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LA
FAMILIA |
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LA
FAMILIA, UNA IMAGEN DE DIOS Y UNA NECESIDAD DEL HOMBRE Estamos
convencidos que la solución de los problemas del hombre, y de toda la
sociedad que entre todos formamos, pasa por la FAMILIA. Algunos piensan
que la FAMILIA, que tiene su base en el MATRIMONIO, es una institución
clásica, conservadora, trasnochada, como una fórmula gastada de crear
humanidad. No hace falta ser demasiado perspicaces para descubrir lo que
hay detrás de estas afirmaciones: una concepción de la vida
equivocada, que no tiene en cuenta la naturaleza humana, la sociabilidad
del hombre, y los importancia y seriedad que exige todo lo que concierne
a la procreación y educación de los hijos, y a la ayuda mutua entre
todos. Dijo Dios en los albores de la creación del ser humano: NO ES
BUENO QUE EL HOMBRE ESTE SOLO, LE DAREMOS UNA COMPAÑERA. Y después
les dijo. CRECED Y MULTIPLICAOS. Y en ese preciso instante nace en la
tierra la verdadera imagen de Dios, que es FAMILIA (Padre, Hijo y Espíritu
Santo).
La
familia no es una institución cultural, de una época concreta, una
alternativa más entre otras. No es un capricho del legislador, ni una
imposición ideológica del pasado. La FAMILIA
es una institución que nace de la misma naturaleza del hombre,
creado por Dios, pero que no es exclusiva de creyente, sino que es una
realidad tangible porque crea unos lazos naturales y espirituales que
nadie los puede negar. Pero es verdad que hoy la FAMILIA está sometida
a una crisis por influencia de un liberalismo, de un anarquismo, de una
deshumanización salvaje. Y con el afán de vivir la vida cada uno a su
aire, se desprecian los valores más sagrados, y se rompen los vínculos
más íntimos. No en vano el Papa insiste tanto en el valor y defensa de
la FAMILIA. Y Juan Pablo II ha tenido que consumir gran parte de sus
energías en contrarrestar esta enfermedad que afecta a la FAMILIA dando
doctrina abundante, y teniendo gestos impactantes a favor del
matrimonio, la los hijos, el respeto a la vida, y la vivencia de la
fidelidad, como fruto del amor. Un
saludo de Juan García Inza
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