30
ESTOY
ENTRE VOSOTROS
Querido
amigo:
Alguien,
amigo mío, me ha contado un cuento en el que yo ando por medio. Y
esta historia que ahora te ofrezco, me ha sugerido el tema de
nuestra conversación. Léelo primero y después hablamos:
Cuentan
que una vez había un monasterio escondido en las montañas, donde
cada monje tenía su función específica. Algunos eran sembradores,
otros cocineros, y así cada uno tenía su función. En determinado
momento los monjes empezaron a tener problemas entre ellos, y se
peleaban y enojaban. Preocupado por el asunto, el sacerdote a cargo
del monasterio se fue a orar y preguntaba a Dios, mi Padre:
-
"Señor, ¿por qué pasan estas cosas? ¿Cómo lo podemos
arreglar?"
A
lo que Dios le contestó:
-
"Hijo, he visto sus problemas y por eso, entre ustedes se
encuentra incógnito mi hijo Jesús"
El
sacerdote se asustó mucho al saber semejante noticia y convocó a
los monjes. Cuando se dieron cuenta que entre ellos estaba Yo se
empezaron a preguntar quién sería. Tal vez el cocinero o algunos
de los que sembraban. Como no lo
sabían, se empezaron
todos a tratar con cortesía y amabilidad y nunca mas
hubo problemas entre ellos.
Sabes, lo mismo pasa en nuestras vidas, si cada uno de nosotros me
viera a Mí en el hermano que está a su lado. Se evitarían muchos
enfados y situaciones desagradables, porque Yo lo que ofrezco es el
Amor, la misericordia, la paz, la alegría… Siempre que quieras
que tus relaciones con
los demás mejoren, tienes
que verme a Mí en ellos,
pues realmente no pasa como en la historia, donde nadie sabía quien
era Yo, sino que tú sabes bien
que en todos los hermanos estoy Yo. Por eso al despreciar al
pobre y hambriento, al menos afortunado, me rechazas a Mí. Recuerda
cuando Yo dije que
muchos vendrían a Mí diciendo
"¿Pero
cuando te vimos con
hambre y no te dimos de comer, o con sed y no te dimos
de beber?" Creo que
ahora sabemos la respuesta.
Vive en paz con los hermanos, viéndome a Mí entre vosotros. Tu
vida será diferente.
Ya sabes que la Fe no es una teoría, ni una opinión. Es una
vida. La Fe te pone en contacto con Dios: con el Padre, conMigo, y
con el Espíritu Santo. Y cada hombre es una imagen nuestra. Y como
es al hombre al que más queremos, junto a él, junto a ti, estoy.
Lo que hagas con los demás me lo haces a Mí. Y esto no se piensa
mucho, por eso las relaciones humanas, también las de mis amigos
cristianos están frecuentemente carentes de amor y de
justicia. La práctica de la Religión no puede limitarse a una
relación “angelical” con Dios. Esa relación con Dios ha de
pasar por el hermano. El camino de Dios, y de su Iglesia, pasa por
el hombre. Dejarme que esté entre vosotros, y pueda ser un amigo y
compañero de camino.
Un
abrazo de tu Amigo
Jesús
Por
la trascripción
Juan García Inza
juangainza@hotmail.com