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EL
CARDENAL DE VILNIUS ALABA A LOS PROFETAS MODERNOS QUE URGEN A LA
SANTIDAD DE LAS FAMILIAS
Artículo
sobre un simposio sobre la familia organizado por el “Liepkiemis
Kulturas centras” en Vilnius el pasado mes de octubre.
Bryan Bradley // The Baltic Times (Lituania)
11 de octubre de 2001
“Ser un
buen padre en el mundo actual es un camino de santidad, tan bueno como
el martirio o la vida en un monasterio, y tiene el mismo valor para la
Iglesia y para el mundo”, dijo el cardenal de Vilnius, Audrys Juozas
Backis, en el congreso “El Matrimonio y la Familia, camino de
santidad”, celebrado en la capital lituana.
El evento, que tuvo lugar en octubre, sirve para presentar en los países
bálticos el próximo centenario del nacimiento del beato Josemaría.
“El fundador del Opus Dei fue un verdadero profeta, una de esas
personas que Dios envía cada cierto tiempo para despertar a la
Iglesia y a la sociedad”, dijo el cardenal Backis.
Recordó que las enseñanzas de Escrivá sobre la santidad en la vida
ordinaria son especialmente necesarias ahora que la familia, institución
fundamental de la sociedad, atraviesa una profunda crisis: “Él vio
que no hace falta ser un clérigo o un monje para alcanzar la
santidad, sino que toda persona está llamada a ser santa en su
trabajo, en su vida de familia y en su actividad social”.
La crisis de la familia es uno de los principales problemas de
Lituania, anotó el cardenal, “y lo que necesitamos es,
precisamente, mostrar que es posible vivir una vida matrimonial de
acuerdo a los planes de Dios y las necesidades de la persona
humana”.
Como explicaron otros ponentes desde su experiencia personal, la
santidad en el matrimonio no es una tarea fácil, pero resulta tan
necesaria como gratificante. “Hay que rechazar el egoísmo, dándose
del todo al otro cónyuge y a los hijos que Dios pueda enviar”
explicó Linas Sidrys, un cirujano oculista y padre de ocho niños.
“Muchas veces los padres hablamos del bienestar material de los
hijos, pero realmente estamos pensando en la casa o el coche que nos
gustaría comprar”, añadió. Sidrys animó a los maridos a ayudar a
sus esposas en la tarea de educar a los hijos, en especial tras los
meses de embarazo.
Nijole Liobikiene, directora del “Lithuanian Family Center”, habló
del concepto “inmaduro” de “amor” que se presenta
habitualmente en la cultura popular, y que impide a los jóvenes
formar familias felices. “El circulo vicioso que vemos ahora es el
fruto de nuestra propia inmadurez y falta de amor”, añadió.
Liovikiene anotó que durante los tiempos soviéticos, ella y mucha más
gente en Lituania habían obtenido ideas sobre la familia gracias a
copias ilegales de los escritos del beato Josemaría. “Para aquellos
de nosotros que queríamos amar y ser amados, fue maravilloso
descubrir que había una vocación a la familia, que el matrimonio era
un camino real hacia la santidad”.
La ex parlamentaria Vilija Aleknaite-Abramikiene también se dirigió
a las 200 personas asistentes al congreso, en su mayoría jóvenes
padres de familia y estudiantes universitarios. “La cantidad de
asistentes a este congreso nos demuestra que hay esperanza para la
familia”, dijo la política y madre de dos hijos.
La idea de una “llamada universal a la santidad” era muy
controvertida cuando el beato Escrivá empezó a predicarla, pero
desde entonces se ha convertido en una piedra clave de las enseñanzas
de la Iglesia Católica. El día del centenario de su nacimiento, el
próximo 9 de enero, se celebrará una Misa solemne en la catedral de
Vilnius.
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