LA VIRGEN DE VALVANERA EN LOGROÑO (Rioja)

 
     

     
     

En las aguas turbulentas y en los riscos jamás escrutados, en las cumbres de las montañas y en las hondonadas de los valles... nuestros antepasados fueron recogiendo y siendo testigos excepcionales de la presencia de María.

En la Rioja, ya desde el siglo IX,  la Virgen se hizo roble, panal y fuente. Nuño Oñez, ladrón que supo dar marcha atrás en sus pasos y en su vida delincuente, se acercó hasta el monte de Valvanera donde en un frondoso y hueco roble descubrió la imagen mariana envuelta en un gran enjambre y refrescada a sus pies por un cristalino manantial.

Esta imagen, Patrona de la Rioja, es una de las más antiguas de España con ciertos rasgos del bizantino/visigótico. Hoy, esta devoción, cuenta con el  respaldo de la belleza del canto solemne de la Abadía de Benedictinos que secundan y acogen las numerosas peregrinaciones que hasta este monte, de casi 1000 metros de altura, ascienden. Allá, por el mes de septiembre, en la ciudad de Logroño ofrecen a la Virgen de Valvanera el primer mosto prensado de la vendimia.

Su festividad es el 8 de septiembre
 

UNA PALABRA: “He aquí la esclava del Señor,
hágase en mí según tu Palabra” (Lc 1,38)


L
lama la atención, en esta imagen, un Niño travieso volcándose y lanzándose en manos y brazos hacia el mundo. Parece como si quisiera, ya siendo niño, jugar a ser “salvador” de aquellos que andan perdidos. Es lo original (además de otros aspectos) de esta imagen de la Valvanera.

Si le costó a María retener al hijo siendo pequeño... más aún le habría de resultar, y le fue imposible,  cuando fue mayor.
 

-Valvanera nos invita a volver sobre aquellos pasos en los que nos hemos equivocado o, tal vez, hemos hecho traspiés.

-Es imitar al descubridor de esta devoción: dejar de ser ladrones de esperanzas, de alegrías y de sueños e intentar ser sembradores de todo eso.

-Es ofrecer, al igual que lo hacen en Logroño por septiembre, el buen mosto que se consigue con  la vendimia por las virtudes y por el  trabajo bien hecho, en el fruto recogido de la oración serena y confiada, en la cosecha que ofrece la paz del corazón cuando se encuentra cerca de Dios.

-Es hacer de este mes de mayo, que nos habla de Santa María viviendo con nosotros la Pascua, un panal por la dulzura de nuestras  palabras y de nuestras obras; un manantial por la disponibilidad hacia los otros; un enjambre de cristianos unidos en torno al Señor Resucitado.

     

INICIATIVA DE ESTE DIA: entrar dentro de nosotros mismos y descubrir en qué aspectos nuestra FE necesita de la fortaleza y del roble de Santa María.

     
     

Buen día con VALVANERA¡¡¡

Javier Leoz
Sacerdote