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LA
PAZ
Querido
amigo:
¿Cómo estás? ¿Qué me cuentas? Ya sabes que Yo siempre
pienso en ti. Aunque no me oigas, y parezca que estoy ausente. Pero
no es así, pienso en todos, pienso en ti, y en tu familiar más
querido, y en el más necesitado, y en el más pobre y olvidado. Y
como me interesas mucho te hablo al corazón para que encuentres un
poco de paz y alegría, ya que la vida es dura, ingrata muchas
veces, y siempre cuesta arriba. Tenía interés hoy de hablarte de
la paz, ya que siempre estamos oyendo ruidos y actitudes de
violencia. Yo ya dije antes de marcharme al Cielo con el Padre que
os dejaba la paz. Pero quiero que le comprendáis bien, y la
viváis mejor. Alguien,
cuyo nombre ha querido mantenerlo en silencio, ha escrito algo sobre
la paz que me ha gustado y lo quiero hacer mío. Te ofrezco estas
palabras de reflexión para que comprendas que vivir en paz no es
estar aislados, metidos en una tumba como un muerto, sino tener
calma en medio del ruido de la vida, porque me tienes a Mí.
Escucha:
Había
una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que
pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas
intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero
solamente hubieron dos que a él
realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.
La
primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto
donde se reflejaban unas placidas montañas que lo rodeaban. Sobre
estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas.
Todos quienes miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la
paz perfecta.
La
segunda pintura también tenia montañas.
Pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un
cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y
truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de
agua. Todo esto no se revelaba para nada pacifico. Pero cuando el
Rey observó cuidadosamente, el miró tras la cascada una grieta en
la Roca. En esta grieta se encontraba un nido. Allí, en medio del
rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado placidamente un
pajarito en el medio de su nido...
!!Paz perfecta!!
¿Cuál
crees que fue la pintura ganadora?
El
Rey escogió la segunda. ¿Sabes por qué?
"Porque,"
explicaba el Rey, "Paz no significa estar en un lugar sin
ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa
que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos
calmados dentro de nuestro corazón."
Este
es el verdadero significado de la paz.
¿Lo
has comprendido? Es verdad que la vida es ruidosa, que el hogar, el
lugar de trabajo, la sociedad, la diversión… perturba muchas
veces el alma. Asombra a muchos el silencio y la tranquilidad de un
lugar solitario, o de un claustro. Pero eso no es lo normal. Yo
mismo buscaba tranquilidad y paz cuando me era posible refugiándome
en la noche, y en la tranquilidad del día que
nace. Pero generalmente tenía que convivir con toda la gente que
llenaba de ruido los mercados, las calles, las plazas, y hasta el
mismo Templo. Pero la Paz la llevaba dentro. Y esto es lo que quiero
que comprendas: que por mucho ajetreo que envuelva tu existencia,
debes llevar siempre la paz contigo, y ofrecerla a los demás con el
regalo de una sonrisa, de una palabra bonita, de una mano tendida,
de un poco de compañía, de mucho amor.
Amigo mío, vive la paz,
contagia la paz, siembra de paz los caminos del mundo, y verás como
habrá menos guerras.
Un
abrazo de tu Amigo
Jesús
Por
la trascripción
Juan García Inza
juangainza@hotmail.com