguir a Jesús, y convertir sus vidas. Esto debería crear más unión en torno a Jesucristo, y no tanta desunión entre nosotros.

Periodista 5: ¿Condena usted los ahorcamientos ejecutados por Irán? ¿Tiene algún mensaje para el régimen iraní?

Condeno toda acción injusta, condeno el asesinato, condeno la pena capital. Creo que la vida humana debe ser respetada, y que todas las personas, desde la concepción hasta la muerte natural, deben ver sus vidas respetadas y protegidas. Si un régimen o país toma decisiones que arrebatan injustamente la vida a otras personas, eso debe ser condenado.

León XIV

 Act: 23/04/26    @viaje a guinea       E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A