A la asociación Pro Petri Sede

Salita Pablo VI
Vaticano, 18 febrero 2026

Hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!

Me complace encontrarme con ustedes, queridos miembros de la asociación Pro Petri Sede. Sé que vienen cada 3 años a encontrarse con el sucesor de Pedro para manifestarle su apego y su fidelidad, mostrando así pública y simbólicamente el sentido de su propio carisma: sostener la sede apostólica, como indica el propio nombre de su asociación.

Son ustedes los lejanos herederos de los zuavos pontificios que se comprometieron incondicionalmente, hasta dar su vida, a defender la libertad del romano pontífice, por entonces amenazado.

Las condiciones socio-históricas han cambiado, evidentemente, y hoy ya no se trata de luchar con las armas ni de ejercer violencia alguna. Por otra parte, ¿no rechazó mi predecesor Pío IX que se derramara sangre ante las murallas de Roma? Sí, aquel fue un gesto profético que indica que nuestra verdadera lucha es de otra naturaleza.

Su compromiso incondicional con el papa se traduce hoy en sus esfuerzos para explicar a los fieles el papel de la Santa Sede, sus oraciones y sus ofrendas materiales en favor de los más necesitados. ¡Les doy las gracias muy sinceramente por ello!

Me ha conmovido que este año hayan elegido apoyar una obra de caridad de mi querida exdiócesis de Chiclayo. La creación de un centro de formación para los más necesitados será de gran utilidad y me permitirá, aunque lejos por la distancia, permanecer cerca de todas esas personas con el pensamiento y la caridad. Les agradezco esta actividad, en nombre del obispo de Chiclayo, mons. Farfán.

Queridos amigos, les pido que perseveren en su importante misión de apoyar a la sede apostólica, con todo su significado. El obispo de Roma ha recibido de Cristo la tarea de reunir en la unidad al pueblo fiel, y de anunciar el evangelio de la salvación en toda la tierra. El carisma de sus sucesores implica la libertad soberana de poder hacerlo.

Ahora bien, el anuncio del Reino se ve obstaculizado en muchos lugares del mundo y de muchas maneras. ¡Cuán importante es, en los tiempos turbulentos en que vivimos, que Pedro conserve su total libertad para decir la verdad, denunciar la injusticia, defender los derechos de los más débiles, promover la paz y anunciar a Jesucristo muerto y resucitado, único horizonte posible de una humanidad reconciliada!

Les agradezco nuevamente sus oraciones. Son ustedes de gran importancia para la Iglesia, y un gran consuelo para mí en el ejercicio de mi función. Encomendándoles a ustedes, así como a todos los miembros de su asociación, sin olvidar a sus familias, a la intercesión de la Virgen María, madre de la Iglesia, y a la protección del apóstol Pedro, de buen grado les imparto la bendición apostólica. Gracias.

León XIV

 Act: 18/02/26    @audiencias papales       E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A