EUROPA BÁRBARA


En el 1.000 aniversario de la conversión

del último rey bárbaro, Knut II, el año 1015

 

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Chanson de Roland, poema sobre la Batalla de Roncesvalles, entrre carolingios y vascones

Madrid, 12 enero 2015
Dionisio A. & Manuel A, Mercabá

            El año 1.015 los vikingos de Dinamarca daban luz verde a la invasión total de Inglaterra, última de las tierras vírgenes cristianas que veía cómo sus ermitas y monasterios eran arrasados al completo. Su monarca Canuto II sería el encargado de llevarlo todo a cabo.

            No obstante, nadie sospechaba que esa preciada semilla monástica y popular bretona, derramada de forma cruenta por los vikingos... vendría a consumar la más difícil e inverosímil de todas las conversiones: la conversión de sus verdugos.

            En efecto, los vikingos, asdingos, silingos, turingios... habían azotado Europa desde siglos atrás. Pero nada más asumir la semilla cristiana... se afanaron por su reconstrucción. Eso es Europa, de inicial legado greco-romano cristianizado, y de definitivo legado bárbaro que lo rompió... y trató de reconstruir.

            Veamos esa raíz bárbara que hoy Europa tiene, 1.000 años después de su total asentamiento.

a) Bárbaros del 400-40 a.C

            A partir del I Milenio a.C. se había esbozado la primera cultura bárbara en la península de Jutlandia-Escandinavia. La expansión por la costa sur del Báltico, y la entrada en la gran llanura centroeuropea les permitirá llegar, hacia el 400 a.C, hasta el curso del Rihn, momento en que entran en contacto con pueblos celtas (y que posiblemente les dieron el nombre de germánicos).

            Las migraciones bárbaras no cesaron hasta la conquista de Galia por César (58-51 a.C), y la organización del limes danubiano por Augusto (16-15 a.C).

            Por entonces, ya estaban fijadas las grandes ramas dialécticas bárbaras[1]:

-las lenguas ósticas: gótico, burgundio, vándalo,
-las lenguas wésticas: franco, alamán, bávaro, lombardo,
-las lenguas del norte: anglo, sajón, frisón.

            La vía comercial abierta por Roma desde Aquilea hasta las bocas del Vístula-Báltico (o ruta del ámbar), con ramales hacia el Oder y Elba e intercambio de tecnología romana por mercenarios bárbaros, facilitó la aparición del primer alfabeto bárbaro, el rúnico (en Dinamarca, en el s. II d.C), y el comienzo de la historia de los pueblos bárbaros.

a.1) Hombre bárbaro

            Los bárbaros[2] fueron constantes por naturaleza, fiados de sus fuerzas, de gran presencia corporal, de gran estatura, magníficos en sus vestidos, prontos para el combate, duros en soportar las heridas[3].

            El principal rasgo de estos pueblos consistió en defender y guardar al rey, en unir cada cual sus propias actividades a la del rey. Los reyes vivían para el pueblo, y sus compañeros luchaban para él. Cuando la lucha se había establecido, era una deshonra[4]:

-para el jefe, el ser sobrepasado en valor por sus soldados,
-para los soldados, retirarse a salvo si había muerto el jefe.

            Para estas razas era ingrato el reposo. Por eso no se decidieron tan fácilmente a arar la tierra, pues para recoger los frutos de la tierra tenían que esperar la cosecha, cosa que a ellos les parecía holgazanería y flojedad[5]. Por eso, en muchos casos, prefirieron adquirir los recursos y materias primas por medio de la violencia[6].

            Los pueblos bárbaros tenían grandes y abundantes banquetes, ostentación que provenía de sus combates y rapiñas, y que celebraban de manera totalmente desaliñada[7].

a.2) Adolescente bárbaro

            Los pueblos bárbaros adiestraban a sus adolescentes para el combate, desde los comienzos migratorios, y los iniciaron en el valor y la raza[8]. Esta fue su única opción de mantener al pueblo unido, fuerte y digno.

            Pero la instrucción de la juventud no podía hacerse por separado. El adolescente tenía que aprender a verse rodeado de sus amigos[9], que en los momentos de guerra serían su socorro, y su esperanza de vivir en paz.

            Los príncipes eran los encargados de entrenar y seleccionar en diversos grados a estos jóvenes. El entrenamiento les enseñaba:

-a vivir con pueblos vecinos[10],
-a decidir la guerra o la paz
[11].

            Estos rituales de iniciación terminaban con la entrega al joven, por parte de la Asamblea de príncipes, del escudo y la frámea[12]. Esto era para ellos la toga, el primer honor de su juventud. Antes formaban parte de una familia; ahora ya lo eran del pueblo.

            A partir de entonces, el joven bárbaro debía ir siempre armado, en todos sus asuntos públicos o privados[13]. Pero no podía usar las armas antes que su pueblo lo juzgara apto.  

a.3) Mujer bárbara

            En el mundo bárbaro las mujeres estaban sometidas al control del poder, y no disfrutaban de tutela propia ni aún muerto el marido[14]. Las casadas estaban sometidas a la potestad del marido.

            La patria potestad era ejercida por los dos padres en conjunto, sobre todo en el casamiento de los hijos; pero ésta cesaba con la muerte del padre, y no podía ser continuada por la viuda[15].

            No obstante, la concepción clánica bárbara, como todas las occidentales en general, seguía el modelo cognaticio, y no el agnaticio u oriental[16]. Por tanto, si en una familia moría el primogénito:

-la mujer podía recibir la herencia,
-la mujer podía buscar soluciones cuando quedaba viuda
[17].

a.4) Ejército bárbaro

            Fue una de las señas de identidad de los pueblos bárbaros desde los comienzos de su aparición en la geografía europea. En efecto, cuando los bárbaros atravesaron la frontera del Danubio y del Rihn, se mostraron como un pueblo en armas, según el parentesco, con juramentos de fidelidad, y dirigidos por una aristocracia guerrera[18].

            Con el paso del tiempo, y ya constituidos en reinos, por leyes de administración militar[19] todos los varones libres o libertos tenían la obligación de servir al ejército, prestando sus propios servicios cuando se les requiriera, de los 20 a los 50 años.

            Tras la alianza Roma-bárbaros para defenderse de los pueblos o razas no deseadas (como la vándala, árabe…), todos tenían que cumplir este deber (romanos o bárbaros, eclesiásticos o laicos), y la décima parte de los esclavos (si se disponía de ellos[20]).

b) Bárbaros del 40-400 d.C

            Una vez llegados los bárbaros del norte al centro continental europeo, fue en los siglos I-II d.C. cuando se producen sus primeros movimientos y búsqueda de tierras[21]:

-de los godos, hacia el Sureste por el Danubio,
-de los vándalos y burgundios, hacia el Suroeste por el Elba,
-de los francos y alamanos, hacia el limes por el Rihn, y empujados por los anteriores.

            El Imperio Romano pudo frenar estos primeros empujes de los bárbaros, pero a costa de grandes sacrificios.

            No obstante el frenazo que imprimió Roma a los pueblos bárbaros en el s. III, establecidos ya por el continente europeo, éstos fueron ocupando el espacio centro y norte dejado libre para ellos:

-los francos se establecieron en la orilla derecha del Rihn inferior, algunos de ellos como federados;
-los sajones ocuparon la retaguardia de los francos, entre el Elba y Ems, dominando a los frisones por el Oeste y conviviendo con los anglos;
-los alamanos, turingios y suevos se instalaron en la Alemania media y Campos Decumatos, con predominio de los terceros,
-los burgundios negociaron con Roma su instalación en el valle del Rihn, a cambio de impedir el paso al resto de pueblos vecinos,
-los lombardos, quados y marcomanos se establecieron en la frontera danubiana de la Nórica,
-los vándalos, en sus dos ramas de asdingos y silingos, se establecieron en la frontera danubiana de la Silesia,
-los godos se ubicaron en las costas del Mar Negro, venidos desde Gotland-Suecia, y se dividieron en dos:

-los visigodos, que marcharon a la Dacia, y se romanizaron enormemente,
-los ostrogodos, que fueron al Ponto, y sujetaron a los grupos iranios de sármatas y alanos, a costa de esteparizarse.

c) Bárbaros del 400-800 d.C

           Con la invasión bárbara del 406, en la que participaron germanos, vándalos, alanos, suevos y otras tribus, se dio por perdido el control del Imperio Romano occidental[25]:

-en Britania, en el 407,
-en la Galia y Alpes, en el 407-37,
-en Hispania, en el 441-454.

