El Observador
Periodismo
católico para la familia de hoy
13
de mayo de 2001 No. 305
SUMARIO
Ocupamos
el segundo lugar en consumo televisivo
REPORTAJE
La eutanasia: un laberinto sin salida
SIGUIENDO
LAS HUELLAS DEL VICARIO DE CRISTO Grecia, Siria y Malta, visitadas por Juan
Pablo II
COMUNICACIÓN El Cuerpo
DEBATE Aura: ganó la ignorancia
TESTIMONIO «Wojtyla y los demás no deben ser deportados»
POESÍA CATÓLICA Fraile pequeño de cuerpo, gigante del
Siglo de Oro
Terrorismo democrático
PINCELADAS
Añadir vida a los años
ORIENTACIÓN FAMILIAR Infidelidad, ¿el fin de todo? - Un testimonio. Parte II -
Ocupamos
el segundo lugar en consumo televisivo
Eurodata,
en su tradicional informe anual, revela que no sólo en México, sino en casi
todas las naciones, el tiempo que la población dedica a mirar la TV aumenta
cada año, aunque sólo sea en unos cuantos minutos.
Siete
minutos más por habitante y día que en 1999 es el incremento en consumo
televisivo que registró la población mundial. De este modo hablamos ya de una
media de 208 minutos —casi tres horas y media— que cada habitante del
planeta Tierra dedicó diariamente a ver programas de televisión durante el año
2000.
Esta
información la proporciona la empresa Eurodata, que recopiló información de
otras empresas dedicadas a la medición de audiencias, extendidas en el 67% de
los países.
En
el caso de México, entre 1998 y 2000 la población incrementó en promedio ocho
minutos el tiempo que dedica a la TV, pasando así de 4 horas con 15 minutos a 4
horas 23 minutos su consumo diario. Esto nos coloca en el segundo lugar mundial,
sólo detrás de Estados Unidos, que nos gana por tres minutitos diarios. Pisándonos
los talones están Hungría y Japón, aunque éste último bajó su consumo en
11 minutos.
Cada año más familias participan en la Semana Internacional Sin Tele. Esta vez se celebró entre el lunes 22 y el domingo 28 de abril, y se calcula que adhirieron a la medida unos seis millones de individuos.
Con la Semana Sin Tele, tal como explican sus promotores, no se pretende estar en contra de la televisión, sino en favor de la vida real. Proporciona una oportunidad de disfrutar la vida con la familia, descubriendo nuevas diversiones y motivando la creatividad.
Argentina es una de las naciones que más conciencia ha tomado sobre el problema de la adicción televisiva, y promociona la Semana Sin Tele auxiliándose de los maestros de enseñanza básica. También en Estados Unidos hay un fuerte número de promotores, y decenas de demandas contra industrias que fomentan la violencia a través de sus programas de TV y videojuegos.
EL OBSERVADOR, debido al escaso eco que genera la Semana Internacional Sin Tele en México, promueve una campaña titulada «Apaga la tele y enciende tu vida». Será del 28 de mayo al 2 de junio.
¿Cómo
dijo?
Columna
colectiva
Desacreditar
por la vía fácil
Responsable:
Jaime Septién
*
El Papa «globalifóbico». * «Las feministas me van a matar». * Lo que Marta
Lamas ha de querer. * Sueños rosas con finales negros. * La homosexualidad
obligatoria.
