Carta cibernáutica
de un cura jubilado
a sus colegas hermanos,
y a todos los hermanos laicos,
hombres y mujeres,
que anuncian el Evangelio
en la hermosa lengua
de Cervantes y de Borges


Queridos amigos:

Quienes escriben a esta página lo hacen creyendo que tras de ella se encuentra un equipo de diez o quince personas encargadas de mantenerla siempre al día para que no pierda actualidad ante sus lectores. Están muy equivocados. Está web está mantenida casi exclusivamente por el trabajo de un cura jubilado. Digo "casi exclusivamente" porque hace muy poco ha venido a colaborar en ella, con dos interesantes secciones, su querido amigo, el párroco de san Pedro, D. Juan García Inza, a quien agradece su generosa colaboración.

¿Por qué ha nacido este Semanario Cristiano?

Este cura jubilado -no importa su nombre- a lo largo de su ministerio sacerdotal ha ido acopiando un enorme archivo pastoral que le ha servido para encontrar inmediatamente lo que necesitaba con urgencia en una situación concreta. "Cuando encontraba palabras tuyas las devoraba. Tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón". Estos sentimientos del profeta le llevaron también a él a dedicar muchas horas a ese engorroso y árido trabajo de reunir y clasificar todo cuanto se relacionara con Dios y su Palabra.

Presintiendo que está cercana la llamada de Dios para hacerle participar -por pura misericordia suya- de la plenitud de su Vida, este cura quiere repartir su única riqueza entre quienes -clérigos o laicos, hombres o mujeres- se dedican generosamente a llevar el pan de la Palabra de Dios a los hombre y mujeres de nuestro mundo. Esta es la razón del nacimiento de MERCABÁ, el carro de YAHVEH. El autor pide a Dios unos años de vida para poder completar su obra y entregarla a sus verdaderos propietarios, vosotros, los colaboradores del Evangelio.

El autor quisiera que todos pudieran disponer de una manera económica, fácil y rápida de lo que va a ser una gran base de datos al servicio de la evangelización. Para ello, cuando crea que está concluida su obra, la pasará a un cd-rom y lo enviará gratuitamente a todos los seminarios y casas de formación religiosa que lo soliciten. También lo enviará gratuitamente -abonando solamente los gastos postales- a todos los clérigos y laicos que lo soliciten. Ya podéis ir haciendo vuestra petición en el Libro de Visitas de la web. Es la única manera de tener constancia segura de los nombres y las fechas de recepción. En este cd-rom tendréis todo el material que se encuentre metido en la red.

El autor hace un llamamiento a cuantos posean algo útil para los demás -aunque no sea original- para que se lo envíen y pueda agregarse a esta base de datos, haciendo constar su donante. Pensad que esa riqueza que guardáis en vuestros archivos se va a perder cuando dejéis este mundo y quienes la necesitan no podrán aprovecharse  de ella.

Esta es una carta de presentación y al mismo tiempo un testamento. Por favor, pedid a Dios que pueda terminar y repartir este trabajo. El autor se sentirá largamente recompensado cuando -desde la otra orilla del Jordán- contemple a hombres y mujeres, clérigos y laicos, echar mano de aquello que ocupó tantas horas de su vida.

Para todos, un fraternal abrazo.