            En el 476, el general romano-germano Odoacro[26] depondría al último emperador romano, Rómulo Augústulo, de sólo 13 años, y 1.229 años después de la fundación de Roma.

            Pero parémonos en el s. V, desde el 406 en adelante. Pues fueron los años decisivos en los que la agónica e imperial Roma tenía que pasar el testigo a algún sucesor, pues sus días estaban contados y cronometrados. En efecto, este testigo, fundamental en la historia, fue a recaer:

-a los godos y francos, que ya estaban sobre el escenario, y con favoritismo sobre los segundos;
-no a los lombardos… ni árabes, que vendrían después, y a los que ya había imposibilitado el testamento romano por incompatibilidad absoluta
[27].

            Tras el célebre verano del 410, en que los visigodos de Alarico asaltaron Roma en la noche del 24 al 25 de agosto, habían habido dos años de serenidad, y de una prueba crucial para lo que sucedería en el futuro[28]. Alarico, muerto en su fracasado intento de pasar a Africa, fue sucedido por su cuñado Ataulfo. Por otra parte, el emperador romano Honorio volvía a imponer su hegemonía sobre la Galia.

            En este ambiente, suavizado y menos agresivo, entre invasores y autoridad imperial, es cuando vino el permiso imperial del general de la Galia, Constancio, para dejar asentarse a los bárbaros en las provincias imperiales.

            En el año 410 Honorio había dado permiso a los bárbaros para instalarse en el Imperio. Un nuevo pacto entre el rey godo Valia y Roma, sucedido en el 418, suponía ya el reconocimiento de un estado federado visigodo con Roma[29], en la pirenaica Aquitania II[30]:

-bajo estatuto de hospitalitas,
-con lotes de tierra concedidos.

            El pacto suponía que a cada federado bárbaro se le concedía una casa y terrenos de los alrededores de Aquitania II. La concesión de estos lotes de tierra fueron denominados SORS[31] o “suertes”, y quedarían concedidos de la siguiente manera:

-1/3 del lote de tierra sería para el romano,
-2/3 del lote de tierra serían para el federado bárbaro.

            Dentro de estas suertes, los cabecillas bárbaros fueron haciendo, a su vez, reparto de tierras a sus siervos. Fue el patrón de asentamiento bárbaro[32]. Ahora bien, quedan las dudas de si en esos 2/3 de lotes de tierra entraba el cuerpo de esclavos, así como el tema de si los elementos comunes (instalaciones, agua…) fueron consortes o no.

            Los lotes de tierra presentaron[33]:

-tierras abandonadas por los romanos (italos, galos, hispanos), que se fueron a Africa u otros lugares, y que los germanos fueron cogiendo según iban llegando,
-la rex privata, que pasó íntegramente a las monarquías bárbaras,
-la concesión en usufructo, es decir, no como propiedad sino como donación por 50 años.

            En los primeros años de reparto de tierras, familias bárbaras y familias romanas, y familias bárbaras entre sí, unieron sus clanes para una mayor defensa militar.

c.1) Invasión de los hunos

            Fueron pueblos mongoloides y turcos instalados en el s. IV en Sogdiana y el Mar de Aral, con permiso y cierta influencia persa. Sus migraciones hacia el Oeste tuvieron como consecuencia la fulminante derrota de los alanos (370), la destrucción del reino ostrogodo y las derrotas de los visigodos en Dniester y el Pruth. Los hunos dominaron así las estepas del Don y delta del Danubio.

            En el 396 los hunos invadieron la Dacia (donde Roma había instalado nuevamente a los visigodos) y la cuenca de Panonia (donde se había reinstalado a los ostrogodos), provocando un movimiento en cadena de pueblos bárbaros, huyendo del horror mongoloide.

            Con la llegada de Atila, la pesadilla huna se extendió a 30-40 pueblos bárbaros, esclavizados como tropas auxiliares, y con 1 millón de inermes-sin armas a los que dar de comer. Con el emperador refugiado en Rávena, Atila:

-asedia Roma, que saldrá indemne sólo gracias a la providencia e intercesión in extremis del papa León Magno,
-se dirige contra la Galia, que sólo gracias al último y gran general romano Aecio, coaligado con todos los pueblos bárbaros que quedaban todavía libres (la caballería visigoda fue fundamental), y a la trascendental victoria aliada sobre los hunos en la Batalla de los Campos Cataláunicos-453 (cerca del Rihn), logra sobrevivir, y liberar a los pueblos esclavizados por Atila.

            Atila muera en el 454 y los hunos desaparecen en Hungría como el humo, sin dejar huella en la historia.

            A pesar de la derrota final y desaparición de los hunos en el 453-454, y desde el espacio de tiempo de su aparición en el 370 hasta las fechas mencionadas, hubo 4 movimientos y hechos que ya quedarían marcados como inamovibles para los siglos futuros, todos como consecuencia del empuje huno por todo el continente europeo, de este a oeste:

-el avance sin retorno de los vándalos y alanos, desde el 400, hasta que atraviesen el continente, la Hispania y salten el Estrecho hasta el norte de Africa;
-la instalación de los ostrogodos en Italia por el valle del Po, en el 405,
-la definitiva ruptura del limes del Rihn, en el 406, con la entrada masiva de bárbaros en el Imperio romano, y a pesar de la resistencia de los federados francos,
-el asedio e inevitable chantaje visigodo sobre Roma, en el 410, aprovechando la huida imperial hacia Rávena.

c.2) Invasión de los visigodos

            Los visigodos, huidos de la Dacia ante el peligro huno (donde se habían instalado una vez que vinieron al continente desde su Gotland-Suecia), y junto a algunos ostrogodos, saltaron el Danubio y pidieron instalarse en la Tracia, a lo que Roma accedió mediante un pacto de mercenarios por provisiones.

            No obstante, y tras abusos romanos sobre el pacto contraído, los visigodos revolvieron los Balcanes, y derrotaron al emperador en la Batalla de Adrianápolis-378, que perdió la vida. Roma tuvo que acceder a re-instalarlos, ahora bajo foedus y al mismo nivel que los francos, en Panonia a los ostrogodos, y en Mesia a los visigodos.

            Tras el chantaje del visigodo Alarico a Roma del 410, y el reparto de tierras que implantó Honorio en el 415, los visigodos irían, encabezados ahora por Ataulfo, a la Tarraconense, conviviendo con los francos en la pirenaica Aquitania, y llevando el peso del ejército romano.

            Tras la expulsión franca (apoyada por Roma) de los visigodos en la Batalla de Vouillé-507, y tras haber asentado cabeza y capital en Barcelona por largas temporadas, los visigodos se encaminaron masivamente (200.000) rumbo a Toledo, con ideas de retirada e independencia distante, respecto al resto del continente europeo.

c.3) Invasión de los francos

            Los francos, por su parte, y apoyados desde sus inicios por la imperial y cristianizada Roma, había buscado una vía jurídica y cuerpo legal al cristianismo galo-romano imperial. Con la llegada de los forzados hermanos visigodos en el reino de Tolosa (arrianos, para colmo) se buscó un consenso religioso e interior (que casi se consigue con el nuevo Breviario de Alarico II, o Lex Romana Visigothorum, donde se daba visto bueno al Concilio de Adgé de obispos francos).

            Pero esto chocó con la gran masa goda, que quería la independencia y el arrianismo. Fue el cénit de la independencia iniciada por Clodoveo, rey general de los francos, y consumada en la interna y entre godos Revuelta de Burdunelo-496, así como en la victoria exterior franca en la Batalla de Vouillé-507.

            En el 511 Clodoveo repartió el reino entre sus cuatro hijos (Teodorico, Clotario, Childeberto y Clodomiro), que ensancharon las fronteras galas, pero a costa de la unidad interior y de las Guerras fratricidas-561. No obstante, nacía la Alta Edad Media, y con ella el incipiente y sólido Imperio franco, dominador merovingio de la Europa alto-medieval y culminado con la coronación el año 800 en Roma de su máximo exponente, Carlomagno.

c.4) Invasión de los bretones

            Los pueblos bárbaros habían centrado sus esperanzas en el continente europeo y en una futura entrada en el Imperio romano. Así, Britania se vio libre de movimientos poblacionales hasta el 406, en que los aliados rompen e invaden los limes romanos, y Roma tiene que abandonar sus legiones en Britania para socorrer la Galia e Italia.

            Los bretones, moradores de la gran isla, retomaron de nuevo un fuerte indigenismo, y sustituyeron las ciudades y calzadas romanas (desde Regni-sur hasta Picti y Caledonia-norte) por otro hábitat más rural, impregnando toda la Escocia, Armórica y Bretaña francesa de su cultura indígena celta (como las leyendas del rey Arturo).