«Globalifóbico» es el título que le dio a Su Santidad Juan Pablo II algún simpático redactor de Reforma (28 de abril) por haberse, según él, sumado a la corriente de crítica a la globalización que «impone una cultura y valores monopólicos». O sea, que el Papa es del equipo de José Bové, el agricultor francés que se opone a la siembra sin moral, o al subcomandante Marcos, que se opone a lo que haya que oponerse, y ha sido declarado por Chomsky o Saramago el campeón del antineoliberalismo. Primero que nada, vámonos entendiendo: no se dice globalifóbico al que le tiene fobia (miedo) a la globalización de los asuntos planetarios; se dice, en todo caso, globalífobo. ¿Es Juan Pablo II globalífobo? Por descontado que no. Es un defensor acérrimo de la dignidad humana. Y como tal se ha opuesto (y no solamente la semana pasada, sino desde que en 1978 inició su pontificado) al pisoteo constante de los derechos humanos que la transnacionalización financiera y económica arrastra. Lo que enfurece al Papa es que se subordine a la persona humana concreta —sobre todo a los niños y las mujeres— a los intereses de la economía. Por supuesto que esto no le importa demasiado al redactor del diario mencionado: lo que le importa es «cabecear» la nota de manera simpaticona, aunque con ello se lleve entre las patas del caballo al único ser humano en la Tierra que se ha puesto, sin otro sentido más que el de cumplir el mandato de Cristo, del lado de todos los oprimidos... Que la globalización va mal, es claro. Manuel Escudero, profesor de macroeconomía del Instituto de Empresas de España (El País, 3 de mayo), nos deja este dato escalofriante: «El mundo se divide hoy en 28 países desarrollados que tienen el 15% de la población y el 77% de la exportaciones mundiales, frente a 128 países en desarrollo que, con el 77% de la población mundial, contribuyen con el 18% de las exportaciones mundiales. Junto a este panorama de opuestos diamétricos, en tierra de nadie, existen otras 28 economías en transición». Dicho en otras palabras, solamente 28 países se comen 77% del pastel mundial, mientras que 156 andan en el limbo. Es a eso a lo que se opone el papa, y todo buen cristiano... Dos párrafos del estupendo articulista Alfonso Navarro, colaborador de EL OBSERVADOR, en sus columnas de El Universal. El primero tiene que ver con al polémica de izquierda perredista contra lo dicho por Carlos Abascal en su ya célebre (e incomprendido) discurso a favor de crear las condiciones laborales necesarias para dignificar a la madre y a las trabajadoras, ligado a unas sorprendentes declaraciones de Elena Poniatowska («Ser madre me enriqueció. Hoy mis hijos son mi razón de ser, una fuente de alegría, fortaleza, estímulo; mis metas. Muchas sacrifican la maternidad por realizar una carrera. ¡Cometen un error! Nada es mejor que dar a luz. ¡Me van a matar las feministas!»): «... nadie, medianamente sensato y preocupado por la cuestión social, puede negar la importancia y la necesidad de la presencia de la mujer en la familia. En cambio, si la intelligenzia (con sus feministas en bandolera) opta por hacerse de la vista gorda hacia Elena Poniatowska y renuncia a ‘matarla’, se anclará a sí misma en el peor entredicho. Quedará demostrado, entonces, que la alharaca e improperios contra Carlos Abascal tenía como fin no sólo combatir el pensamiento católico, sino también asestar golpe al gobierno foxista». El otro párrafo es contra los ataques de una tal Marta Lamas contra la Iglesia católica, a la que la señora califica como un mal nacional al que hay que enfrentar y vencer para, ¿para qué? Pues eso, para que Marta Lamas y sus amigas/os se sientan «libres para pecar». Dice Alfonso Navarro: «la realidad es que la moral católica, difícil de vivir, choca frontalmente con lo que las feministas llaman ‘derechos reproductivos y sexuales’, eufemismo útil para vender sexo libre del que fluyen cuantiosas ganancias sin importar cúantos crímenes del aborto se cometan. Éste es el punto nodal de las divergencias. Claro está que una moral permisiva, no agónica, de la Iglesia católica abortaría los embates y calificativos de Marta Lamas y adláteres. Pero también destruiría al catolicismo como religión»... «Sueños rosas con finales negros» intitula El Diario de Monterrey una columna sobre los concursos de belleza infantil que, por desgracia, ya llegaron a México de la mano de Televisa. El artículo narra lo que no sale en estos concursos: abuso sexual, comercio infantil, padres y madres aterradoramente posesivos, niñas con crisis nerviosas a los 6 años... Sobre la «ingenuidad» de ser tratadas como «artistas de la tele», escribe la doctora Gioconda Batres, dirigente del programa de capacitación contra la violencia doméstica del Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas: «Esto se llama sexualizar la inocencia y presentarla como algo atractivo, y ése es precisamente el mensaje de los pornógrafos: los niños también pueden ser objetos de deseo. De esta manera la sociedad se convierte en inductora del abuso sexual a través de la inocencia de los pequeños». ¿Exageración? Para los que así piensen, les recordamos el caso de Jon Benet Ramsey, de 6 años, reina de la belleza infantil más cotizada de EU. El 24 de diciembre de 1996 apareció muerta en el sótano de su casa, en Boulder, Colorado: estrangulada y habiendo sufrido abusos sexuales. Se sospechó de sus padres. El caso sigue abierto... Lamentan la condena del placer, dice Reforma basándose en esta declaración de un «psicoterapeuta» (debe ser maravilloso) llamado Víctor Velasco: «Tanto en la Iglesia católica como en el comunismo hay miedo al placer... Mientras que los clérigos hablan de la redención por medio de la mortificación, los textos marxistas plantean la renuncia personal para integrarse a la revolución. Así las relaciones íntimas entre personas del mismo sexo son rechazadas porque no buscan otro fin que el placer». Qué interesante. Este «educador» ha descubierto la sopa de ajos. Ahora resulta que todos somos retrógrados, menos los homosexuales. No sé por qué me acuerdo de aquel político inglés que se levantó un día en el parlamento y exclamó: «Empezamos por tolerar la homosexualidad. Seguimos por permitirla. Hoy la alentamos. Me voy de este país antes de que la hagan obligatoria». Cuando esto suceda en México el señor Velasco estará feliz.
