CARTAS DE
JESÚS A TI

 

 

 

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LA PAZ

        Querido amigo:

                                       ¿Cómo estás? ¿Qué me cuentas? Ya sabes que Yo siempre pienso en ti. Aunque no me oigas, y parezca que estoy ausente. Pero no es así, pienso en todos, pienso en ti, y en tu familiar más querido, y en el más necesitado, y en el más pobre y olvidado. Y como me interesas mucho te hablo al corazón para que encuentres un poco de paz y alegría, ya que la vida es dura, ingrata muchas veces, y siempre cuesta arriba. Tenía interés hoy de hablarte de la paz, ya que siempre estamos oyendo ruidos y actitudes de violencia. Yo ya dije antes de marcharme al Cielo con el Padre que os dejaba la paz. Pero quiero que le comprendáis bien, y la  viváis mejor.  Alguien, cuyo nombre ha querido mantenerlo en silencio, ha escrito algo sobre la paz que me ha gustado y lo quiero hacer mío. Te ofrezco estas palabras de reflexión para que comprendas que vivir en paz no es estar aislados, metidos en una tumba como un muerto, sino tener calma en medio del ruido de la vida, porque me tienes a Mí. Escucha:  

 

Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubieron dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.  

La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas placidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos quienes miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.  

La segunda pintura también tenia montañas. Pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacifico. Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, el miró tras la cascada una grieta en la Roca. En esta grieta se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado placidamente un pajarito en el medio de su nido... !!Paz perfecta!!  

¿Cuál crees que fue la pintura ganadora?  

El Rey escogió la segunda. ¿Sabes por qué?  

"Porque," explicaba el Rey, "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón."  

Este es el verdadero significado de la paz.  

 

¿Lo has comprendido? Es verdad que la vida es ruidosa, que el hogar, el lugar de trabajo, la sociedad, la diversión… perturba muchas veces el alma. Asombra a muchos el silencio y la tranquilidad de un lugar solitario, o de un claustro. Pero eso no es lo normal. Yo mismo buscaba tranquilidad y paz cuando me era posible refugiándome en la noche, y en la tranquilidad del día que nace. Pero generalmente tenía que convivir con toda la gente que llenaba de ruido los mercados, las calles, las plazas, y hasta el mismo Templo. Pero la Paz la llevaba dentro. Y esto es lo que quiero que comprendas: que por mucho ajetreo que envuelva tu existencia, debes llevar siempre la paz contigo, y ofrecerla a los demás con el regalo de una sonrisa, de una palabra bonita, de una mano tendida, de un poco de compañía, de mucho amor.

      Amigo mío, vive la paz, contagia la paz, siembra de paz los caminos del mundo, y verás como habrá menos guerras.

 

Un abrazo de tu Amigo

 

 Jesús

 

 

Por la trascripción
Juan García Inza
juangainza@hotmail.com

     

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