Afile la sierra

 
 

Cierto día, un explorador que iba paseando en el campo se encontró frente a un leñador que afanosamente estaba cortando un tronco, y el paseante le preguntó:

-Disculpe señor, usted está exhausto..., ¿cuánto tiempo ha estado trabajando?

-Más de seis horas -fue su respuesta.

-¿No sería bueno que descansara un poco y afilara su serrucho?

El hombre responde:

-No... no tengo tiempo, pues hay mucha leña que cortar.

-Pero si afila su sierra cortará más rápido, y si descansa, tendrá fuerzas para cortar más.

El hombre se quedó pensativo, como dando la razón a aquella consideración, pero miró su reloj, luego hacia la leña, y siguió cortándola olvidándose del consejo que aquel hombre le había dado.

 
 

DON DE CONSEJO

Señala la dirección a seguir en medio de los nubarrones que, tantas veces, oscurecen nuestra felicidad.

Es luz en las circunstancias que nos aturden o preocupan.

Nos hace vivir con paz y con serenidad las decisiones tomadas para nuestro bien particular o comunitario.

San Francisco Javier se dejaba guiar como nadie por el DON DEL CONSEJO y ponía todo su ser apostólico y aventurero en sus manos como un príncipe sabe que todo lo suyo depende del rey.

El enemigo de este don es la lentitud. Una vez que se sabe lo que quiere y se debe realizar... ¿por qué dilatar situaciones que comportan sufrimiento?