EL HOSPITAL DEL MUNDO

 

Miércoles I Semana de Adviento

 

"Jesús cura a muchos enfermos y multiplica los panes" (Mt 15,29-37)

Adviento, por encima de todo,  es un tiempo de esperanza hacia la salvación.

La sociedad, en la que todos nos encontramos inmersos, corre el peligro de convertirse en un hospital permanente:

 

 

El hombre está cojo porque quiere correr más de lo que sus propias fuerzas se lo permite

El ser humano está ciego porque es incapaz de ver el fondo sagrado y lo más profundo de las cosas

El ser humano es pobre porque se ha empeñado en tirar por la ventana todo aquello que se no se vea o no se toque

 

¿Será el hombre capaz de curarse a sí mismo?

 

Jesús, en la próxima Navidad, nos da otra oportunidad:

Pasará a nuestro lado y verá nuestras deficiencias y dolencias

Tocará nuestro corazón para levantarnos el ánimo perdido

Empujará nuestro caminar para que, en medio de las dificultades, nunca nos detengamos

 

El mundo puede ser un hospital de almas enfermas (porque no se cuidan) o un lugar donde viven esperanzados, fortalecidos, alegres y mirando hacia adelante los hijos de Dios con el pan de su Palabra y la fuerza de su Eucaristía

No hay mayor enfermo que aquel que piensa que está sano. En medio de un cierto periodo invernal para la fe, Jesús, viene a caldear con su Nacimiento el vacío en el que se encuentran muchos amigos y familiares nuestros. Incluso, por qué no reconocerlo, tal vez también nosotros.

J.L.