EL DIAPASON DE DIOS

 

 

Lunes I Semana de Adviento

"El vástago del Señor será ornamento para los supervivientes del reino de Dios (Is 4,2-6)

 "Vendrán muchos de oriente y occidente al reino de los cielos" (Mt 8,5-11)

 

Uno cuando lee ciertos pasajes del Profeta Isaías tiene la sensación de enfrentarse a la eterna utopía: ¿de las guerras a la paz?; ¿de la carrera de armamentos al bienestar? ;¿es posible hablar de arados cuando brota a chorros la sangre de tantos hermanos nuestros en diversos lugares de nuestra tierra?

Ya que no podemos llegar tan lejos, entonces, comencemos por nosotros mismos:

 

-Transformemos los aspectos personales negativos en positivo

-Cambiemos las actitudes de violencia en semillas de paz

-Nos aventuremos a rebajar las dosis de nerviosismo y de malas caras

-Encendamos el motor del optimismo  y desconectemos el del pesimismo

-Forjemos nuestro mal genio en un mejor temperamento, carácter, buenos modales, etc.

-Nos nos justifiquemos diciendo: “esto no hay quien lo arregle y, por lo tanto, yo voy a seguir igual”

 

No hace mucho tiempo ensayando en un coro , una componente del mismo, desafinaba tanto que prácticamente hundía a toda una cuerda. Me acerqué y le dije: “si afinas tú un poco más el coro cantará mejor”. Porque, al fin y al cabo, poco me importa (aunque sí me afecte) lo que ocurra lejos de mí. Pero, mi primera responsabilidad, es aquello que más cerca tengo y que, por lo tanto, su cambio a mejor..más puede depender de mí.

Adviento: tiempo de afinar personalmente, para que cuando llegue el Señor, nos encuentre –por lo menos- a tono con su Palabra, vigilando y ensayando la gran partitura de nuestra vida cristiana.

Ante la Navidad no se trata de luchar tanto contra los grandes males y los demonios de los demás  cuanto de romper con esas espadas y lanzas personales que convierten nuestro pequeño entorno donde vivimos en una constante guerrilla de guerrillas.

Sólo entonces podremos decir aquello del viejo centurión: “No soy quien para que entres bajo mi techo”.

 

¿Qué situaciones negativas que me rodean puedo cambiar con un poco de fe y de esfuerzo?

¿Qué actitudes personales debiera “afinar” con el diapasón de Dios para que fueran menos espadas?

 

Feliz día y  buen comienzo de la primera semana de Adviento.

Vamos hacia Aquel que viene

J.L.