SEGUNDA LECTURA

El bautismo es la inmersión en la misma agua bajo la acción del mismo Espíritu. Por eso, el resultado de todo esto, que es la Iglesia, no puede seguir siendo un espacio de discriminación entre ricos y pobres, entre desarrollo y subdesarrollo, entre culturas privilegiadas y culturas arrumbadas.

 

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 12,3b-7. 12-13.

Hermanos:

Nadie puede decir «Jesús es Señor», si no es bajo la acción del Espíritu Santo.

Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de servicios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común.

Porque, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.

Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.