14
ORACIÓN
A MI PADRE
Querido
amigo, alguien ha compuesto esta oración de gratitud, de adoración
y de sanación interior dirigida a mi Padre, y Padre tuyo. Me
gusta, y esta vez no te hablo Yo, quiero que seas
tú el que le hable al Padre Nuestro. Recógete en silencio
contemplativo, y dile despacio con todo el corazón:
Padre
Celestial, Dios Todopoderoso.
Padre
mío, Abba, papaito. Reconozco que tú me haz creado. Estoy tan
feliz de saber que Tú eres mi Padre y que yo soy tu hijo/hija. Señor
Poderoso, Dios y Salvador mío, yo te honro, me siento realizado
viniendo ante Ti.
Con
humildad vengo ante tu Presencia.
Padre
mío, con humildad medito en tu Majestad y Gloria, siento mi pequeñez
ante tu Presencia. Me doy cuenta que tan indigno soy ante Ti,
quien eres la fuente de la existencia, el Todo Poderoso, Sabio y
amoroso Dios.
Quée
gozo tan grande es venir ante Ti.
Padre,
mi más grande felicidad y gozo es venir a Ti. Me siento
avergonzado de haber estado contento por todas las cosas
temporales de este mundo cuando mi verdadera felicidad debería
ser siempre estar contigo.
Anticipo
con gran placer los momentos gozosos y de recompensa cuando estoy
en oración ante Ti. Soy feliz tan solo con ser aceptado por Ti,
que felicidad, que gozo.
Te
doy gracias y te alabo por tu Majestad Infinita, tu Omnipotencia y
tus Perfecciones.
Señor,
tu me has dado todo lo que yo tengo, todo lo que yo soy, y todo lo
que yo puedo anhelar. Te agradezco muchísimo papito. No hay
ninguna manera de pagarte, sin embargo, al agradecerte me
encuentro antes recibiendo más y más de Ti. Gracias Señor. Te
alabo por tus grandes obras, Tu eres digno de alabanza y
agradecimiento
de todas tus criaturas. Tu Majestad envuelve tu creación, Tu
Omnipotencia nos inspira a darte reverencia y tus perfecciones nos
dejan perplejos, porque escasamente entendemos un poquito de Ti.
Por
favor perdóname todos mis pecados.
Padre
perdóname y perdona a todos mis hermanos y hermanas. Hemos sido
tan egoístas y desagradecidos, hemos despreciado tus bendiciones,
te hemos ofendido una y otra vez. Padre, me arrepiento de mi vida
pasada y rezo para que Tu me concedas la Paz a través de los méritos
de la pasión y muerte de tu Hijo nuestro Señor Jesucristo y de
las penas del Inmaculado Corazón de María.
Señor,
vengo ante Ti en mi nadaísmo.
Señor
yo soy lo mas bajo dentro de la bajeza, Tu eres el mas alto de lo
alto. Tú eres el Señor, lleno de Poder, Sabiduría y Amor. Yo
soy una simple criatura, y aunque soy tu hijo/hija, me he
levantado sobre un trono de orgullo, a través de mi indiferencia
por Ti y me he vuelto un falso dios, he adorado los dioses falsos
de la lujuria, el placer, el entretenimiento, el dinero y el
pecado. Verdaderamente no soy nada ante Ti. Vengo por eso con un
corazón humillado y contrito, no me desprecies Señor.
Quiero
adorarte.
Señor,
Dios, Padre mío, he desperdiciado mi vida en búsqueda de la
oscuridad, pero ahora deseo adorarte y bendecirte, para reparar así
por todo el tiempo que he perdido. Me levanto en espíritu ante Ti
y en mi nadaísmo te bendigo y te alabo, te adoro mi Señor.
Quiero
amarte con todo mi corazón, con toda mi mente, con toda mi alma y
con toda mi fortaleza.
Tú
les encomendaste a los Israelitas poner esta oración en los
marcos de las puertas de sus casas, decirla con frecuencia para
ellos y decírsela a sus hijos. Señor, este es tu primer
mandamiento. Yo deseo amarte con cada latido de mi corazón, con
cada pensamiento de mi mente, y con cada movimiento de mi alma.
Señor,
sé mi fortaleza, pues deseo amarte como mereces ser amado, te amo
en reparación por todos los que no te aman.
Quiero
arder con deseo de Ti como un ángel.
Señor,
los serafines, los "ángeles ardientes" están siempre
en tu Santa Presencia diciendo: Santo, Santo, Santo es el Señor
Dios. Llenos están el cielo y la tierra de su Gloria. Hosanna en
las alturas.
Yo
no soy un ángel, pero deseo ser como uno, así que deja que el
fuego de Tu Amor arda dentro de mí para que yo pueda estar
encendido con amor apasionado por Ti mi Dios. Déjame volar en las
alas de mi deseo ante Tu Santa Presencia para que yo pueda unirme
a aquellos que te aman sin cesar. Aumenta el fuego de tu Amor
infinito dentro de mi ser, déjame arder como un serafín, para
que mi amor sea luz en este mundo lleno de oscuridad, y el calor
de tu Amor encienda el mismo fuego en los demás.
Te
necesito mi Señor, No soy nada sin Ti.
Señor,
Dios mío, Padre Todo Poderoso. Cuanto
mas te conozco, mas te necesito.
