Vuelo Argel-Yaundé

Avión Papal
Sáhara, 15 abril 2026

Buenos días a todos. Espero que hayan descansado y estén listos para la próxima etapa de nuestro viaje.

Me alegra saludarlos esta mañana, después de lo que considero ha sido un viaje y una visita a Argelia muy bendecidos. Quisiera comenzar expresando unas palabras de agradecimiento a todas las autoridades de Argelia, que hicieron posible dicha visita. Como pueden ver, incluso nos han hecho el gran honor de escoltarnos durante nuestro vuelo por el espacio aéreo de Argelia.

Este es un signo de la bondad, generosidad y respeto que el pueblo y el gobierno argelinos han querido mostrar a la Santa Sede y a mi persona. Me gustaría manifestarles mi gratitud tanto a ellos, así como a la pequeña, pero significativa, representación de la Iglesia Católica en Argelia.

Como saben, hemos realizado unas visitas muy especiales, tanto a la Basílica de Nuestra Señora de África como a la Basílica de San Agustín, ubicada sobre la colina que mira a la ciudad moderna de Annaba y a las ruinas de la ciudad romana de Hipona. Yo diría que esto, en sí mismo, es simbólicamente significativo por el hecho de que San Agustín, que fue obispo de Hipona por más de 30 años, es una figura que pertenece al pasado, lo cual nos habla de tradición y del desarrollo de la vida de la Iglesia en sus primeros siglos.

San Agustín continúa siendo una figura importante también en nuestro tiempo, ya que sus escritos, enseñanzas y espiritualidad son una invitación para buscar a Dios y a la verdad. Esto es algo muy necesario en la actualidad, y su mensaje sigue siendo hoy en día muy relevante para todos nosotros, tanto los creyentes en Jesucristo como para todos los demás.

Como han podido comprobar, el pueblo argelino, cuya gran mayoría no es cristiana, honra y respeta profundamente la memoria de San Agustín, como uno de los grandes hijos de su tierra. Personalmente, regresar de nuevo ayer a Annaba fue una especial bendición para mí. También lo fue brindar a la Iglesia y al mundo la visión que San Agustín nos ofrece, en cuanto a la búsqueda de Dios y la dificultad para construir comunidad, a la hora de encontrar la unidad entre todos los pueblos y el respeto hacia todos ellos a pesar de las diferencias.

En los pasados dos días de Argelia tuvimos una maravillosa oportunidad para seguir construyendo puentes y promoviendo el diálogo. Creo que la visita a mezquita fue significativa y no obstante nuestra diferencia de credos, de maneras de orar y de vivir, la convivencia pacífica es posible. Yo considero que promover este tipo de mensaje es algo que el mundo necesita escuchar hoy en día, y que juntos podemos seguir transmitiéndolo a través de nuestro testimonio mientras continuamos con este viaje apostólico.

Que tengan un buen viaje. Ha sido un placer encontrarme con ustedes. Les agradezco una vez más su servicio. Muchas gracias.

León XIV

 Act: 15/04/26    @viaje a camerún       E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A