            Mientras tanto, también a lo largo del s. V. y una vez que Honorio empezó a restablecer el orden romano en la Galia, los bretones empezaron a sufrir ataques e incursiones continentales en el 450:

-por parte de los germánicos[22],
-por parte de los pictos y los scotos irlandeses
[23].

            Los resultados de la colonización germánica e irlandesa de la Britania fue la convivencia simultánea, hasta bien entrado el s. VIII, de[24]:

-grupos de tribus, establecidas por el héroe que un día las acaudilló e instaló,
-subreinos, gobernados por una especie de reyezuelos,
-reinos regionales, de 7 a 9, en los que se diferenciaba con claridad las zonas de asentamiento:

-anglo, en North Umbría, East Anglia y regiones medias,
-sajón, en el sur desde la cuenca del Támesis,
-juto, en Kent, Hampshire y la isla de Wight.

            En el s. VII y bajo la hegemonía militar que empezó a adquirir sobre la Bretaña el rey Edwin (617-633) de North Umbría, todas las estructuras clánicas británicas empezaron a conectarse unas con otras. El cristianismo impulsado por Edwin fue unificando la cultura insular, y la adopción de la estructura condal por parte del reino de Wessex, a finales del s. VIII, fue la modélica para el s. IX y siguientes.

d) Bárbaros del 800-900 d.C

            Tuvieron en Carlomagno a su gran figura, no sólo por conquistar y entregar a los francos a todas las tribus bárbaras precedentes, sino por asentarlas y gestar en ellas una nueva sociedad europea: el bárbaro Imperio carolingio.

            Algunos hechos relevantes de estas conquistas francas y establecimiento del Imperio carolingio fueron:

-año 772: Campaña contra los sajones,
-año 773: Campaña contra los lombardos,
-año 774: Conquista de Italia norte,
-año 778: Expedición a Hispania, y emboscada de Roncesvalles,
-año 786: Campaña contra los bretones,
-año 789: Campaña contra los eslavos,
-año 795: León III es elegido papa,
-año 800: Coronación de Carlomagno en Roma,
-año 813: Carlomagno nombra a Ludovico Pío su sucesor,
-año 814: Muerte de Carlomagno,
-año 823: Nacimiento de Carlos el Calvo, que dividió a los descendientes carolingios,
-años 830-839: Rebeliones de los hijos de Carlomagno,
-año 843: Tratado de Verdún, y división del Imperio carolingio

d.1) Nuevo hábitat carolingio

            Fue el modo en que los carolingios decidieron distribuir el paisaje fluvial, montañoso, de flora y de fauna, en orden quedar asentados unos y a poder explotarlo otros.

            En efecto, los carolingios, esparcidos por tierras desconocidas, se encontraron con una naturaleza y factores climatológicos muy diversos, por lo que tardaron algún tiempo en plantear sus prioridades estratégicas[34]. Se puede decir que cuando lo hicieron, las llevaron a cabo según tres criterios habitables[35]:

-el llamado pagus, o conjunto de casas rurales,
-el llamado castellum, o pequeña posesión acumuladora de defensas,
-el llamado vicus, de cierta estructura urbanística, pero sin capacidades defensivas
[36].

            En términos generales, se puede decir que el hábitat físico podía encontrarse[37]:

-disperso, formado por cortijos o haciendas señoriales,
-o agrupado, como villa de dimensiones variables.

            La villa[38], en efecto, constituyó el seno de la agrupación campesina, y tuvo propiedades, o parcelas autónomas, trabajadas por campesinos dotados con obligaciones comunitarias y derechos de propiedad.

d.2) Nueva sociedad carolingia

            La llegada e instalación de los carolingios en Europa ofreció el espectáculo de una sociedad estratificada claramente: optimates-poderosos, ingenui-libres, servi-esclavos.

            Paralelamente, en el declive tardo-imperial y para abaratar los costes de producción, los amos habían ido instalando a sus siervos en explotaciones familiares.

            En esta situación, y ante la interminable indefensión de la población rural, hubo constantes movimientos poblacionales, surgidos por[39]:

-la desaparición del nivel social medio, como artesanos, comerciantes, tenderos…
-la gente más humilde, que buscó refugio en familias carolingias poderosas, como encomienda personal,
-los colonos romanos, que buscaron gente que garantizasen la seguridad de sus tierras, entregándoles pequeños lotes de las mismas.

            Surge así el proto-feudalismo[40], con:

-desaparición de la vieja esclavitud,
-extinción de los grupos rurales intermedios,
-constitución de grandes propiedades,
-desaparición continuada de los pequeños propietarios,
-encomienda personal.

d.3) Proceso de ruralización

            La penetración, a comienzos del s. VI, de francos, suevos, vándalos, alanos, lombardos y godos, había venido a acelerar el proceso de ruralización empezado en el tardo-Imperio romano del s. III. La decadencia urbana y la búsqueda de tierras, iniciadas con la población romana, había desplazado a toda la población europea al campo, quedándose en la ciudad la aristocracia, el ejército y la curia eclesial[41].

            Con el establecimiento del Imperio carolingio, los nuevos centros gravitatorios no van a ser ya la artesanía ni el comercio, sino los bosques llenos de madera y caza, las tierras abundantes en cereales, viñas y huertos, los prados abundantes en vacas, cerdos y ovejas.

            La dieta alimenticia[42], siempre referente social, nos hablará de pescado de río y aves de corral, de manteca de cerdo y aceite de olivar, de vino y de miel. El hábito o vestimenta pasará a ser el calzado y vestido de lana bovina; y las casas y viviendas bárbaras, siempre de madera o cualquier otro material vegetal.

d.4) Monarquía bárbara

            La figura del rey en los pueblos carolingios tuvo dos periodos claramente diferenciados. En cuanto a las funciones del rey, se puede admitir que las monarquías bárbaras se mantuvieron, con alguna incorporaciones, iguales de principio a fin[43].

            La figura del rey anterior al asentamiento carolingio era la del caudillo del pueblo, con ideas de reencarnación del monarca fallecido en su sucesor. Su consagración debía ser confirmada por aclamación del pueblo.

            La figura del rey tras el asentamiento era la del agente de Dios en la tierra, con ideas de autoridad teocrática. Su consagración debía ser confirmada por aprobación de la Iglesia[44].

            Las funciones del rey carolilngio fueron añadiéndose con el tiempo, las nuevas sobre las anteriores, destacando como más importantes:

-proteger la sociedad, manteniéndola como un colectivo,
-tener sometido el mal, legislando y disuadiendo coercitivamente,
-proveer los recursos, para una vida bienhechora y feliz,
-ser la salud y piedad del pueblo,
-defender las fronteras y seguridad interna
[45],
-establecer la autoridad de Dios en la tierra.

            El rey estaba por encima de todas las normas, y tan sólo en el Codex de Ervigio se había obligado a un monarca germano a obedecer por igual las leyes existentes en vigor[46].

            El rey bárbaro contó, desde que era proclamado rey, con un senado personal de ancianos[47]. Se trató de un consejo de antiguos guerreros que aconsejaban al rey en los asuntos más graves. Eso sí, nunca llegó a legislar, a estar influido por las aristocracias bárbaras, o a estar a la altura de la Casa o Corte del Rey, perdiendo paulatinamente su influencia sobre las decisiones del monarca.

d.5) Reina bárbara

            El concepto de reina bárbara, en la época carolingia, tuvo una doble acepción:

-por derecho de sucesión hereditaria,
-por ser la mujer del rey.

            La reina llegaba a serlo porque su marido llegaba a ser rey o porque contraía matrimonio con éste, pero fue ignorada casi por completo en los textos legales. El sistema hereditario hubiera abierto una posibilidad remota a las mujeres para reinar, pero no fue éste el caso[48]. En todo caso las mujeres sólo podían transmitir el poder, y nunca ejercitarlo, pues esto estaba reservado a los capacitados para dirigir el ejército.

            Todas las reinas bárbaras fueron reinas consortes, y pertenecieron a la cúspide de la sociedad. Y en algunas ocasiones llegaron a influir en el devenir del reino.

            Las princesas fueron utilizadas para unir lazos internacionales, como demuestran los matrimonios entre los reyes godos y las princesas francas y viceversa[49]. La princesa llegó a ser en la Francia merovingia, demostrando dotes políticas, la auténtica protagonista en medio de turbulentas historias.

