Al festival juvenil Seek 2026

Greater Convention Center
Colombus, 1 enero 2026

Queridos amigos, es un placer para mí saludar a todos los asistentes a las conferencias Seek'2026 que se celebran en Columbus, Denver y Fort Worth. Se reúnen durante la Navidad, cuando algunas de las lecturas del evangelio para la misa se toman del cap. 1 del evangelio de Juan.

Hacia el final de este capítulo, se nos dice algo sobre los dos primeros discípulos de Jesús, uno de los cuales era Andrés. Eran discípulos de Juan el Bautista, y cuando Juan se refirió a Jesús como el Cordero de Dios, inmediatamente comenzaron a seguirlo (v.36). Al verlos, Jesús se volvió y pronunció las primeras palabras registradas en el evangelio de Juan: «¿Qué buscan?» (v.38).

Jesús les hace esta pregunta a sus discípulos porque conoce sus corazones. Estaban inquietos, en el buen sentido. No querían conformarse con la rutina de la vida. Estaban abiertos a Dios y anhelaban encontrarle sentido. Hoy, Jesús les hace a cada uno de ustedes la misma pregunta. Queridos jóvenes, ¿qué buscan? ¿Por qué están aquí en esta conferencia?

Quizás sus corazones también estén inquietos, buscando sentido y plenitud, una dirección en la vida. La respuesta se encuentra en una persona. Sólo el Señor Jesús nos trae verdadera paz y alegría, y cumple cada uno de nuestros deseos más profundos.

Los discípulos responden preguntándole dónde vive. No bastaba con que alguien les dijera que Jesús era el Cordero de Dios, sino que querían conocerlo personalmente pasando tiempo con él.

Durante esta conferencia, tendrán la oportunidad de pasar tiempo con el Señor. Al igual que Andrés, para algunos, éste podría ser su primer encuentro real con Cristo. Para otros, este fin de semana será una oportunidad para profundizar su relación con él y su comprensión de la fe católica. ¡Reciban a lo que el Señor tiene reservado para ustedes!

Los dos discípulos inicialmente permanecieron con Jesús sólo unas horas, pero ese encuentro cambió sus vidas para siempre. Lo primero que hizo Andrés fue ir a decirle a su hermano Simón: «Hemos encontrado al Mesías» (v.41), a forma de decir: ¡Hemos encontrado al que buscábamos! Ésta es la respuesta que todos podemos dar al conocer al Señor.

Tras conocer a Jesús, Andrés no pudo evitar compartir con su hermano lo que había encontrado. De hecho, el celo misionero nace del encuentro con Cristo. Deseamos compartir con los demás lo que hemos recibido, para que también ellos conozcan la plenitud del amor y la verdad que sólo se encuentran en él. Ruego para que, al salir de esta conferencia, todos se sientan impulsados por este mismo celo misionero a compartir con quienes les rodean la alegría que han recibido de un auténtico encuentro con el Señor.

Queridos jóvenes, al acercarse a Jesús este fin de semana a través de la amistad, los sacramentos y la adoración eucarística, no teman preguntarle a qué les llama.

Algunos, como Andrés y Simón Pedro, pueden estar llamados al sacerdocio, a servir al pueblo de Dios mediante la celebración de los sacramentos, la predicación de la palabra de Dios y el acompañamiento a su pueblo. Otros pueden estar llamados a la vida religiosa, a entregarse por completo a Dios. Otros pueden estar llamados al matrimonio y a la vida familiar.

Si sienten la llamada del Señor, no teman. Una vez más, permítanme enfatizar que sólo él conoce los deseos más profundos, quizás ocultos, de su corazón, y el camino que los llevará a la verdadera plenitud. ¡Déjense guiar por él!

Dado que esta conferencia comienza en la solemnidad de María, madre de Dios, pidámosle que nos guíe hacia Jesucristo, su Hijo, para que podamos conocerlo verdaderamente, su amor por nosotros y el maravilloso plan que tiene para cada una de nuestras vidas. De esta manera, nuestros corazones hallarán la paz en Aquel a quien buscamos.

Encomendando a cada uno de ustedes a la intercesión maternal de nuestra Señora, invoco de buen grado sobre todos ustedes y sus familias las bendiciones divinas de este tiempo navideño.

León XIV

 Act: 01/01/26    @mensajes papales       E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A