![]() |
LA
VERDAD NOS HARÁ LIBRES |
||
|
¡NO ESTÁS SOLO! Me acaban de regalar un libro escrito y dedicado por mi buena amiga Kica Tomás. Ella y su marido José Luis, a quienes tuve el privilegio de casar hace ya uno cuantos años, forman un matrimonio ejemplar, y han creado una verdadera familia cristiana, de las que se puede llamar de verdad, con Juan Pablo II, "iglesia doméstica". Son gente corriente, que caminan por la vida con la fe cogida de la mano. Él, directivo de una importante empresa bancaria, ella ayudando a formar niñas en un club infantil y juvenil. Kica, desde hace tiempo, se asoma puntualmente en las páginas de un periódico local para hablar "Entre mis labores" de cosas muy bonitas y prácticas. Un día decidió escribir unas cartas a "El Principito" de Saint-Exúpery, en el primer centenario de su nacimiento. Son una maravilla de delicadeza y precisión literaria. Deja traslucir en sus páginas su vocación de madre, de educadora, de mujer preocupada por los valores humanos y cristianos en nuestra sociedad tan tosca y burda. No me he resistido a comentar para nuestros amigos de MERCABÁ uno de sus capítulos dedicados a la amistad. "Querido Principito:... ¿Sabes?, según los que conocieron a tu creador, siempre estaba dibujando niños por todas partes. Un día, un editor americano le preguntó: -¿Qué dibujas?... -"Poca cosa, es el niño que siempre llevo en el corazón". -"¿Y por qué no escribe la historia de ese niño para un libro de niños?..." ...Así naciste, Principito, como un canto a la amistad. Hacer amigos; crear lazos. "Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos". Para superar el vacío que sume a los hombres en la soledad, es preciso recurrir a la amistad, al amor, al don de sí... Parece que los mayores siempre necesitan explicaciones. Sin embargo, en la vida, a menudo, lo que funciona es la solución más simple, la obvia. Es cierto; para comprender, para querer, para ser feliz... no es necesario saber de números. Querido Principito; también yo -como tanta gente que parece mayor- soy de mi infancia. Por ello, creo que a través de estas cartas, podremos contruir lazos, lazos de amistad; ser amigos, hacer muchos amigos y conseguir que nadie se encuentre solo. Sí, diremos a todos -uno a uno- ¡No estás solo! Estoy yo... estoy yo..." (Kica Tomás y Garrido, Cartas a "El Principito". Lazos de amistad, Nausícaä, Murcia-España, 2000, págs. 13-14)). Bonito ¿verdad? Pienso que muchísimos navegantes de Internet son personas solitarias que caminan por el mundo buscando compañía, descubriendo amigos. Y este invento que llega a nuestros lugares más íntimos nos está abriendo innumerables puertas para estrechar manos, dialogar, querer y sentirnos queridos, crear lazos de amistad. Tú, que estás ante la pantalla de tu ordenador personal no estás solo. Al otro lado del hilo telefónico tienes unos amigos que piensan en ti, que escriben para ti, que cuentan contigo, que esperan tu respuesta. También vamos por la vida, como este matrimonio amigo, con la fe cogida de la mano. Y queremos que todo el mundo sepa que es posible crear lazos de amistad, que se puede vencer la soledad, que de verdad podemos sentirnos lo que somos: hermanos dentro de esta gran familia que se llama humanidad. Y me viene a la memoria aquellas palabras de Jesucristo: "A vosotros no os llamo siervos, sino amigos... Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando: que os queráis unos a otros...". Nos vemos la próxima semana para seguir comentando alguna de estas cartas de este pequeño-gran libro que me acaban de regalar. Un abrazo para todos. Juan García Inza
|
|||
|
|||