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Martes 1ª Semana de Adviento
“Aquel día brotará un renuevo del tronco de Jesé” (Is 11,1-10)
"Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron" (Mt 4,18-22)
Todos lo hemos visto en más de una ocasión en alguna proyección cinematográfica: personas a punto de ser absorbidas por el agua se salvan gracias a la aparición puntual de un tronco.
Necesitamos, en el contexto histórico en que nos debatimos, de un “alguien” que nos mantenga a flote. Es difícil guardar el equilibrio ante tantas tempestades, ideas, contrastes y propuestas de falsas felicidades.
Ayúdanos Señor:
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-A que nuestra vida sea un poco más reposada en el Espíritu |
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-A ser prudentes en nuestras decisiones |
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-Sabios y menos oportunistas en nuestras elecciones |
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-A buscar los consejos oportunos y a deshacernos de los consejeros interesados |
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-A ser valientes y testigos de nuestras convicciones cristianas |
El Nacimiento de Cristo implica una apertura hacia el asombro y a un cambio. A recuperar los sentimientos dormidos. A dar gracias a Dios porque muchos soñaron con vivir y ver lo que nosotros vivimos y contemplamos y....se marcharon sin haber tenido tantas posibilidades.
Jesús es ese tronco de Jesé, de linaje real, que hace posible con su venida al mundo lo que a nuestros ojos nos parece inconcebible. Frente a tantos contemporáneos nuestros que se erigen en príncipes de todo y sobre todo, este tiempo de Adviento, es precisamente, un vigilar la llegada de otro PRINCIPE (con mayúsculas) que sin tener sangre azul y lejos de todo sensacionalismo nos recordará el amor que Dios nos tiene.
Para sintonizar, y ser salvados por El, es cuestión de bajar al corazón y dar a la tecla de la disponibilidad dejando tantas cosas que nos estorbarán ver y contemplar su grandeza. Como lo hizo Santiago, Andrés, Juan o Pedro.
¿De qué necesito ser salvado en estos momentos?
¿Qué troncos me pueden servir como agarradero?
¿Es la FE algo que me ayuda a superarme?
J.L.