REPORTAJE
Por
Diego García Bayardo
La
reciente aprobación de la eutanasia en Holanda comienza rápidamente a
convertirse en el ejemplo que los legisladores anti-vida de otros países
esperaban, pues ya se escuchan voces en Francia y otros lugares donde se busca
extender el suicidio asistido. La decisión del poder legislativo holandés
ciertamente provocó una oleada de críticas: la Iglesia católica, políticos
de diversos países y organizaciones pro-vida y de asistencia social levantaron
su voz de inmediato para señalar el desvarío legal y moral de la eutanasia, así
como los grandes peligros que la nueva ley va a acarrear. Sin embargo, muchos
políticos de Europa y otros lugares, así como asociaciones médicas y grupos
diversos aplaudieron la legislación holandesa e iniciaron movimientos para
implantar leyes parecidas en sus países.
En
Francia, por ejemplo, el ministro de sanidad, Bernard Kouchner, anunció que
presionará a su gobierno para que legalice la eutanasia. Kouchner es, por
cierto, cofundador de la organización humanitaria Médicos sin Fronteras. En
Corea del Sur los médicos han redactado una propuesta que, de ser aprobada por
su Asamblea, les permitirá no sólo suspender, sino incluso negarse a dar
atención médica a las personas que ellos consideren que ya no tienen
esperanzas.
Parece
que las discusiones parlamentarias sobre la asistencia al suicidio voluntario
serán pronto una realidad en muchos países democráticos desarrollados. También
es muy posible que diversos países del Tercer Mundo, por imitación o por
servilismo, intenten la aprobación de leyes de eutanasia. Sin embargo, todas
las propuestas para implantar legislaciones de ese tipo se enfrentarán a
discusiones extremadamente complicadas, dado que cualquier versión de ley sobre
eutanasia está, por principio, llena de contradicciones y puntos cuestionables
desde infinidad de puntos de vista (legal, religioso, filosófico, médico,
etc.). Corresponde a los cristianos y a toda persona de buena voluntad hacer
saber a sus representantes que los enfermos terminales no necesitan que los
asesinen, sino que se les dé amor, atención con calidad y servicios médicos
verdaderamente humanos.
Problemas
en toda legislación sobre eutanasia
Cualquier
ley sobre eutanasia que pretendiera ser más o menos justa acabaría por
enloquecer al enfrentarse a los problemas legales que provocarían las
siguientes situaciones:
*
Si es el paciente quien pide la eutanasia:
-
Si la pide con anticipación, puede ser que se arrepienta cuando ya se acerque a
su muerte.
-
Si no sabe de medicina, puede decidir erróneamente sobre lo que autoriza que se
le haga y sobre los casos en que lo autoriza.
-
Si la pide en el momento de su enfermedad, puede ser víctima de un arranque
emocional, miedo o desesperación. Puede ser una señal de que le falta amor y
cuidados. Hay riesgo de que cambie constantemente de opinión, según sus
estados de ánimo.
*
Si es el médico el que decide la eutanasia:
-
Viola su vocación de servicio a favor de la salud y la vida.
-
Está sujeto a error.
-
Puede obrar de mala fe o condicionado por su ideología.
-
Contribuye a la ya acelerada deshumanización de los servicios médicos.
-
Lesiona gravemente la relación médico-paciente. Éste puede empezar a
desconfiar de su médico e incluso a temerle.
*
Si es la familia la que decide:
-
Puede usar el recurso de la eutanasia para deshacerse del enfermo, ya sea para
librarse de la carga, para despojarlo de sus propiedades, etc.
-
Viola todo rastro de derecho si toma la decisión en lugar del paciente por
estar éste inconsciente o en estado vegetativo. La misma violación ocurre si
el paciente es enfermo mental o menor de edad.
-
La relación del enfermo con su familia se deteriora irremediablemente cuando
aquel sabe que su vida ya no está en sus propias manos.
Los pro-eutanasia dicen que:
Un paciente terminal con terribles dolores tiene derecho a morir para acabar con su sufrimiento.
Si hay derecho a la vida también debe haber derecho a la muerte.
Decidir el momento de la muerte es un derecho si se ejerce con libertad.
Mantener con vida a un paciente inconsciente o totalmente incapacitado viola su dignidad e intimidad.
Los
hechos demuestran que:
Menos de la mitad de los solicitantes de eutanasia incluyen el dolor como factor y sólo el 5% de los solicitantes manejan el dolor como factor único.