            A las reinas viudas se las siguió considerando reinas. Los godos intentaron introducir las segundas nupcias de la reina, pues, por su posición social, estaban dotadas de relaciones y poder verdadero, y podían hacer de puente para el siguiente acceso al trono.

d.6) Gobierno bárbaro

            Junto a la figura del rex-rey carolingio[50], trabajaban a su servicio una gran diversidad de personas, en sus tres ramas administrativa, económica y judicial, y sobre todo una vez establecidos:

-en la administración civil y judicial, una especie de comites civitatum,
-en la administración regional y militar, una especie de comites exercituum.

            Las personas sobre las que solían recaer los cargos, sin carácter hereditario, fueron:

-los comes-condes, en las ciudades-condado[51],
-los dux-duques, en las provincias-ducados
[52],
-los tiuphadi, o los mil hombres, en los distritos rurales.

            Otros departamentos importantes fueron:

-la tesorería, a cargo de un comes thesaurorum,
-la administración de tierras y recaudación de impuestos, a cargo de una especie de comites patrimoniorum,
-la cancillería, a cargo de un comes notariorum, especie de escriba secretario,
-la cámara, a cargo de una especie de comites cubiculariorum,
-la guardia personal del rey, a cargo de un comes spatariorum,
-las provisiones, a cargo de los comites scanciarum,
-las caballerizas, a cargo de un comes stabuli.

             En el plano militar, y con rango inferior a los comites y maiores-ministros personales del rey, se situaban:

-una especie de leudes, o soldados en general,
-una especie de gardingus, o soldados leales al rey mediante pacto de fidelidad
[53].

d.7) Derecho bárbaro

            Quedó recogido, desde el momento del establecimiento carolingio en toda Europa, como una de las principales preocupaciones de los monarcas bárbaros. Luego cabe suponer que las infracciones lo demandaban, o que las leyes no se cumplían[54].

            Fue sintetizado en sucesivos vademecums que los monarcas bárbaros fueron promulgando o renovando[55].

            Entre las penas por incumplimiento del derecho civil carolingio, cabía:

-destitución del cargo,
-la infamia pública, que privaba de todo derecho público,
-la decalvación, dejando calvo al delincuente para su identificación,
-azotes y multas, para delitos privados,
-la esclavitud, cuando el delincuente no podía pagar al fisco,
-el destierro, o confinamiento penitencial a un monasterio,
-la ceguera,
-la amputación, según la ley del talión
[56],
-la castración, para delitos sexuales,
-la ejecución, ante rapto o violación de una mujer
[57].

            El tribunal estaba dirigido por una figura similar a la de los proceres, cuyas firmas se mantenían en la cima de la jerarquía política, pero por debajo de las del rey. Tenían que estar versados en escritura, y capacitados para llevar el peso de todas las reclamaciones, que debió ser grande[58].

            Por debajo del rey y del tribunal de los proceres se encontraba la figura de lo que luego fue el dux-duque, cúspide judicial en aquella provincia que gobernaba. Era el encargado de las causas menores, y de las actuaciones contra las ilegalidades.

            En el ámbito de la ciudad (cuando éstas se fueron estableciendo), el peso de la justicia empezó a recaer plenamente en el ejercicio de la administración urbana y cumplimiento de leyes. El comes-conde de la ciudad fue el encargado de corregir las posibles negligencias.

d.8) Moneda bárbara

            Los bárbaros carecieron de moneda desde sus orígenes, así como de otros factores ya detallados. Y tampoco se plantearon acuñar una propia moneda cuando fueron instalándose en los diferentes reinos. Carecieron, pues, de moneda propia, mantuvieron la misma acuñación tardo-romana durante 150 años, y sólo Leovigildo en su proyecto visigodo sobre España había decidido crear unas divisas propias, bajo nombre de sueldo gallecano[59], en su triple vertiente de oro, plata y bronce.

            Con el establecimiento del Imperio carolingio, la moneda iba destinada para su uso en las transacciones, y en los impuestos que los reyes bárbaros debían recoger, para la Corte de Aquisgrán y para ellos, internos o de comercio exterior.

            La acuñación que se continuó haciendo tras la dominación de Carlomagno fue, pues, carolingia:

-sueldos de oro y tercios del sueldo, trientes o tremises,
-con el logotipo del emperador romano, occidental hasta el 476, y bizantino después.

d.9) Comercio bárbaro

            No resultó perjudicado de la política rural carolingia, como podía suponerse. Por otro lado, las referencias escritas a mercados, mercaderes y vías comerciales son escasas. No obstante, en los escritos carolingios fueron regulados[60]:

-las reuniones de mercaderes,
-el papel de las vías fluviales de comercialización,
-el control de las antiguas vías romanas de comunicación,
-la venta de bienes, eclesiásticos o seglares,
-el trato y tráfico de esclavos,
-los mercaderes de ultramar,
-los objetos de oro y plata, paños y vestidos lujosos importados desde Bizancio.

            Se sabe de comerciantes orientales[61] venidos desde Rávena hasta Lisboa, probablemente embarcados en las expediciones bizantinas de Justiniano, y de forma puntual.

d.10) Minería bárbara

            Desapareció casi por completo desde la llegada del Imperio carolingio. Y es que las antiguas canteras romanas de oro, plata, cobre, plomo, hierro, estaño y mercurio, las antiguas importaciones de madera y tránsito de esclavos y obreros, el antiguo sistema de transportes trazado con piedra y organizado… todo había acabado en la ruina completa y total con la caída del Imperio romano y llegada de los primeros bárbaros[62], dado:

-el carente equipo de mano de obra servil,
-el ausente mercado de consumo fuerte,
-el desorganizado sistema de transporte bárbaro, que se reducía al caballo.

            Se sabe de campañas puntuales de los reyes carolingios contra ciudades que todavía mantenían cierto tipo de explotación.

            Puede también que muchos de los botines de guerra fuesen pagados con material minero. Lo que sí está claro es que los pueblos bárbaros no legislaron sobre yacimientos mineros, y los cronistas de la época tampoco hablaron al respecto.

d.11) Tecnología bárbara

            Fue el conjunto de sofisticaciones, tanto en herramientas como en técnicas innovadoras, empleadas por los carolingios en orden a[63]:

-transformar el paisaje a su manera,
-mejorar las estructuras de la propiedad fundiaria y fuerza de trabajo,
-distribuir mejor los productos agrarios.

            La tecnología bárbara continuó, en esta época carolingia, utilizando los impresionantes recursos técnicos dejados por los romanos (puentes, acueductos…), pero también supieron ingeniar nuevos métodos de ingeniería, como fue el caso de los molinos hidráulicos[64].

            En cuanto al trabajo del metal, piedra y cristal, de esta época se han conservado multitud de objetos que, si bien muchos fueron romanos, no dejan de ser totalmente bárbaros otros muchos, como:

-broches de cinturón, con hebilla circular y pedrería en el interior,
-fíbulas, para sujetar la túnica, con formas de águila o circulares,
-incensarios litúrgicos,
-coronas de oro, etc.

            Todos ellos fueron trabajados con la tecnología metalúrgica[65] de: simetría rígida, variedad de formas, temática religiosa bizantina, policromía exuberante, repujados en oro, incrustaciones de piedras, vidrieras de colores.

e) Bárbaros del 900-1100 d.C

            La disolución del Imperio carolingio (ca. 888) vino precedida y seguida por una II oleada de invasiones bárbaras (835-1000), con el resultado de multitud de principados y ducados independientes por toda Europa.

            En efecto, el proceso de descomposición del Imperio carolingio había tenido su punto de inicio a la muerte de Luis el Piadoso (814-840)[66], aunque había alcanzado su jaque mate tras la muerte de Carlos el Gordo-888, nieto de Ludovico Pío[67]. Así, las 3 aristocracias carolingias (francesa, alemana, italiana) habían empezado a elegir a sus propios reyes, ninguno de ellos descendiente de Carlomagno. Europa quedó fragmentada en los ducados de:

-Sajonia, bajo los antiguos sajones,
-Franconia, bajo los antiguos francos,
-Baviera, bajo los antiguos lombardos,
-Suabia, con capital en Augsburgo.  

            Esta nueva desunión de Europa, esta vez en un puzzle de piezas cada vez más pequeñas, fue aprovechada a las mil maravillas por los bárbaros que todavía quedaban en el centro-norte de Europa para:

-extenderse por toda Europa a todos los niveles[68],
-dar por perdido todo intento de unificación europea.

