PINCELADAS

PARA LA CUARESMA

 

DELICADEZA

 

Miércoles 3ª de cuaresma

"Quien cumpla y enseñe los preceptos será grande en el cielo" (Mt 5,17-19)

 

La sociedad, el mundo, las prisas, las responsabilidades nos convierten en autómatas. Prácticamente no tenemos tiempo para los demás. Y, lo que es peor, no tenemos reloj para el amor. Ya no es que nos cueste amar es que, en algunos momentos, podemos tener la sensación de que no sabemos amar. ¿Cuáles son las consecuencias? Que nos convertimos en meros funcionarios. Incluso, y no nos escandalicemos, en funcionarios –a horas- por el Reino de Dios.

 

INTERPELACIÓN PARA ESTE DÍA

¿En qué debemos cambiar para que Dios sea el palpitar de nuestro corazón? ¿Qué pasos podemos dar para que, algunos de los que nos contemplan  y siguen, se sientan acogidos, perdonados, valorados y tenidos en cuenta?

 

 

 

 

A Prueba (Anónimo)

 

Escucha, nunca sabes, si dirán las palabras justas

que estabas esperando.
Abre, nunca sabes, si era la persona que siempre soñaste.
Despierta, nunca sabes, si ese día cambiará el resto de tu vida.
Habla, nunca sabes, si tus palabras despertarán

sentimientos en personas insospechadas.
Cambia, nunca sabes, si el nuevo camino, te traerá nuevas alegrías.
Analiza, nunca sabes, si la situación que te acongoja,

está disfrazada de oportunidad.
Arriesga, nunca sabes, si tus movimientos audaces,

serán el comienzo de una cadena de éxitos notables.
Camina, nunca sabes, si tus huellas,

serán el camino que sigan aquellos que confían en Ti.
Perdona, nunca sabes, si las ofensas son en realidad

pruebas que te ayudan a crecer.
Estimula, nunca sabes, si tus acciones generarán

acontecimientos a tu favor.
Agradece, nunca sabes, si lo bueno o lo malo que te sucede, es ni más ni  menos, que la señal, de que el Buen Dios, te está poniendo

 

 

Javier Leoz

patxileoz@telefonica.net