Al Instituto Toniolo
Sede
del TYPA
Milán, 18 abril 2026
Queridos
becarios y personal del Instituto Toniolo, su institución surgió "desde
abajo", desde el valor y la visión de hombres y mujeres respaldados por la
fe activa de un pueblo. No fue obra de unos pocos, sino una auténtica "opus
totius Ecclesiae", o comunidad que quiso dar forma, en la cultura, a una
presencia viva, pensante y capaz de dejar huella en la historia.
En
una época plenamente global, su compromiso renueva ese impulso fundacional.
Ustedes están llamados a estar presentes allí donde se forman las ideas y se
orientan las decisiones que atañen al destino de los pueblos. El suyo no es sólo
un camino de excelencia, sino una misión. No se les pide que destaquen, sino
que sirvan. No que se afirmen, sino que hagan fructífero lo que han recibido.
Que
ustedes puedan desaparecer, para que Cristo permanezca. De ser así, su obra no
disminuirá, sino que liberará. Les liberará de la búsqueda del consenso,
para arraigarlos en la verdad. Les liberará de la apariencia, para entregarlos
a la esencia del bien.
Custodien,
pues, la herencia que les ha sido confiada. Ustedes son parte viva de la
comunidad universitaria, así que apoyen a la universidad para que ésta
prospere en la comunión y continúe cumpliendo la misión educativa que le ha
sido confiada y que en ustedes ha dado grandes frutos, incluso en beneficio del
compromiso diplomático de la Santa Sede.
Que
la pluralidad de sensibilidades eclesiales no se convierta entre ustedes en
competencia, sino en armonía. Que la diferencia no se convierta en distancia,
sino en riqueza compartida. Una comunidad dividida se debilita, y una comunidad
unida se convierte en historia.
Es
en Cristo donde encontrarán la unidad que hace fecunda toda obra. Sólo así su
instituto podrá seguir siendo verdaderamente una casa común, un centro de
estudios de todos los católicos italianos, un signo creíble de una Iglesia que
vive de la comunión y la hace visible.
Confío
una oración al Instituto Toniolo, para que siga custodiando con sabiduría y
fidelidad este vínculo, acompañando con vigilancia y espíritu de servicio el
camino de los jóvenes en un momento decisivo.
Expreso
mi viva gratitud a quienes apoyan esta obra. Así como en sus orígenes fue
determinante la dedicación de la Acción Católica a través de la Jornada
Universitaria (de la que mañana se cumple el CII aniversario), así hoy es
providencial la contribución de tantos. En particular, este proyecto, tan
importante para la labor de las representaciones de la Santa Sede ante las organizaciones
internacionales, debe agradecer la generosidad de la fundación Arvedi-Buschini.
A ellos va nuestro más sincero reconocimiento, junto con una oración sincera.
Pero
es sobre todo en la vida de ustedes, queridos becarios, donde este don debe
hacerse visible. Que lo que han recibido no quede en un privilegio, sino que se
convierta en responsabilidad. Que no quede en un título, sino que se convierta
en estilo propio.
Sean
una presencia viva de la Iglesia en los lugares donde operan. Séanlo en las
instituciones internacionales, en la diplomacia, en las organizaciones, en el
mundo laboral. Sean hombres y mujeres que construyen puentes, mientras otros
levantan muros.
Sean creíbles en el silencio de las obras, antes que visibles en las palabras. Sean un signo, no sólo una presencia. Así es como continuará esta historia. Les aseguro mi oración e imparto a todos mi bendición apostólica.
León XIV
Act:
18/04/26
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M
E
R C A B A
M U R C I A
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