Tú me has creado con un gran vacío dentro de mí ser, tienes que
venir a llenarlo ahora, porque yo te necesito. Tú me has hecho
desearte y ahora ya no puedo vivir sin Ti. Señor estoy sediento
de Ti, calma mi sed; estoy hambriento de Ti, aliméntame
con
tu Amor. Padre de todos los espíritus, mi espíritu esta
desesperado por Ti, tú me estas llamando y yo estoy escuchando tu
llamado, aquí estoy Señor, he venido a hacer tu Voluntad.
Te
pido que me levantes ante tu Gloria.
Bendito
Señor, en Ti vivo, me muevo y tengo mi ser, sin embargo soy tan
ciego, no te puedo ver. Yo sé que Tú estas en lo alto, por favor
levántame ante Ti. Señor, estoy desorientado en mi oscuridad,
por favor levántame ante Tu Presencia de Luz, Sabiduría y Gozo.
Señor aumenta mi espíritu y déjame ser uno contigo, yo en Ti y
Tú
en
mí. No desprecies mi súplica Señor, después de todo, yo
simplemente estoy contestando tu llamado, por favor no me
desprecies, estira tu mano y ponme ante Ti.
Brilla
tu luz sobre mí, permíteme caminar contigo y hacer siempre tu
santa voluntad.
Señor,
deja que tu luz me llene y arroja fuera toda la oscuridad dentro
de mi. Entra en tu templo Señor, reina triunfantemente Rey de mi
corazón. Envuélveme en tu Luz Oh, Señor, rodéame con Tu
Presencia, satúrame con Tu ser. Señor, Dios mío, hazme uno
contigo, no te separes de mí, de otra manera estaré en la
oscuridad otra vez. Señor, quédate conmigo, permíteme caminar
contigo, hacer todo contigo, déjame ser todo para Ti, por Ti, a
través de Ti y en Ti.
Protégeme
y bendíceme, Oh Señor Misericordioso.
Padre
maravilloso y amoroso, papaito, siento lo vacío que soy: mi pequeñez,
mi vulnerabilidad, mi dependencia en Ti. Me doy cuenta que soy
como un niño quien ha venido a este mundo tan lleno de pecado.
Los enemigos de mi alma están a mi alrededor y dentro de mí, la
maldad abunda en el mundo. Protégeme Señor, aumenta
mi
fe, bendice mi compromiso contigo. No me olvides Señor en tu Amor
Misericordioso.
Lléname
con tu Espíritu Santo.
Gran
Padre de todos los espíritus, Tu haz enviado el Espíritu Santo a
enseñarnos y a revelar la verdad en nuestros corazones. Nos has
hecho templos de Tu Presencia, vasos de tu Amor.
Padre,
lléname abundantemente de tu Espíritu Santo, aumenta tu Espíritu
dentro de mí, concédeme los regalos del Espíritu Santo para que
yo pueda crecer en santidad para la Gloria de Tu Santo Nombre. Oh,
fuego de Amor Divino, desciende sobre mi y dirígeme, aconséjame,
háblame, guíame y santifícame.
Concédeme
Paz, Amor y Gozo.
Padre
Todo Poderoso, tu Hijo Nuestro Señor Jesucristo nos ha
reconciliado contigo a través de los méritos de sus
sufrimientos. Sus primeras palabras después de la Resurrección
fueron "La Paz sea con vosotros". Ahora que este regalo
esta disponible para nosotros, por favor lléname con tu Paz en
toda situación, no me dejes
perder
este regalo santo que tanto te ha costado. Permíteme Señor
descubrir más y más diariamente cuánto me amas. Concédeme el
gozo de conocerte, amarte y servirte.
Sáname.
Sáname
en cuerpo, mente y alma, perdóname Señor. Sáname el alma de las
heridas que yo he causado a través de mi pecado. Sana mi corazón
de todo resentimiento, sana mi mente de todo mal pensamiento y de
pensamientos lujuriosos. Sana mi cuerpo de todas mis aflicciones y
acepta mi oración de sanación para mí y para los demás. Pero
que no sea mi voluntad Señor, sino la Tuya.
Bendíceme
y santifícame, Oh Señor.
Señor,
tu bendición el gran regalo que me da coraje para continuar en mi
búsqueda de Ti. Permíteme experimentar el gozo de Tu Bendición.
Conságrame a Ti Padre mío y santifícame en tu Amor Infinito;
purifícame en la Preciosa Sangre de Tu Hijo y refíname en el
fuego de Tu Espíritu Santo.
Hazme
una bendición para todos aquellos que están a mi
alrededor.
Señor,
déjame volver un espejo que refleje Tu Presencia a todos aquellos
a mi alrededor. Déjame ser la luz del mundo, la sal de la tierra,
el ángel de la Paz, la palabra de consejo, la oración de sanación,
el mensajero de Tu Divina Palabra. Señor, hazme un instrumento de
tu Paz, Amor y Gozo.
Dios
mío, yo quiero ser siempre tu fiel siervo. En tu santo nombre
bendigo a todos los que entren en contacto conmigo, porque tú me
haz hecho tu hijo/hija de bendición.
Amén.
Jesús
Por
la trascripción
Juan García Inza
juangainza@hotmail.com