LA PASCUA: BENDICIÓN DE DIOS AL HOMBRE

           

 

 

Punto y seguido de la Resurrección para reconocer los rasgos de su presencia en nuestro mundo

Senda para caminar con la sensación que produce el sentirnos vencedores de la noche oscura

Ejercicio para observar con ojos nuevos a los acontecimientos y a las personas

Travesía con el vino de la alegría que nos ha dejado el sepulcro vacío

           
           

LA PASCUA : BENDICIÓN DE CRISTO AL HOMBRE

           
 

Para recoger el testigo que El nos deja

Para saborear las palabras que precedieron a las horas más decisivas de su vida

Para reflexionar sobre el modo de la vida que llevamos y el que debiéramos lograr

Para seguir en la brecha, en medio de la encrucijada de cada día, como amigos del que nunca falla

           
           

LA PASCUA: BENDICIÓN DEL ESPÍRITU SANTO

           
 

Para nacer de nuevo y ..más de dentro hacia fuera que de fuera hacia adentro

Para recuperar ,en formas y vida, la fe y la esperanza en el Señor

Para sentirnos tocados por la Gracia que siempre eleva y reconforta

Para, ungidos por la mano de Dios, dar solera de su presencia a nuestras palabras y obras.

           
           

LA PASCUA

             
 

Paso de lo antiguo a lo nuevo. De la duda a la certeza, de la incredulidad a la Fe: "!CREO!"

Travesía que siempre deja algo detrás del caminante: "¡ME FIO!"

Horizonte que nos aguarda una novedad o, por lo menos, un "Alguien": "!CONFIO¡"

Un calendario en el que siempre hay un punto de partida y, por lo tanto, una meta que alcanzar: "!ME SUPERARE!"

           
           

Simplemente eso:
 ¡LA PASCUA! ¡LA PASCUA!

           
           
 

Javier Leoz
Sacerdote