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DIOS
NO SE TOMA VACACIONES
(UNA
EXPERIENCIA EN TAIZE)
Sí amigos, Dios no se toma vacaciones. Nos sigue allí donde
estamos o hacia donde nos dirigimos. He podido comprobar este verano la
asistencia masiva que hay a la Misa dominical en las iglesias de las
playas. En mi pueblo natal, que está bañado por el Mar Menor, se
celebran 15 misas de precepto, y todas llenas. E igualmente en los pueblos
limítrofes. No está reñido, ni muchos menos, el tomar el sol, darse un
buen baño, descansar unos días, y pasar ratos a solas, o en compañía,
con el Señor. Es bonito pensar que para mucha gente el verano puede ser
decisivo para su vida interior.
En
este tiempo se organizan muchísimos encuentros, asambleas, ejercicios
espirituales, campamentos, etc. Son oportunidades de sacarle un poco más
de provecho a esos días y largas horas que disponemos para administrarlas
a nuestro gusto.
Una asidua lectora de esta página, y amiga mía de Internet, ha
tenido la oportunidad de pasar unos días en Taizé, junto con otros miles
de jóvenes y matrimonios que buscaban la experiencia de unos días de
convivencia metidos de lleno en el mundo del espíritu. Taizé es un
monasterio ecuménico que desde Francia está haciendo una gran labor,
especialmente con la juventud. Allí se respira la presencia de Dios como
Padre y como amigo del alma. Muchos van a gozar de su amistad, y otros
tratan de encontrar al que vienen buscando desde hace tiempo. Algunos se
vuelven con el convencimiento y la experiencia de haberle encontrado
fuertemente, otros siguen con la duda de si será verdad que a
Dios le intereso. Y si es así, ¿cómo no me lo dice más claro?
Pero estoy seguro que Dios llama a todas las puertas, y hasta entra por
las rendijas y, si encuentra un poquito de calor, se queda allí, pues
como El mismo dice en la Biblia: “Mi delicia es estar con los hijos de
los hombres”
Os ofrezco una experiencia vivida hace unos días en Taizé por
esta amiga, cuyo nombre omito por que sé que prefiere el anonimato y la
sombra. En ella cuenta sus gozos y sus sombras. Pero es sencillamente la
experiencia de un alma que busca sinceramente a Dios, y ya lo está
encontrando:
Hola
amigo Juan:
...si
estuve en Taizé, vine el Lunes de madrugada y todavía no he
aterrizado....
Ha
sido impactante!!, no me lo podía imaginar, era la primera vez que iba y
desde niña tenía esa asignatura pendiente y ya ves, dicen que nunca es
tarde y a mi edad...me he animado.
No
podía perder esta oportunidad y... me he lanzado.
La
verdad es que el viaje fue matador, 18 horas en autobús con un calor
achicharrante pero bueno, llegamos.
La
acogida fue un agobio, entramos 4.500 personas de golpe a la misma hora,
pero bueno... se hizo.
Empezamos
con un encuentro-oración a las 5 de la tarde que me quedé atónita de la
participación... Estaba a tope, todo lo contrario de aquí, sobre todo
gente joven, qué pasada!!
Se
veía (o quería ver..) mucho recogimiento, mucha devoción, o mucha
NECESIDAD DE......
Taizé
lo resumo en NECESIDAD...Necesidad de encuentro, necesidad de paz
interior, necesidad de escucha, necesidad de compartir. Necesidad de
amistad, necesidad de evadirte, necesidad de alegría, necesidad de un
hombro amigo, necesidad de Algo Grande....
Yo
he hecho muchas cosas (que no pensaba) por contagio.
Taizé
es también un gran contagio.
La
gente te contagiaba, a mí me ha contagiado.
Los
encuentros con los hermanos eran 3 al día
No
he estado en mi vida tantas horas en una iglesia......
Lo
que más me ha gustado, ha sido la música, esa música en tantos idiomas
y que unía a tanta gente.
Horas y horas, ya te digo cantando.
Yo
creo (que soy cobarde) y que expresaba con el canto todo aquello que con
palabras no me atrevo...
He
compartido mucho, me ha emocionado las manos amigas que se me han brindado
y que... no he aprovechado.
He
venido con la sensación de no haber sacado todo el provecho que hubiera
deseado.
La
amistad que se respiraba era maravillosa, el clima de unión que se creó
fue fantástico.
He
conocido gente a la que no le llegaba ni a la suela del zapato.
Gente
de Granada, Sevilla, Melilla, Córdoba, Madrid... Maravillosos todos y
super-entregados, vamos que yo me he sentido una...basura...
Todos
comprometidos en labores sociales y yo...
Hicimos
grupos, a la mañana un hermano nos daba una charla y luego teníamos una
puesta en común:
El
tema que nos tocó durante 3 días: fue EL DESIERTO..... vamos te imaginas
por donde iba ¿no?
Nuestro
desierto particular, nuestra crisis...pues eso yo me...escapé con la
excusa de que me fui a formar parte del coro...
No
podía ser sincera y me parecía profanar la intimidad de los demás si me
quedaba a escucharles....Así que opté por evadirme.....
Pero
me ha impactado.!!
La
gente joven había miles todos unidos por un mismo fin...rezar...(yo no he
podido...)a la noche después de la última oración, la gente se quedaba
cantando y cantando hasta las tantas, era una gozada, se estaba divino y
me llamaba la atención el que salían unos 20 sacerdotes a confesar y
otros a charlar con la gente y...la gente joven hacía cola....
cola???...
para confesarse??????...no lo entiendo....
Y
se estaban hasta de madrugada...
pero...no
entiendo, lo siento Juan
Bueno...me
imagino que hablar, siempre es interesante a mi también me gusta y lo he
hecho, pero allí en la iglesia....delante de todos....PUAFFF!!!, me
parece fuerte....
Y
comulgar????, miles de personas, había unos 70 u 80 sacerdotes dando la
comunión....una pasada, no había visto nunca una cosa así.
Me
ha impactado y mucho...
Ha
sido enriquecedor y aunque no todo me ha gustado, creo que lo voy a
repetir, porque merece la pena.
Conociendo
los errores que he cometido en esta primera vez, quiero la próxima
aprovechar mucho más...
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Gracias a esta nuestra amiga por su
testimonio tan sincero. Estoy seguro que muchos lectores le habrá hecho
bien. Y que a ella le dure mucho ese fuego que se ha encendido en su corazón,
para que, entre todos, calentemos a este mundo tan frío.
Juan García Inza
juangainza@hotmail.com
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