Intenciones del Apostolado de la oración para el año 2001

Las intenciones generales del Apostolado de la oración para el año 2001, aprobadas por el Santa Padre, son las siguientes:

Enero:  

Para que los cristianos favorezcan la evangelización de las nuevas generaciones a través de la búsqueda constante de la unidad querida por Cristo.

Febrero:   

Para que nunca más los niños sean obligados a participar en los conflictos armados, sino que, libres del odio y de la violencia, puedan vivir serenamente su niñez, gozando de la amistad en la familia, la escuela y la sociedad

Marzo:  

Para que, gracias también al empeño de todos los creyentes, se ponga fin al drama de la miseria, eliminando las intolerables desigualdades sociales y económicas que caracterizan el mundo.

Abril:  

Para que las personas consagradas, fieles a su vocación particular, hagan resplandecer en el mundo el espíito de las bienaventuranzas evangélicas.

Mayo:  

Para que !as mujeres refugiadas, sostenidas y respetadas en su dignidad, encuentren la fuerza para superar la violencia y el dolor.

Junio:  

Para que toda nuestra actividad tenga su comienzo y su cumplimiento en Cristo presente en la Eucaristía.

Julio:  

Para que en las familias cristianas el Evangelio, leído y vívido por los padres y sus hijos, los haga testigos de la esperanza de Cristo.

Agosto:  

Para que la conciencia de que únicamente Dios es el dueño de la vida humana oriente siempre las decisiones de los legisladores y de los responsables de las naciones.

Septiembre:   

Para que los adolescentes y jóvenes del tercer milenio descubran un ideal profundo que dé sentido y valor a su vida.

Octubre:  

Para que sepamos descubrir y respetar las riquezas culturales y espirituales de los diversos grupos étnicos y de las minorías religiosas presentes en todos los países.

Noviembre:  

Para que personas santas y ejemplares nos acompañen en el anuncio valiente del evangelio del reino de Dios.

Diciembre:  

Para que los cristianos se liberen de los condicionamientos culturales que impiden reconocer la dignidad y los derechos de los otros.