A la Federación de Medios Católicos

Basílica de la Inmaculada
Lourdes, 21 enero 2026

Con gusto os envío este mensaje a los que os encontráis celebrando estos días en Lourdes la memoria de San Francisco de Sales, patrono de la prensa católica.

Es ésta una hermosa tradición que mantienen al reunirse cada año para hablar sobre temas importantes y la contribución que los medios católicos pueden hacer al mundo de la comunicación. Y es aún más significativo que compartan momentos de oración y reflexión juntos, compartiendo sus experiencias, esperanzas y planes.

Aprecio la elección del tema que debatirán estos próximos días, titulado "la responsabilidad de los medios católicos en un mundo polarizado". Como saben, desde el inicio de mi ministerio he enfatizado la necesidad de promover una comunicación que nos permita tener una perspectiva libre de prejuicios, y respetuosa de la dignidad de cada persona (León XIV, Discurso, 12-V-2025).

Necesitamos palabras que sanen las heridas de la vida, palabras que construyan comunidades donde la enemistad separa a las personas y a los pueblos. Debemos decir "no a la guerra de palabras e imágenes" (Ibid).

Para afrontar esta era marcada, incluso en el ámbito de la comunicación, por el auge de la inteligencia artificial, es urgente volver a los asuntos del corazón, a la centralidad de las buenas relaciones y a la capacidad de conectar con los demás, sin excluir a nadie. Esta urgente necesidad encuentra su respuesta en el servicio a la verdad que los medios católicos pueden ofrecer a todos, incluso a quienes no creen.

Como profesionales de la comunicación social, inspirados por los valores católicos, los animo a ser sembradores de buenas palabras, amplificadores de voces que buscan con valentía la reconciliación, desarmando corazones de odio y fanatismo. En un mundo fragmentado y polarizado, sean las antenas que captan y transmiten las experiencias de los vulnerables, los marginados, los que están solos y anhelan la alegría de sentirse amados.

En este compromiso, encuentran una fuente de inspiración en el padre Jacques Hamel, a quien dedicaron un premio para periodistas comprometidos con la promoción de la paz y el diálogo interreligioso. El padre Hamel fue testigo de la fe, incluso hasta la muerte. Siempre creyó en el valor del diálogo y la escucha paciente y recíproca. El padre Hamel estaba convencido de la urgente necesidad de estar cerca de los demás, sin excepción.

Para conocernos, debemos encontrarnos sin dejarnos intimidar por las diferencias, dispuestos a ser interpelados por quiénes somos y por lo que creemos. Que su ejemplo les anime a ser buscadores de la verdad en el amor que todo lo explica, artesanos de una palabra que abraza, de una comunicación capaz de reconciliar lo roto, un bálsamo para las heridas de la humanidad.

Invocando sobre cada uno de vosotros la protección de San Francisco de Sales y la intercesión de la Virgen María, os imparto la bendición apostólica.

León XIV

 Act: 21/01/26    @mensajes papales       E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A