Morir no es un derecho, pues no es algo que se tiene, se compra o se vende. No es algo que se hace o se puede exigir que se haga.
Al momento mismo de ejercer esa libertad se extingue el sujeto mismo del “derecho” y de la libertad, lo que crea una contradicción legal.
Si hay atención médica humana no hay violación de la dignidad. Además, la dignidad y más aún la intimidad pueden verse y sentirse menoscabadas en mayor o menor grado durante una hospitalización normal o durante ciertos tratamientos médicos rutinarios.
SIGUIENDO LAS HUELLAS DEL VICARIO DE CRISTO
Grecia, Siria y Malta, visitadas por Juan Pablo II
Impulso
hacia la unidad con la Iglesia ortodoxa, con la cual hay una división que dura
desde hace diez siglos.
Primera
vez que un obispo de Roma visita una mezquita, es decir, un templo musulmán.
En
su viaje número 93 fuera de Italia, el Santo Padre arribó el viernes 4 del
presente mes a Atenas, donde fue objeto de una ceremonia de bienvenida por parte
del presidente de la República Helénica, después de que desde el año 1054 un
papa de Roma no pisaba suelo griego. De allí fue a realizar una visita de
cortesía a Su Beatitud Christodoulos, arzobispo de Atenas y primado de Grecia.
Con él fue en peregrinación al Areópago de Atenas, en recuerdo de San Pablo,
y ambos dignatarios firmaron una declaración que en sus partes sobresalientes
dice:
«Repetimos
con una sola voz y un solo corazón las palabras del Apóstol de las Gentes:
‘Os conjuro, hermanos, por el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, a que tengáis
todos un mismo hablar, y no haya entre vosotros divisiones; antes bien, estéis
unidos en una misma mentalidad y un mismo juicio’. Elevamos oraciones para que
todo el mundo cristiano preste escucha a esta exhortación, para que pueda haber
paz entre ‘cuantos en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo, Señor
nuestro’. Condenamos todo recurso a la violencia, al proselitismo, al
fanatismo en nombre de la religión. Creemos firmemente que las relaciones entre
los cristianos, en todas sus manifestaciones, deben estar caracterizadas por la
honradez, la prudencia y el conocimiento de los problemas en cuestión.
«Seguimos
con atención y preocupación la llamada globalización y es nuestro deseo que
traiga buenos frutos. No obstante, queremos subrayar que tendrá consecuencias
perniciosas si no lleva aparejada lo que se podría definir ‘la globalización
de la hermandad’ en Cristo, en plena sinceridad y eficacia».
De
Grecia siguió a la República Arabe de Siria. Es el primer pontífice que haya
visitado Siria. «Vengo como peregrino de fe», afirmó, y añadió en seguida:
«Pienso ahora en la figura de Saulo de Tarso, el gran apóstol Pablo, cuya vida
fue transformada para siempre en el camino de Damasco». En el estadio de
Damasco celebró una Misa ante 50 mil personas. Más tarde se convirtió, también,
en el primer papa que entra en una mezquita (para visitar el memorial de san
Juan Bautista), y terminó rezando por la paz en las alturas del Golan.
El martes 8 de mayo el Papa se dirigió a la última escala
de su viaje: Malta, donde presidió una misa concelebrada con beatificaciones,
en un encuentro con los obispos malteses.
COMUNICACIÓN
El
Cuerpo *
Por
Paz Fernández Cueto
Entre
todos los personajes de la historia, la existencia de Jesús es la que ha dado
lugar a los más vivos debates. En estos días Hollywood lanza una película
titulada El Cuerpo, film que suscita una vez más la eterna controversia
centrada en la figura de Cristo: para quienes tienen fe, Jesús es el Ser
alrededor del cual se desenvuelve la historia, Aquél por quien fueron hechos
los siglos, El Hijo de Dios hecho Hombre, y para los demás es solamente
un profeta judío de quien poco se escribió y que ha venido a convertirse, al
correr de los siglos, en un mito. Lo cierto es que ante Jesús es difícil
adoptar una postura indiferente. Mientras el espíritu moderno no tiene problema
en admitir la muerte de Jesús como histórica por ser algo científicamente
posible, percibe su resurrección como legendaria, por lo improbable que resulta
este hecho a una mentalidad pragmática. Así queda evidenciado en este film
protagonizado por Antonio Banderas.
El
tema central está claramente expuesto: ¿Qué hubiera pasado si Cristo no
hubiera resucitado? La respuesta que dio Pablo de Tarso hace 20 siglos: «Si
Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra predicación y vana nuestra fe»
no parece inquietar al guionista. A través de la trama se divorcian
radicalmente razón y fe: el hecho de la resurrección resulta intrascendente,
quedando reducida toda experiencia religiosa a mero sentimentalismo, carente de
fundamento racional.
