A los universitarios de Oxford

Sala del Consistorio
Vaticano, 4 septiembre 2026

Eminencia, queridos estudiantes, en su peregrinación a Roma, siguiendo los pasos de San John Henry Newman, para conmemorar el 700 aniversario de la concesión de la Carta Real al Oriel College, me complace dar la bienvenida al Vaticano al rector, junto con los miembros del colegio universitario y demás integrantes.

El Oriel College de Oxford cuenta sin duda con una larga e ilustre historia que, a lo largo de tanto tiempo, ha presenciado numerosos cambios, acontecimientos e incluso grandes transformaciones. Sin embargo, la universidad se ha mantenido firme en su identidad cristiana. Por lo tanto, su aniversario es una oportunidad para celebrar sus orígenes católicos como el Colegio de la Santísima Virgen María.

Esta identidad es fundamental para lo que ha hecho y puede seguir haciendo del Oriel College no sólo una institución académica, sino una verdadera comunidad de fe y conocimiento en su sentido más profundo. Así pues, la universidad puede mirar con confianza a sus contribuciones pasadas como un fundamento sólido y una guía para sus proyectos futuros.

John Henry Newman fue un brillante ejemplo de erudito. Y no sólo porque demostró la inseparabilidad de la fe y la razón en sus obras, sino por su admirable vida. Sus ideas poseían una gran concreción, ya que se fundamentaban en su relación personal con Dios, mientras que su erudición era a la vez sublime y eminentemente práctica.

La profunda dimensión de ambas facetas de su vida quedó reconocida en su declaración como doctor de la Iglesia universal y copatrono de la misión educativa de la Iglesia. Sin duda, es providencial que su peregrinación de aniversario coincida con un acontecimiento de tal trascendencia tanto para usted como para toda la Iglesia Católica.

En el contexto de los desafíos actuales, el pensamiento de Newman sobre la educación resulta particularmente relevante, pues propone una formación cristiana que abarca a la persona en su totalidad y valora la educación según la dignidad humana, la justicia y la capacidad de servir al bien común (León XIV, Nuevos Mapas de Esperanza, 4.2).

En sus esfuerzos académicos personales, les animo a buscar la verdad con valentía y a promover esta visión antropológica integral. De este modo, su trabajo podrá propiciar un encuentro sincero con sus hermanos y hermanas, y especialmente con nuestro Señor Jesucristo, que es el camino, la verdad y la vida (Jn 14,6).

En su famoso himno Guía, Luz Bondadosa, Newman demostró su profunda confianza en que Dios lo guiaría a pesar de las incertidumbres de la vida. Les exhorto, pues, a encomendarse a sí mismos y al futuro del colegio a la Luz inextinguible del mundo, para que también ustedes, como la Virgen María, puedan reflejar su gloria al mundo.

Con estos pensamientos, encomiendo a cada uno de ustedes a la intercesión de San John Henry Newman y la Santísima Virgen María. Con mucho gusto les imparto a todos ustedes, a sus familias y seres queridos, la bendición apostólica.

León XIV

 Act: 04/09/26    @audiencias papales       E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A