            En efecto, las II invasiones bárbaras (de normandos, magiares, vikingos...), junto a la presión musulmana venida del sur, fueron las constantes que movieron Europa durante 150 años. Cabe destacar:

-las invasiones normandas, en sus 3 ramas[69],
-los magiares, establecidos en Panonia-Hungría
[70],
-la piratería musulmana, establecida en La Garde Freinet
[71].

            No obstante, todas estas oleadas bárbaras trajeron como elementos positivos:

-la incorporación de nuevas tierras y habitantes a Europa,
-el des-estancamiento del mundo urbano carolingio
[72],
-la acumulación de riquezas urbanas
[73],
-la apertura de nuevos comercios, desde Islandia al Asia Central,
-la mayor circulación de todas las monedas europeas,
-la generación de daños no cuantiosos y siempre superficiales
[74].

            El s. X supuso para Europa, en definitiva, un siglo desconocido casi al completo[75], de escasas y negativas noticias, de puente que fue integrando a las oleadas normandas, de punto crítico que mantuvo tan sólo en pie a las más fuertes instituciones europeas.

e.1) Invasión de los sajones

            Disuelto el Imperio carolingio, los duques de los 4 ducados post-carolingios (Franconia, Sajonia, Suabia y Baviera) vinieron a unificarse para elegir a su propio rey[76], uno de entre ellos cuatro, y capaz de agrupar a los demás. El año 911 ese honor recayó en Enrique I de Sajonia.

            Enrique I de Sajonia (911-936) tuvo que hacer frente a los ataques húngaros y justificar así su nuevo status de rey centro-europeo.

            Otón I de Sajonia (936-973), hijo de Enrique I, fue el vencedor definitivo sobre los húngaros en la Batalla de Lech-955, convirtiéndose así en indiscutible en toda Centroeuropa.

            Internamente, Otón I llevó a cabo una auténtica re-estructuración civil, creando nuevos y pequeños ducados, fieles al poder real general. Con el apoyo de la Iglesia, empezó a multiplicar las sedes episcopales, entregando a los obispos los grandes señoríos que iba creando civilmente[77].

            En tierras eslavas, y también en Italia tras el 950, Otón I intervino personalmente, entrando en asuntos vecinos. El año 961 fue elegido rey de Italia, y el año 962 fue coronado en Roma por el papa, como emperador del Sacro-Imperio romano[78].

            Se trató de un proyecto de restauración nacional, dentro del emperador[79] y de la fe[80], que puso en marcha Otón I, y que vino a crear nuevas y vivas estructuras en las sucesivas generaciones futuras[81].

            Otón II de Sajonia (973-983), hijo de Otón I, se casó con la princesa bizantina Teófano, con la idea de seguir restaurando la vieja idea imperial y volver a relacionar al occidente con el oriente. También tuvo que hacer frente a la revuelta de eslavos en la Alemania oriental.

            Otón III de Sajonia (983-1002), rey con 1 año de edad (por muerte repentina de su padre Otón II), fue ayudado en el poder por la nobleza alemana y su madre Teófano hasta que cumplió los 14. De grandes cualidades, encomendó su reinado al consejo del obispo Gerberto de Aurillac[82].

            Renovó la alianza con el papado nada más subir al trono de Roma Gerberto en el 999, teniendo lugar la alianza Otón III-Silvestre II y produciéndose la Renovatio Imperii Romanorum, que hizo de Roma el centro del nuevo Imperio:

-con la fuerza germana,
-con la impronta simbólica bizantina,
-con el alto clero romano, como auxiliador cultural, consejero y pacífico.

            Los nuevos poderes emergentes de Polonia, Bohemia, Hungría[83]… vinieron a integrarse también en esta Renovatio Imperii, consolidándose de nuevo la Cristiandad latina.

            La muerte repentina en 1002 de Otón III el Grande, con 22 años y sin mujer ni hijos, vino a dejar su sucesión en manos de la nobleza feudal, que se hace con el poder y va a condicionar los años futuros.

e.2) Invasión de los capetos

            En los años del 840 al 930, y en medio del declive carolingio, la situación a la que se enfrentaba Francia no parecía otra que la de seguir gobernada por monarcas de ascendencia carolingia. Y así se mantuvieron las cosas hasta el año 987, en que Hugo Capeto salió elegido como rey de los francos, e inició una nueva dinastía monárquica en Francia: la dinastía Capeta[84].

            En efecto, el año 888 había asistido:

-al destronamiento del último emperador carolingio, Carlos el Gordo,
-a la enorme pugna entre la familia Carolingia y la parisina Robertina.

            En el año 898 Carlos el Simple había logrado recuperar la corona imperial a la muerte de Eudes[85]. Pero a la muerte de Luis V[86] sin descendencia, la alta nobleza del reino decidió elegir a Hugo Capeto, duque de la Ile de France desde el año 960, como nuevo rey de la Francia Occidental.

            Hugo I Capeto (987-996), hijo de Hugo el Grande y Hedwige de Sajonia, pertenecía a la poderosa familia de los Robertinos[87], destacados miembros de la aristocracia franca.

            El problema mayor con el que se enfrentó Hugo Capeto fue el de consolidar el poder real y la monarquía. Para ello necesitó liberarse de la tutela de los últimos carolingios y de los otonianos, hecho que consiguió con la ayuda de los obispos Adalberon de Reims y Gerberto de Aurillac[88], muy cercanos a la corte sajona (heredera imperial) de Otón I.

            Supo Hugo Capeto rodearse del apoyo eclesial[89] y de las grandes casas feudales de la época[90], emparentarse con el condado de Aquitania[91] y convertir a la monarquía capeta en hereditaria, para no entrar en pugnas con casas feudales ni con la casa imperial germana.

            Roberto II Capeto (996-1031) el Piadoso añadió a la dinastía capeta el ducado de Borgoña[92], el marquesado de Provenza[93] y los condados de Dreux y Meluny[94]. De sus hijos nacerían relaciones con Flandes[95], Inglaterra[96], Portugal[97] y Castilla-León[98].

            Enrique I Capeto (1031-1060), hijo y sucesor de Roberto II, y conocido como el “rey de París”, tuvo todavía un poder real sobre Francia bastante mermado, no obstante las alianzas de sus antecesores, y debido a la multiplicación de gobiernos locales y señores feudales.

            Fue una época en la que los reyes capetos de Francia establecieron líneas de vasallaje con personajes más poderosos que ellos, garantizando así el orden social y futuro establecimiento de relaciones jerárquicas importantes.

e.3) Invasión de los vikingos

            Fue el momento de la Inglaterra danesa, de las islas dominadas por los vikingos daneses. El Danelag, u oriente inglés dominado por los daneses y leyes danesas, fue fiel reflejo de ello.

            En Inglaterra, el rey sajón de Wessex Alfredo el Grande (871-899)[99] había logrado someter las incursiones danesas y jutas del s. V[100], pero no derribar las estructuras danesas, que seguían vigentes e incluso con mayor fuerza.

            En Dinamarca Svend I Vikingo (985-1015)[101] decidió entonces, en este contexto, el vikingo Asalto a Londres-994. La réplica sajona no se hizo esperar, con matanza masiva de daneses en 1002. Enfurecido Svend I por ello, dio orden de asaltar totalmente y conquistar de lleno Inglaterra, hecho que sucedió en 1013.

            Canuto II Vikingo (1015-1035) el Grande, hijo de Svend I, integró definitivamente a Inglaterra en una especie de Imperio danés[102].

            Llamado así mismo como emperador de los 5 reinos[103], Canuto II hizo de Inglaterra un reino escandinavo:

-mezclando a la población,
-creando un gran consejo real,
-mejorando las redes económicas, comerciales y sociales,
-completando el campo con un incipiente nacimiento urbano.

            A la muerte de Canuto II, los seguidores del rey danés se fueron disolviendo poco a poco, e Inglaterra volvió a ser retomada por la vieja dinastía sajona de Wessex. En efecto, la dinastía Wessex salió del refugio que había tenido que sufrir en la Normandía francesa, y volvió de nuevo a Inglaterra.

e.4) Imposición bárbara del feudalismo

            Entre el 840 y 930, tras la muerte de Luis el Piadoso y hasta el último resto del Imperio carolingio, se había producido en Europa la plasmación plena del feudalismo, nacido de la Francia occidental y extendido rápidamente por toda Europa[104].

            Con la llegada del año 1000, empezó a generalizarse este sistema feudal, que establecía vínculos personales que iban ligando a unos aristócratas con otros, en torno a:

-la fidelidad, que se prometían unos a otros,
-la jerarquía, que debía ser respetada en todo momento,
-el entorno, que integraba al resto de la comunidad en esta relación.