Cuando
se reflexiona sobre el cristianismo en un intento serio por descubrir qué es lo
que en realidad sucedió en sus orígenes, independientemente de ser creyente o
no se llega a la conclusión de que debió surgir entre los discípulos de Jesús
una certeza inamovible ante un hecho difícil de definir, algo que transmitió a
un pequeño grupo de personas una fuerza inexplicable, una energía extrema, un
convencimiento de tal impacto que, al cabo de 20 siglos, se sigue propagando con
la misma fuerza, la misma verdad y el mismo suceso.
Si
se define lo histórico como lo real, como lo que no fue un sueño, ni una
leyenda, ni producto de la imaginación, ni un dictado de le fe, llegamos a la
conclusión de que la nueva película de Hollywood se aleja de la fe, pero más
aún de la historia. En un intento más por desmitificar la figura de
Jesucristo, su guión no es menos ficticio que La guerra de las galaxias.
*
Artículo resumido.
DEBATE
Aura:
ganó la ignorancia
Por
Luis Miguel Rubín
Después de desayunar, comer y cenar con las opiniones de los y las intelectuales de izquierda en torno al asunto de Abascal, me pregunto: ¿Por qué ha causado tantas ámpulas un acontecimiento que pertenece a la vida privada del funcionario? ¿Acaso este suceso (que carece de interés nacional) no se da bajo el amparo del artículo 4º constitucional que da a los padres el derecho de intervenir en la educación de sus hijos?
No conozco al secretario del Trabajo y no es asunto de este espacio hacer una auditoria a su desempeño como algunos lo han pretendido, sino analizar lo absurdo de perder el tiempo en rasgarse las vestiduras ante el “conservadurismo” y el “atentado contra la cultura” que cometió el señor Abascal por un hecho de nula relevancia.
Comunicadores, ideólogos, contestatarios y feministas no han escatimado saliva pidiendo, en el fondo, licencia a la opinión pública para meterse en la vida privada de una persona. Quizá por manifestarse abiertamente católico o por su poco carisma.
El centro del debate ha sido crear escándalo en torno a una persona y no en los hechos que afectan a la mayoría. Como es el caso del recorte presupuestal del 45% al Instituto de Cultura del Distrito Federal por parte de Andrés Manuel López Obrador, lo que provocó la renuncia de su titular Alejandro Aura. Y mientras a este hecho no se le ha dado importancia en el país, en otras ciudades como en Moscú la reducción del 65% del presupuesto para la cultura en 1996 provocó la “fuga de cerebros”. Me llama la atención que la “elite cultural” de este país reclame por el cobro del IVA en los libros y no diga ni pío por la reducción de 146 millones al presupuesto de la cultura del D.F. Las necesidad de hacer obras de infraestructura es importante sin duda (especialmente cuando sirven para medir los “exitos” del político en turno) y cuando se trabaja con una visión de corto plazo. Pero pensar sólo en lo inmediato y no invertir en el desarrollo de la cultura es hipotecar el futuro de las nuevas generaciones y ponerlas en desventaja frente a otros jóvenes que se están preparando.
Es bueno fomentar las obras literarias de nuestros autores mexicanos sin endiosarlos, y sin olvidar fomentar el conocimiento y aprecio por los autores clásicos. Recuerdo las palabras de un profesor que a menudo nos decía: “Lean poco, si quieren, pero que sean clásicos”.
El hombre es un ser en movimiento y sus manifestaciones culturales son prueba de ello. Por eso considero un gran error frenar el desarrollo cultural de la ciudad más grande del mundo, como atacar las raíces católicas de una persona. Hay que recordar que lo que ahora se ataca (el catolicismo) por muchos siglos fue el promotor cultural más importante de occidente hasta el surgimiento de las universidades europeas en el siglo XII.
El morbo por descubrir las fibras religiosas del señor
Abascal ha nublado el interés por defender los pocos espacios culturales
creados desde “el gobierno diferente” del PRD.
TESTIMONIO
«Wojtyla y los demás no deben ser deportados»
La
historia del oficial ruso que no quiso fusilar al Papa
Un
episodio, hasta ahora inédito, de la vida de Juan Pablo II, ha sido narrado al
semanario italiano Famiglia Cristiana por el protagonista, el mayor
Vasilyi Sirotenko, a quien el Papa le mandó en marzo una felicitación por su
cumpleaños número 85.
Resulta
que Karol Wojtyla jamás habría llegado a ser el obispo de Roma y vicario de
Cristo de no ser por la intervención del oficial soviético, que en aquel
entonces era un simple soldado.
