1 DE JULIO

 

-La Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.

-San Simeón, labrador y ermitaño, Navarra

-San Oliverio Plunket, obispo u mártir († 1681)

-San Simeón el Loco, anacoreta (522-c.a. 590)

-San Aarón, sacerdote de la ley mosaica, 1471 a. de J. C. Hermano de Moisés, como se explicaba con más facilidad que su hermano, que tartamudeaba, fue el encargado de dirigir la palabra a Faraón para pedirle que dejase salir al pueblo de Dios de la tierra de Egipto. Hizo las veces de caudillo de su pueblo cuando Moisés subió al monte a orar y a recibir las tablas de la Ley; pero tuvo la fragilidad de dejar al pueblo apostatar y adorar un becerro de oro. Sostuvo los brazos de su hermano, cuando Moisés oraba para que el pueblo no pereciese bajo la espada de los amalecitas. Murió en el monte Hor, a la vista de la tierra de promisión; pero no entró, en castigo de su desconfianza, en Cades, cuando Moisés hirió la roca con su vara para hacer brotar agua en abundancia. Su hijo Eleázaro le sucedió en el sacerdocio.

-Santos Julio y Aarón, mártires, Inglaterra, 304.

-San Rumoldo, mártir. Hijo del rey de Escocia. Consagrado obispo regionario, predicó el Evangelio en Holanda y Alemania, acompañando a San Wilibrordo. Murió martirizado por los belgas idólatras, cerca de Malinas, 775.

-Santos Casto y Secundino, mártires, Sinesse de Campania (Italia).

-San Martín, obispo de Viena (Francia), 120.

-San Galo I, obispo de Clermont (Francia), 553.

-San Domiciano, abad de Lyón, 440.

-San Tierry, discípulo de San Remigio, Reims (Francia), 533.

-San Cibardo, abad, Angulema (Francia).

-San Simeón el Salo (el Loco), Emesa de Siria, 570.

-San Teobaldo, ermitaño, Vicenza (Italia), 1066.

-Santa Reina, virgen, Donain (Francia), s. VIII.

-San Pambón, anacoreta de Egipto, 387.

-San Felices o San Felipe, discípulo de San Millán. Se venera su cuerpo en el monasterio de San Millán de la Cogolla, Logroño. Su vida la escribió San Braulio, obispo de Zaragoza, s. VI.