            Fueron elementos de este vínculo feudal[105]:

-el contrato vasallático[106],
-la entrega del feudo-bien
[107].

            El contrato consistía en una ceremonia[108] donde se hacía el juramento de fidelidad[109]. Tras lo cual se entregaba la carta escrita[110] y el saquito de arena[111]. Así, pues, quedaba establecido:

-el poder del señor sobre el vasallo,
-el beneficium de la tierra
[112], que el señor permitía al vasallo,
-los obsequium o servicios que el señor ofrecía al vasallo,
-la reverentia y subjectio del vasallo respecto del señor,
-el auxilium y consilium del vasallo respecto del señor
[113].

            Los deberes feudales no fueron establecidos de forma regular, pero más o menos incluían:

-el pago del rescate en caso de que el señor fuese hecho prisionero,
-el pago de los gastos de investidura del hijo primogénito,
-el pago de la boda de la hija del señor,
-el ahorro para el pago de la marcha del señora la cruzada.

            Y los derechos feudales incluyeron:

-la protección militar del vasallo,
-la formación en castillo de los hijos del vasallo,
-la manutención del vasallo
[114] y su entorno[115].

 

Madrid, 12 enero 2015
Mercabá, artículos de Cultura y Religión

________

[1] cf. LADERO QUESADA, M. A; Historia universal, II: Edad Media, ed. Vicens Vives, Barcelona 1996, p. 59.

[2] Hay que distinguir en 3 los tipos de bárbaros-extranjeros al Imperio romano:

-los esteparios, como los hunos, alanos, sármatas… todos de piel amarilla mongola,
-los indoeuropeos, o bárbaros orientales, como los:

        -vándalos, tanto asdingos como silingos (que irán a Africa),
        -burgundios, establecidos en la Borgoña,
        -godos, tanto visigodos (que irán a España) como ostrogodos (que irán a Italia),

-los escandinavos, o bárbaros occidentales, con sus 5 stamme:

        -bávaros,
        -suabos, de Suiza (luego llamados suevos, cuando se instalen en Galicia),
        -turingios,
        -sajones, instalados en Alemania (o yendo a Britania a mezclarse con los anglos y jutos),
        -francos, tanto ripuarios como salios (con su ley sálica que impedía a las mujeres reinar).

            (cf.  RODRIGUEZ DE LA PEÑA, A; Apuntes de Alta Edad Media, ed. SP-CEU, Madrid 2010, p. 16). No obstante, en el presente ensayo nos centraremos en los segundos y terceros.

[3] cf. ISIDORO DE SEVILLA, Hispania Gothorum, 67.

[4] cf. TACITO, Germania, XIV, 6.

[5] Según la instrucción que daban a los jóvenes en sus orígenes, si había poblados bárbaros que gozaban de largas temporadas de calma y paz, éstos debían dirigirse a socorrer aquellos poblados que estaban en guerra, pues no podían dar descanso a sus hábitos.

[6] cf. TACITO, Germania, XIV, 7.

[7] Entramos en el llamado “ocio bárbaro”, que será luego el que se imponga en la Alta Edad Media:

-como el “no hacer nada” de los más grandes bárbaros (que luego se verá en que sólo trabajarán los campesinos),
-como una “cultura no monetaria” o “liberalitas”, que no se basaba en la compra-venta mediterránea, sino en que el patriarca colmaba de regalos a los próximos (rapiñados en botines), y éstos vivían de estos dones (que luego quedará plasmado en el feudalismo, con el beneficium del señor, que lo otorgaba a costa de recibir auxilium y concilium).

[8] cf. TACITO, Germania, XIII, 1.

[9] cf. TACITO, Germania, XIII, 3.

[10] A saber enviar embajadas y presentes.

[11] Entra aquí la infusión que hacían los gefolges-príncipes a los jóvenes de la agresividad y rapiña, como medio y escrutinio para hacerlos sus waffensonn-hijos en armas, y como stipendium-permiso para comer de otra mesa. No obstante, esta instrucción derivó en que algunos de ellos, sin botín conquistado por victorias a romanos u otros bárbaros, se pasaron al servicio de Roma como mercenarios (cf. RODRIGUEZ DE LA PEÑA, A., op.cit, p. 24).

[12] Esta entrega también podía hacerla alguno de los jefes, o su padre o algún pariente.

[13] “nihil autem publicae neque privatae rei nisi armati agunt” (cf. TACITO, Germania, XIII, 10).

[14] En todo caso, se procuraba que las viudas no fuesen abandonadas, salvo en caso de haber cometido fornicación (cf. PALOMINO GARCIA, G; Mujer germánica, ed. UCM, Madrid 2006).

[15] Según se ve en la ley IV, 3,1 de CHINDASVINTO, donde la patria potestad pasaba a los hermanos, y en su defecto al tío paterno.

[16] Según el modelo agnaticio o semítico-oriental, había una sola línea de patriarca-hijos-nietos, quedando la mujer totalmente al margen, como mero ente sin derechos, y pasando a formar parte del clan del esposo.

            El modelo cognaticio o indoeuropeo partía de lo mismo, pero la mujer no perdía nunca los vínculos con su clan (clave para futuros enlaces matrimoniales, pues podían emparentar a distintas tribus) (cf. RODRIGUEZ DE LA PEÑA, A., op.cit, p. 18).

[17] Solución distinta a la del mundo oriental, donde en caso de morir el primogénito, se buscaba a otro varón para preservar así el clan.

[18] cf. SANZ SERRANO, R; Historia de los godos, ed. Esfera, Madrid 2009, pp. 405-417.

[19] El área de 100 km. a la redonda fue el requisito impuesto por algunos monarcas godos para no dar dispensa alguna en el apoyo a las fortalezas militares del reino por parte de la población (cf. THOMPSON, E. A; Los godos en España, ed. Alianza, Madrid 1971, p. 299).

[20] cf. KING, P.D; op.cit, ed. Alianza, Madrid 1981, p. 95.

[21] cf. LADERO QUESADA, M. A., op.cit, pp. 59-60.

[25] Abundan las teorías acerca si fue causa de la caída romana:

-la invasión germana, según A. PIGANIOL,
-la decadencia interior, según R. MCMULLEN,
-la victoria del cristianismo, según F. LOT,
-la unión de varias causas, según E. GIBBON.

            En todo caso, TH. MOMMSEN fue el que cambió el término de “invasiones” por el de “migraciones” (cf. BRAVO, G., op.cit, p. 131).

[26] Natural del pueblo de los hérulos, y experto en hacer poner y quitar emperadores según sus propios intereses, y no según el interés de Roma, ODOACRO había sido el impulsor de poner despectivamente a ROMULO AUGUSTULO, niño indefenso, en el trono romano, para quitarle luego sus insignias imperiales y dárselas por completo al emperador oriental ZENON de Constantinopla. Golpe de Estado-476 y del que nadie se percató, que supondría el final del Imperio romano occidental.

            Parece ser que la conjura había sido con el propósito de quedarse ODOACRO como rey de Italia (imitando a SIAGRIO en la Galia), cosa a la que ZENON luego se negó, como único emperador legítimo y romano del Imperio que quedaba (ahora con sede en Bizancio, la única en pie tras la insistente proclamación de independencia de Odoacro en Italia).

            Luego fue un golpe de estado, o auto-suicidio romano, con manos germanas, la causa de la caída de Roma.

[27] Otra multitud de pueblos bárbaros, como los guados, vándalos, sármatas, alanos, gépidos, hérulos, sajones, burgundios, alamanes, panonios… descritos por SAN JERONIMO en Epístola ad Geruchiam-407, podían ser considerados más enemigos y saqueadores estilo “Assur” que aliados.

            El mismo HIDACIO habla de algunos de ellos, en su Chronicon-450, como sangrientos, devastadores, devoradores de carne humana, asesinos de sus hijos a cazo ardiendo, portadores de plagas…

            A lo que habría que añadir el posterior rebrote de Peste venida de Constantinopla-540, y posiblemente a causa de la entrada de los árabes en el arco africano y de Asia Menor. Los mongoles, por poner un ejemplo, tenían la costumbre de tirar los cadáveres enemigos o propios al campamento enemigo, mediante lanzaderas, para que se les acumulasen y causara la peste.

[28] Estos dos años de estancia goda en torno a Roma fueron importantes a nivel de creencias futuras. Parece ser que uno de los sacerdotes bárbaros de ALARICO, WULFILA, tradujo la Biblia del latín a la lengua goda. Según otros, la conversión al cristianismo ya se había producido en los limes danubianos, en el contacto con soldados romanos. El hecho es que los prisioneros cristianos y la ciudad de Roma fueron respetados por los godos.