Vasilyi
Sirotenko, miembro de la Armada Roja de la Unión Soviética, fue profesor de
historia medieval, y formó parte de la Armada del general Ivan Stepanovich
Konev, que, por órdenes de Stalin, arrebató a los alemanes Cracovia el 17 de
enero de 1945. Al día siguiente el soldado se encontraba entre los hombres que
ocuparon una mina de piedra de la empresa Solvay, a unos cincuenta kilómetros
de la ciudad. «Los obreros polacos se habían escondido —recuerda—. Cuando
llegamos comenzamos a gritar: ‘sois libres, salid, salid, estáis libres’.
Cuando los contamos, eran ochenta. Poco después descubrí que 18 de ellos eran
seminaristas».
Los
soldados robaban lo que podían: dinero, relojes, ropa… Pero Sirotenko buscaba
libros en latín y alemán. Por eso, al descubrir que entre los mineros había
seminaristas, se alegró sobremanera. «Llamé a uno de ellos y le pregunté si
era capaz de traducir del latín y del italiano. Me dijo que no era muy bueno en
estas materias, que había estudiado poco. Estaba aterrorizado, e inmediatamente
añadió que tenía un compañero muy inteligente y capaz para los idiomas. Un
cierto Karol Wojtyla. Entonces di la orden de encontrar a ese tal Karol. Descubrí
que era bastante bueno en ruso, pues su madre era una ‘russinka’, es decir
una ‘ukrainka’ con raíces rusas. Por eso le hice traducir también
documentos del ruso al polaco».
Fueron tan amigos que un día el comisario político Lebedev
convocó al oficial soviético: «Camarada mayor, ¿qué hace usted con ese
seminarista? ¿Piensa ignorar las órdenes de Stalin?». Sirotenko respondió:
«No puedo fusilarlo. Es demasiado útil. Sabe idiomas y conoce la ciudad».
Ese mismo año salieron los primeros carros de prisioneros hacia Siberia,
personas que no volverían nunca más. Los seminaristas estaban entre los
primeros de la lista. Sirotenko, sin embargo, les salvó la vida: «Escribí
una orden en la que, por exigencias relativas a las operaciones militares que
tenían lugar en Cracovia, Wojtyla y los demás no deberían ser deportados».
«Al evocar los trágicos efectos provocados por el accidente del reactor nuclear de Chernobil, el pensamiento se dirige a las futuras generaciones que representan estos niños. Es necesario prepararles un porvenir de paz, sin miedo a amenazas semejantes. Éste es un compromiso para todos. Para que esto tenga lugar, es necesario que haya un esfuerzo común técnico científico y humano para poner la energía al servicio de la paz, en el respeto de las exigencias del hombre y de la naturaleza. De esto depende el porvenir de todo el género humano».
S.S.
Juan Pablo II, al recibir a niños ucranianos
y bielorrusos contaminados por radiaciones.
«La relación entre libertad y fe es hoy más que nunca una cuestión decisiva: puesto que, si es bien interpretada y enfocada, es capaz de ofrecer respuesta a las exigencias más profundas de los hombres y de generar una verdadera y auténtica cultura».
Conferencia Episcopal Italiana.
«Si la gente trata de excluir las referencias a Dios, el medioambiente quedará siendo un huérfano, a merced de los beneficios e intereses de los poderes ocultos y manifiestos. Si uno acepta la referencia a Dios, el medioambiente adquiere un escudo que evita cualquier desacralización».
Padre
Gino Concetti, teólogo franciscano.
Selección
de Rogelio Hernández Murillo
ALACENA
PoesÍa católica
Fraile
pequeño de cuerpo, gigante del Siglo de Oro
Fray
Luis de León (1527 ó 1528-1591), hombre de cuna opulenta, se metió a fraile
de la orden de los agustinos a vivir una vida austera, a servir a Dios y a
cultivar su propia inteligencia tanto como las de sus discípulos. Preso en las
cárceles de la Inquisición por motivo de una acusación injusta, salió
fortalecido en su fe y en su erudición, y constituye, sin duda, una de las
cumbres de la poesía mística.
La
vida retirada
¡Qué descansada vida
la del que huye el mundanal ruido,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!
Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio moro, en jaspes sustentado.
No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.
¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado;
si, en busca deste viento,
ando desalentado,
con ansias vivas, con mortal cuidado?
¡Oh monte, oh fuente, oh río!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!,
roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.
Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza, o el dinero.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera,
de bella flor cubierto,
ya muestra en esperanza el fruto cierto;
y, como codiciosa
por ver y acrecentar su hermosura,
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura;
y luego, sosegada,
el paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada,
de verdura vistiendo
y con diversas flores va esparciendo.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
A mí una pobrecilla
mesa, de amable paz bien abastada,
me baste, y la vajilla,
de fino oro labrada,
sea de quien la mar no teme airada.
Y mientras miserable-
mente se están los otros abrasando
con sed insaciable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando;
a la sombra tendido,
de hiedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del
plectro sabiamente meneado.
Terrorismo
democrático
Por
Javier Algara Cossío
México
acaba de descubrirse a sí mismo como un país donde la democracia sí puede
funcionar. En contraste con otros países donde los períodos de democratización
fueron acompañados de crueles guerras y otros sufrimientos de hechura típicamente
humana, México ha sido bendito. Los votos, a la par que años de trabajo más o
menos organizado de grupos ciudadanos, terca energía partidista opositora y
paciente brega legislativa, también opositora, han roto el nudo gordiano mayor.
Parece haber muerto el bicéfalo fantasma de la omnipotente unidad
presidente-partido. Pero hay señales desagradables de que la democracia está
siendo malentendida.
Una
de ellas es la forma como se está expresando la esperada participación
ciudadana en torno a los tan debatidos temas de la reforma hacendaria y la ley
indígena. Hay momentos en que las expresiones mismas de democracia se han
convertido en sus fantasmas. Un caso: el proyecto foxista de reforma fiscal se
presentó al Congreso de la Unión un martes en la tardecita. Su texto forma una
torre de papel de cientos de páginas en los que se dan los motivos, las
explicaciones técnicas, los objetivos, las consecuencias previstas, etc. sobre
las que los legisladores deberán estudiar, debatir y, finalmente, votar. El
jueves de esa misma semana, a mediodía, antes de que alguien pudiera
honestamente presumir de haber leído, comprendido, reflexionado y discutido
todo esa montaña de información, ya había mociones en varios congresos
locales, como el de San Luis Potosí, para descalificar la propuesta. Lo primero
que hicieron algunos diputados locales, al grito de “¡democracia!” y
“fuera el presidencialismo antidemocrático”, fue lanzarse a la yugular del
Presidente para criticarlo de algo que sólo conocían de oídas y que, a
diferencia de los anteriores presidentes, sí está dando a conocer su proyecto
a todo mundo. Otro caso, del mismo tema: un diputado federal del PRI convence a
los transportistas del país para que hagan un paro nacional, causando con ello
a la nación millones de pesos en daños, en protesta contra los daños que
causará la iniciativa de reforma fiscal. La iniciativa no solamente no se ha
aprobado aún —y difícilmente puede causar daño una medida no aprobada—,
sino que ni se ha terminado de estudiar. Lo que va finalmente a dañar a México,
o a beneficiarlo, en el caso que nos ocupa, va a ser la decisión que adopten
los parlamentarios, no la propuesta de Fox. La propuesta es exactamente eso: una
propuesta. Es verdadero terrorismo democrático el hacer creer a la ciudadanía,
a través de tácticas mentirosas y perjudiciales,
que será culpa del Presidente si la ley aprobada por el Congreso causa a
la población los daños de los que se critica a la propuesta. Serán mucho más
democráticos los diputados que hagan la tarea para la que la ciudadanía los
eligió y que consiste en que, utilizando la cabeza, la lógica, la reflexión
seria y el debate, dejando de lado el asalto visceral y primario, lleguen a
adoptar medidas que beneficien a México.
Claro que todo lo anterior es simplemente el reflejo de las décadas
de orfandad democrática en la que se encontraba nuestro país. Mas eso no
excusa a los católicos de mantenerse ajenos al proceso socio político que
vive el país, ni de colaborar solidariamente
para que éste se dé correctamente. Tenemos una tarea trascendental
que cumplir en ese sentido, ya en el seno de nuestras comunidades, ahondando
nuestro proceso personal de conversión y compromiso cristiano a través de la
liturgia, de la experiencia de la vida comunitaria cristiana y de la práctica
de la caridad, ya en el corazón de la familia y de todos los demás grupos
(todos) donde nos toque dar testimonio de la fe.
PINCELADAS
Añadir
vida a los años
Justo
López Melús *
Un árabe avaro había acumulado quinientos mil dinares, y estaba pensando cómo podría invertir mejor su dinero y lo bien que lo iba a pasar. Pero entonces se le presentó el ángel de la muerte para llevárselo consigo. El hombre se puso a suplicarle que le permitiese vivir un poco más, pero el ángel se mostraba inflexible. Apelaba a mil argumentos, pero el ángel no le hacía caso.
