![]() |
LA VERDAD NOS HARÁ LIBRES |
|
DESDE LA CASA DE LOS NOMOS CONTRA
EL SIDA CASTIDAD
Hace ya años que publiqué en un periódico local un artículo que
se titulaba exactamente igual. Se comenzaba entonces con las grandes campañas
contra el sida, y los embarazos no deseados, etc. Y se proponían todos los
métodos posibles para vivir un sexo seguro. Hablar de castidad era
considerado entonces, y ahora, trasnochado y retrógrado. Si uno levantaba
la voz en contra de la corriente, te la intentaban tapar con un burdo
calificativo. Hemos soportado, y seguimos soportando en nuestra querida España
tan católica a veces, campañas de prácticas aberrantes. Y todo vale si es
“políticamente correcto”, aunque te cargues la dignidad humana y los
principios. Por eso me he
alegrado un montón al oír decir estos días al Presidente Bush: “No
debemos tener miedo de enseñar lo correcto…En nuestra sociedad, no deberíamos
temer a enseñar a los niños los valores que han resistido el paso del
tiempo… Hay que enseñar a los niños la abstinencia en el terreno
sexual…Las campañas a favor del preservativo han resultado un
fracaso…Hay que retirar dinero de las campañas de preservativos y
destinarlas a programas de castidad…” Ya era hora que un político de
esa categoría dijera algo sensato sobre tema tan serio.
Causa verdadera risa, o mejor dicho pena, que te publiquen como
noticia importante, la decisión de repartir preservativos en los colegios.
E incluso, según sugerían el otro día en un periódico local algún
politiquillo, que estaban pensando colocar una máquinas expendedoras de
este producto en los institutos. No sé
lo que pretenden, porque pienso que no es ese el modo serio de encauzar la
sexualidad humana. Eso es sencillamente facilitar la lujuria lisa y
llanamente. Como poner pistolas o navajas al alcance de la mano de
adolescentes sería ofrecer la tentación de usarlas no precisamente para
tirar al blanco, sino al negro, al moreno, y a todo el que se ponga por
delante. Lo del sexo sin riesgos se ha convertido para muchos en un
cachondeo. Y no sé lo que hacen los padres con la boca callada. Seguramente
no les importa nada, con tal de que su hija no le traiga una
“barriguita” a casa, o el niño no se complique la existencia con algún
lío del mismo estilo o coja el sida. Da la impresión que ni los mismos
padres le dan importancia al tema. Y
es que somos tan ingenuos que nos convencen con tres frases dichas en color
por la tele. Y piensan que estar en otros tiempos equivale a que hay que
romper tabúes y prejuicios trasnochados, y morales que ya no vienen a
cuento. Y así está una buen tanto por ciento de la juventud, embrutecidos
por el alcohol, el sexo, la droga y el dinero fácil…Y a esto se le llama
ingenuamente vivir al día, estar “al loro”, ser libres, no decir que no
a nada que me pueda producir un rato de placer. Total, son cuatro días los
que se viven. Y cosas por el estilo.
Por todo ello repito que me han encantado las manifestaciones del
presidente del país más moderno del mundo, el de la democracia más
arraigada, el de los adelantos más sofisticados. “Si uno baja el listón,
vamos a tener resultados que no satisfarán el mañana que deseamos para
todos los niños. Por eso, la primera parte de nuestra filosofía común
dice que debemos fijar estándares altos y tener grandes expectativas, y
creer que cada niño puede aprender”, concluyó Bush.
Como informa el periódico LA RAZÓN
del miércoles, el informe publicado por la “Campaña Nacional para
Prevenir Embarazos en Adolescentes” demuestra que un famoso programa de
educación sexual llamado “Respuestas de Emergencia” diseñado por el
sexólogo Douglas Kirby, y lanzado en 1998 con un coste de 4 mil dólares
por cada niño al año, “no reduce en nada los riesgos sexuales para los jóvenes”.
Según el informe el controvertido programa enseña hasta saciedad las
funciones sexuales, alienta el sexo experimental y considera que el único
camino “realista” para los jóvenes es el del preservativo y la
contracepción.
Sin embargo, en tres años, el programa de Kirby, sigue diciendo LA
RAZÓN, no ha reducido en nada el índice de embarazos de adolescentes y
apenas ha reducido en un 10 por ciento las incidencias de las ETS. John
Diggs, padre de familia y dirigente de una asociación que promueve la
abstinencia entre adolescentes en Chicago ha comentado el informe diciendo:
“¿Este es el mismo Douglas Kirby que señaló durante la Convención
Nacional de la Asociación Americana de Salud Pública que estaba empezando
a ver la abstinencia sexual de manera más positiva porque su hija está
entrando a la pre-adolescencia? Y mientras tanto, está dispuesto a
experimentar con los niños de otros”.
“Rompiendo el Círculo” es una Organización que sostiene que el
mejor método preventivo es la buena relación entre padres e hijos, la
buena educación en el respeto al cuerpo y la abstinencia. “Realmente,
dicen, es una obligación nuestra el pasarle valores a nuestros hijos”.
Cuando una sociedad como la americana, que ya lo ha experimentado
todo, viene de vuelta con la lección aprendida, parece que en otros países,
entre ellos España, estamos ahora pagando la novatada de querer tropezar en
la piedra que otros ya han quitado del camino. Los políticos de turno, sean
del color que sean, parece no saber ofrecerle a la juventud otra cosa que un
pasatiempo llamado sexo, sin más valor humano y moral que el que algunos
quieran darle, y que como sea el que dicta el sentido común, lo llaman
trasnochado, no vendible políticamente hablando y, claro, están los votos
por medio, y hay que “cuidar la imagen”, no nos vayan a confundir con
los del pasado. No sé
como calificar esta actitud. Al menos de irresponsable. Y yo sigo
defendiendo que contra sida, y contra los efectos no deseados de una
sexualidad bestial, lo más humano, sensato y seguro es la castidad. Llámese
abstinencia si se desea, pero viene a ser lo mismo. Juan García Inza
| |