[29] cf. MALALANA UREÑA, A; España romana, ed. SP-CEU, Madrid 2010, pp. 43-44.

[30] Roma había dividido en tres provincias los reinos galos (Novempopulana, Aquitania I y Aquitania II), federando en cada uno de ellos a los invasores germánicos, a cambio de apoyo militar.

[31] “Sortes gothicae et tertiam romanorum”, rezaba el lema de federación de Aquitania II (cf. MALALANA UREÑA, A., op.cit., p. 43).

[32] En Hispania hubo también reparto de tierras con la entrada masiva de los visigodos, posiblemente siguiendo la idea y el patrón de los 2/3, y dadas las toponimias que hablan de tertios, y por normas dadas por LEOVIGILDO en esta dirección. Pero nunca fue para todos ni en todos sus lugares igual.

[33] cf. Ibid., p. 44.

[22] De:

-sajones, venidos del norte alemán,
-anglos, venidos del sur danés,
-jutos, venidos del norte danés, mezclados desde el principio con diversos componentes étnicos.

[23] Que colonizaron el sector occidental y zona de Gales.

[24] cf. LADERO QUESADA, M. A; Historia universal, II: Edad Media, ed. Vicens Vives, Barcelona 1996, pp. 124-126.

[34] En algunos sitios, los lugares permanecían vírgenes, y en otros como la región renana, la romanidad ya había instalado centros con cierta estructura, como fueron los núcleos de Maguncia, Espira, Worms, Tréveris, Colonia, Toul, Verdun y Metz (cf. LLORCA, G; VILLOSLADA, R; LABOA, J.M., op.cit, ed. BAC, Madrid 1996, p. 674).

[35] Según los pasajes de SAN ISIDORO en su obra Orígenes.

[36] Hasta en la región de la Selva Negra, donde se instalaron los alamanes, tuvo que abrirse espacio para la creación de pequeños poblados con capacidad de crecimiento, como fue el caso de Friburgo en Brisgovia, que pasó a ser la capital de Selva Negra, hasta su salida al lago de Constanza (cf. LLORCA, G; VILLOSLADA, R; LABOA, J.M., op.cit, ed. BAC, Madrid 1996, p. 672).

[37] Integrando:

-en el espacio agrupado a las villas o villas señoriales,
-en el espacio disperso a las aldeas o villas aldeanas y a los valles.

            (cf. GARCIA CORTAZAR, J. A., op.cit, ed. Siglo XXI, Madrid 1990, pp. 7-16).

[38] cf. GARCIA MORENO, L. A., op.cit, ed. Cátedra, Madrid 1989, p. 205.

[39] cf. GARCIA CORTAZAR, J. A; La sociedad rural medieval, ed. Siglo XXI, Madrid 1990, pp. 8-9.

[40] cf. BONNASSIE, P; Extinción esclavista en Occidente, ed. Civilisation Medievale, Toulouse 1985, pp. 308-316.

[41] cf. MARTIN, J. L; La Península en la Edad Media, ed. Teide, Barcelona 1984, pp. 80-81. A pesar de ello, algunos nuevos núcleos campesinos, como el levantado por los frisones en el poblado de Utrecht, pasarán a ser centro de actividad y renovación cultural, preludio y modelo para la obra que se desarrollará después en toda la Germania.

[42] cf. MARTIN, J. L., op.cit, p. 82.

[43] Tres conceptos fueron claves en el mundo bárbaro:

-la sippe-tribu, o gran familia patriarcal (federación de familias nucleares, unidas bajo la figura del patriarca, con plenos poderes) con su propio  munt-ámbito legal horizontal (del patriarca hacia los suyos), con el thing-consejo de la tribu, y con esclavos y clientela. Todo lo cual formaba el clan;

-el stamme-pueblo, o unión de tribus clánicas, casi siempre por sometimiento militar, con su propio bahn-ámbito legal vertical (del patriarca vencedor hacia los clanes sometidos), y donde el herizogo-patriarca vencedor esclavizaba al patriarca vencido, se anexionaba a la tribu vencida, y daba nombre a este nuevo pueblo.

-el volk-reino, o unión de pueblos bárbaros, bajo una demarcación geográfica, un propio konig-rey o superpatriarca, y un mark graf-vigilante de frontera (cf. RODRIGUEZ DE LA PEÑA, A., op.cit, p. 17).

[44] La Iglesia hizo entre los pueblos bárbaros las veces del Imperio, en la persona del papa, auténtico emperador hasta que él mismo corone a Carlomagno, el año 800 en Roma.

[45] No obstante, algunos monarcas siguieron cometiendo los errores del pasado, siguiendo una antigua costumbre bárbara de dividir el territorio entre los hijos. Es lo que hizo CLODOVEO en las Galias-511 con sus cuatro hijos, TEODORICO, CLOTARIO, CHILDEBERTO y CLODOMIRO, que ensancharon las fronteras galas, pero a costa de la unidad interior, las Guerras fratricidas-561, y la existencia de los reyes holgazanes del 638 (cf. LLORCA, G; VILLOSLADA, R; LABOA, J.M; Historia de la Iglesia Católica,  Edad Antigua, vol. I, ed. BAC, Madrid 1996, pp. 662-663).

[46] Pues se consideraba que la ley real no era ya humana sino también divina, y todo mortal debía obedecerla, hasta el mismo monarca.

[47] El antiguo thing-consejo de la tribu, y conocido posteriormente como Aula Regia, Officium palatinum o Palatium regis (cf. VALDEAVELLANO, L; Revista de Occidente, Madrid 1963, p. 317).

[48] Casi todas las monarquías bárbaras mantuvieron el principio electivo como norma sucesoria, aunque la elección se reducía a las familias cercanas al rey. No obstante, la naturaleza electiva de la monarquía bárbara fue quebrada muchas veces en beneficio de la heredietariedad.

[49] Como fue el caso, una vez asentado cada pueblo en su territorio, del matrimonio de SIGIBERTO, rey franco de Austrasia, con BRUNEKILDA, hija de ATANAGILDO. Aunque, eso sí, para cartearse tenían que pedir permiso al marido.

[50] El antiguo konig-superpatriarca. Tras los asentamientos, la estructura gubernamental bárbara siguió siendo plenamente real. Así, a pesar de los diversos ministerios y cargos que se mencionarán, cada monarca tenía su grupo de maiores palatii-grupo aristocrático en que el rey confiaba plenamente el gobierno diario del reino.

[51] Las antiguas sippe que configuraban el stamme, y en las que el patriarca se convierte ahora en comes.

[52] Las antiguas stamme que configuraban el volk, y en las que el herizogo se convierte ahora en dux.

[53] El rey bárbaro, una vez que iba conquistando territorios, solía recompensar a sus dos tipos de soldados con la dadiva o con concesiones in stipendio de tierras.

[54] No fue causa, pues, de esta necesidad de un nuevo derecho, o derecho romano adaptado, la multitud de lenguas diversas que concurrieron en la oleada masiva de bárbaros en el s. V. Pues el latín, única lengua imperial y activa en la población, apenas fue afectado por algunos rebrotes lingüísticos indígenas en la Baja Bretaña y Países Bajos, y algunos dialectos germánicos a lo largo del Rihn y Danubio. La Galia, la Recia, la Nórica y Panonia fueron afectadas en parte, Italia en sus bordes, e Hispania y Africa quedaron intactas (cf. MUSSET; LUCIEN; Las invasiones; las oleadas germánicas, ed. Labor, Barcelona 1982, pp. 113-114).

[55] En este derecho influyeron distintos factores:

 

-influencia germana, similar al resto de pueblos bárbaros,
-influencia del Imperio romano, sobre todo hasta el 476,
-influencia del derecho canónico, y de los principios catequéticos del cristianismo, tras el 476.

[56] En los lugares donde los bárbaros se instalaron sin encontrar resistencia romana, por abandono de sus legiones (como fue el caso de los antiguos Noricum y Retia, donde se instalaron los bajuvaros), las costumbres ancestrales y paganas eran extremas, y mucho más acusadas que en los lugares pre-romanizados con anterioridad (cf. LLORCA, G; VILLOSLADA, R; LABOA, J.M; op.cit, ed. BAC, Madrid 1996, p. 671).

[57] cf. KING, P.D, op.cit, p. 110.

[58] Parece ser que la mayoría de las reclamaciones y acusaciones venían de y contra personas de elevada posición, y entre rangos equivalentes (cf. Ibid., p. 98).