«Concédeme tres días de vida... Concédeme por lo menos un día, y te daré todo lo que quieras». Pero el ángel seguía impávido. Lo único que consiguió fueron unos instantes para escribir esta nota: «A quien encuentre esta nota: Si tienes lo suficiente para vivir, no malgastes el tiempo acumulando fortuna». No intentes añadir años a tu vida, intenta añadir vida a tus años. «Necio, esta misma noche te pedirán el alma, y todo lo que has acumulado, ¿para quién será?» (Lc 12, 20).
* El autor es Operario Diocesano en San José de
Gracia de Querétaro.
ORIENTACIÓN FAMILIAR
Infidelidad,
¿el fin de todo?
-
Un testimonio. Parte II -
Yusi
Cervantes Leyzaola
A
Rebeca:
Ustedes
fueron afortunados en muchos sentidos. No sé si por sentido común, madurez o
amor, o por todo esto en conjunto, no cometieron algunos errores que son
frecuentes en situaciones como esta. Por ejemplo:
-
Llenar la vida cotidiana de quejas y reclamos, crear un ambiente tenso donde el
mal humor es la regla. Esto le da
al infiel más pretextos para justificarse, más motivos para evadirse.
-
Espiar, revisar la correspondencia, entrar al correo electrónico, pasar por
encima del derecho a la privacidad del otro. Una falta de respeto como esta,
lejos de solucionar las cosas las complica.
-
Ocultar los sentimientos (ira, miedo, frustración, confusión, inseguridad…)
por miedo a la incomprensión o al rechazo. Esto los aleja aún más.
-
Depositar en el otro el sentido de la propia vida. Cuando alguien no tiene vida
propia y vive a través del otro, una infidelidad es devastadora, pero no tanto
por la infidelidad en sí, sino por el vacío existencial del traicionado. Aquí,
quien fue traicionado debe darse cuenta de que es necesario vivir su propia
vida, rescatar su propio valor y dignidad desde sí mismo, sin depender del otro
para esto.
-
Creer que el traicionado queda en un mal papel. La infidelidad, por más
comentarios absurdos que oigamos al respecto, no vuelve al otro un tonto, ni lo
pone en ridículo, ni le quita su lugar como esposo o esposa.
-
Ponerse en una posición del bueno o el malo, el culpable o el que tiene derecho
a dictar sentencia sobre él. La vida no es así, nadie es completamente
inocente o completamente culpable.
Los problemas de la pareja son responsabilidad de los dos. Ponerse en estas
posiciones, además, acarrea consecuencias graves. Por ejemplo, cargar más
culpas de las reales, sentirse basura, aceptar que se rebaje su dignidad,
permitir que se limite su libertad, aceptar abusos, estar siempre queriendo
complacer, tener que hacer méritos... Mientras que “el bueno” castiga, pide
que le rueguen, hace que el otro «pague las consecuencias».
-
Olvidarse de que el autentico amor es incondicional. No es: «Yo estoy aquí y
te amo si tú te portas como yo quiero que te portes». Es: «Eso que hiciste me
duele, pero puedes estar cierto de que te amo. Aquí estoy». El amor no es algo
que hay que ganar.
-
Ponerse en la posición persecutoria o de control. Como te portaste mal, ahora
tienes que rendirme cuentas, informarme cada paso que das, yo puedo revisar tus
cosas y tu vida y decidir hasta sobre tus pensamientos y fantasías... Una
actitud así lo único que logra es destruir el respeto, la confianza y el amor.
-
Asumir conductas de castigo, de venganza, querer hacer sufrir al otro,
humillarlo. Cosas como estas tal vez satisfacen al orgullo herido, pero de
ninguna manera construyen una buena relación.
-
Creer que la confianza es algo que se debe ganar el otro, y no, como es, un don
otorgado desde la valentía y la generosidad y una decisión personal.
-
Pedirle al infiel explicaciones y justificaciones que tal vez no tiene o no
detecta.
-
No escucharse, no verse uno al otro. Cuando cada uno desempeña un papel —el
culpable a la defensiva, el ofendido como víctima—, no se relacionan desde la
verdadera persona; por tanto, no pueden comunicarse realmente. Y no podrán,
entonces, encontrar el verdadero origen del problema ni construir una buena
relación.
Lo que ustedes hicieron, y los felicito por ello, fue hacer a
un lado el orgullo y ver realmente lo más importante, es decir, la relación
humana de ustedes como pareja. Arriesgaron las falsas seguridades, fueron más
allá de miedos y dudas en busca de la más profunda intimidad. Tuvieron la
capacidad de examinarse a sí mismos y de reconocer errores en ambas partes.
Y. lo fundamental en todo esto, optaron por el amor. Por eso creo que Dios está
en ustedes.
(FIN)
EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD
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