[59] Más conocida como sueldo, a secas, y que llegó a circular por la España cristiana hasta el s. X. El peso asignado por LEOVIGILDO a su moneda se mantuvo constante hasta el final del Reino visigodo. La ley, sin embargo, fue oscilando de acuerdo con las necesidades de cada rey, y degeneró en auténtica crisis financiera en el ocaso económico de finales del s. VII.

[60] cf. Liber Iudiciorum, V y XII.

[61] Según consta de los análisis de las lápidas sepulcrales conservadas, y algunos textos al respecto.

[62] De hecho, los mismos visigodos destrozaron las Minas Merchantes de Salamanca, en su primera época de invasiones.

[63] cf. GARCIA MORENO, L. A., op.cit, ed. Cátedra, Madrid 1989, pp. 211-221.

[64] SAN ISIDORO habla más bien de molinos olearios, movidos por energía animal, y prensas olearias y vinarias, para la fabricación del aceite y del mosto. Son mencionados como hidráulicos, en cambio, en una antiqua del Liber.

             MARC BLOCH sitúa su invención en los visigodos, desde donde se extendería al resto de reinos occidentales. Pero su origen concreto no está del todo claro por el momento.

[65] cf. MARTIN, J. L., op.cit, p. 86.

[66] Conocido como LUDOVICO PIO, hijo de CARLOMAGNO.

[67] Ultimo de los emperadores con completa herencia carolingia.

[68] Viviendo su época dorada de 1000 a 1300, y alargándose hasta la revolución francesa de 1789. Epoca en la que impregnó todos los lugares e instituciones, salpicando también a las civilizaciones bizantina e islámica.

[69] Vertebradas en torno a 3 ramas:

-la noruega, extendida sobre Escocia, Irlanda, Islandia y Groenlandia,
-la danesa, extendida sobre Inglaterra y Francia,
-la sueca-varega, extendida desde el este del Báltico hasta Bizancio.

[70] Desde donde empezaron a arrasar todo el valle del Rihn, norte francés y norte italiano. Hasta que:

-OTON I DE ALEMANIA  los aplaste en la Batalla de Lech-955, comenzando a restaurar el viejo Imperio carolingio,
-ESTEBAN I DE HUNGRIA, su primer y santo rey, los integre en Europa y ponga en contacto con Bizancio y la Iglesia eslava.

[71] En la Provenza, donde establecieron su emplazamiento pirático y centro de operaciones, para, desde ahí, ir saqueando los grandes lugares de la Costa azul.

[72] Pues muchas ciudades se fortificaron, y esto hizo que mucha población del campo viniese a buscar protección en la ciudad. Al crecer las ciudades, pronto empezaron a convertirse en cabeceras de sus comarcas.

[73] Venidas de los monasterios y lugares aislados, con la intención de ser escondidas en la ciudad.

[74] Salvo en los monasterios y zonas costeras, y a pesar del terror que habían infundido en los viejo-europeos.

             En cuanto a las zonas dañadas del campo, éstas fueron fácilmente recuperables. Aparte de que, tras las oleadas bárbaras, empezaron a ofrecerse mejores condiciones para que la gente fuera a trabajar al campo, desapareciendo casi por completo la servidumbre campesina.

[75] Conocido como el siglo de hierro, y bien estudiado por GUYBOIS.

[76] Sin disolver, eso sí, el poder e independencia de cada ducado.

[77] Para contrarrestar, así, el poder de los 4 duques sobre el rey.

[78] 162 años después de la coronación, también en Roma, de CARLOMAGNO como emperador del Sacro-Imperio romano. Ambos dos, Carlomagno y OTON I DE ALEMANIA, como eslabones claves para que el Imperio romano se alargase hasta la I Guerra Mundial-1914.

[79] Como rey de reyes.

[80] Volviendo al cesaropapismo de CONSTANTINO, con intervenciones conjuntas entre Iglesia y Estado.

[81] Tanto de los países eslavos como de los céntricos e incluso en Italia.

[82] Gran sabio de Vic, y futuro papa SILVESTRE II, cuya relación con OTON III DE ALEMANIA motivó las leyendas bretonas sobre el rey ARTURO y el mago MERLIN, sobre el sabio y el futuro rey.

[83] De lo cual fue inédita la peregrinación personal que hizo OTON III DE ALEMANIA a la tumba de SAN WENCESLAO DE PRAGA, con la idea de reunir a las nuevas fuerzas eslavas al proceso imperial.

[84] Que durará en Francia más de 8 siglos (hasta 1848), y dará origen a dinastías y alianzas monárquicas en España, Portugal y Brasil.

[85]  Conocido como ODON, hijo del conde ROBERTO DE ANJOU.

[86] LUIS IV DE FRANCIA, LOTARIO y LUIS V DE FRANCIA serían los últimos soberanos carolingios del país galo.

[87] Destacables por la defensa de París ante los normandos.

[88] cf. PARISSE, M; La Cristanitá occidentale alla metá del Seccolo XI, ed. Borla, Roma 1997.

[89] Y de los principales obispos de la época.

[90] Como fueron sus principales aliados, el ducado de Normandía y el condado de Anjou.

[91] Al casarse con ADELAIDA DE AQUITANIA.

[92] Por alianza matrimonial, al casarse con su prima BERTA DE BORGOÑA.

[93] En nueva alianza matrimonial, pues el matrimonio con BERTA DE BORGOÑA había sido anulado por el papa.

[94] Que arrebató a la nobleza por la fuerza.

[95] Por su hija ADELA, casada con BALDUINO V DE FLANDES.

[96] Por su hija MATILDE, casada con GUILLERMO I DE INGLATERRA.

[97] Por su hijo ROBERTO DE BORGOÑA, abuelo de ALFONSO I DE PORTUGAL.

[98] Por su nieta CONSTANZA DE BORGOÑA, casada con ALFONSO VI DE CASTILLA.

[99] Cuya dinastía sajona se había establecido en el Reino de Wessex, liderando al resto de reinos ingleses no daneses.

[100] Del año 450, tanto sajones (norte alemán), anglos (sur danés) y jutos (norte danés), mezclados desde el principio con diversos componentes étnicos, habían provocado la convivencia simultánea en Inglaterra, hasta bien entrado el s. VIII, de:

-grupos de tribus, establecidas por el héroe que un día las acaudilló e instaló,
-subreinos, gobernados por una especie de reyezuelos,
-reinos regionales, de 7 a 9, en los que se diferenciaba con claridad las zonas de asentamiento:
-anglo: North Umbría, East Anglia y regiones medias,
-sajón: en el sur desde la cuenca del Támesis,
-juto: Kent, el Hampshire y la isla de Wight.

            En el s. VII y bajo la hegemonía militar que empezó a adquirir el rey EDWIN I DE NORTH UMBRIA (617-633) sobre la Bretaña, todas las estructuras clánicas británicas empezaron a conectarse unas con otras. El cristianismo impulsado por Edwin fue unificando la cultura insular, y la adopción de la estructura condal por parte del Reino de Wessex, a finales del s. VIII, fue la modélica para el s. IX y siguientes.

[101] El de la barba partida.

[102] Junto a Dinamarca, las Islas Feroe, Noruega, Suecia y el arco nórdico.

[103] Dinamarca, Noruega, Suecia, Islas Feroe e Inglaterra.

[104] Cartas, estatutos y fueros que fueron extendiéndose desde Noruega hasta Sicilia.

[105] Salvo por la península Ibérica, donde únicamente Cataluña fue impregnada de este sistema feudal.

[106] Vitalicio, y con posibilidad de renovación hereditaria. Aunque podía quedar roto:

-por felonía-deslealtad, si el vasallo no era fiel a la palabra,
-por el arrojo del guante, que tiraba el vasallo y que, si recogía el señor, dejaba roto el vínculo.

[107] Lo más importante en la mentalidad medieval, al hacer contraer obligaciones a unos respecto de otros.

[108] Que vino a favorecer también los intereses generales de la sociedad.

[109] Homenaje de la inmixtio manuum, o unión-fusión de manos, pues el señor cogía las manos unidas del vasallo, que de rodillas se las ofrecía.

[110] Con el rito del volo (lit. “quiero”) y del osculum (beso entre ambos en la boca, y símbolo del feudalismo).

[111] Que a veces los vasallos guardaban en cofres dentro de cofres.

[112] La prueba material de haber tomado posesión de la tierra.

[113] Sin traspaso de propiedad, pero sí con adquisición del rendimiento.

[114] Incluido el deber de acudir a la corte del señor para aconsejarle, y apoyarle en todas sus empresas.

[115] A veces superficial, pero en otras ocasiones de forma total.