Nuestro Catecismo

Equipo pastoral de la Prelatura de

São Félix do Araguaia, MT, Brasil

 

Presentación

Nos gusta el catecismo.  Fue en el catecismo donde aprendimos a conocer a Dios y a rezar. Fue en el catecismo donde comenzamos a tener amistad con Jesús.  La Biblia es el libro del Pueblo de Dios.  El catecismo es como una cartilla.  En el catecismo encuentramos resumidos los principales temas de nuestra fe; algunas de las Palabras más importantes de la Biblia, los hechos más significativos de la vida de Jesús.

 

Es necesario conocer y vivir el catecismo

Conocer el catecismo es comenzar a andar por la vida iluminados por Dios.

Pero no hay que conformarse sólo con saberlo de memoria... es necesrio CONOCER Y VIVIR EL CATECISMO.  Conocer y vivir el Evangelio.  Conocer el proyecto de Dios, que es su Reino y trabajar por el Reino, hasta la muerte.

 

Este nuestro catecismo presenta:

Primera parte:  EL CREDO explicando; lo que tenemos que creer.

Segunda parte: nuestra LEY, cómo tenemos que vivir.

Tercera parte: nuestra ORACION, cómo tenemos que rezar.

 

Cada tema tiene un mismo esquema de desarrollo, que se realiza en 4 momentos o pasos:

• primero la explicación del tema.

• luego van unas palabras escritas en letras grandes.

Esas palabras son para aprenderlas de memoria.

Son como el resumen, como el fundamento.  Los mayores, y hasta los niños, las deben aprender.

• Hay unas preguntas para la reflexión en la Comunidad,

• y al final, se sugiere un momento de oración y alabanza.

Las principales oraciones de la tercera parte, también las debemos conocer todos.

 

El mejor catecismo es la familia y la comunidad

Eso quiere decir que el mejor catecismo no es un libro.  EL MEJOR CATECISMO ES LA FAMILIA, cristiana y unida.  EL MEJOR CATECISMO ES LA COMUNIDAD:  sincera en su fe, participativa en las celebraciones y valiente en las luchas de la vida.

Cada uno de nosotros debe ser, para los hermanos, un catecismo vivo.

Como Jesús es el “catecismo” del Padre.

Como María y los apóstoles son los primeros “catecismos” de Jesús.

¿Qué es lo que creemos, hablamos y hacemos?  La fe que tenemos en el corazón debe manifestarse a través de nuestra vida.

Nosotros, debemos ser, como Jesús, la luz del mundo.

Pedro Casaldáliga

Obispo de la Prelatura de São Félix do Araguaia, MT

 

 


PRIMERA PARTE:

Nuestro credo

1

Creemos en Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo

Existe un solo Dios verdadero

Nosotros, los cristianos, creemos que hay un solo Dios verdadero.

Creemos que este Dios es uno solo, pero son tres personas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Las tres personas son el único y el mismo Dios.

El Padre Eterno es Dios.

El Hijo, que se hizo hombre se llama Jesús, es Dios.

El Espíritu santo, enviado a nosotros por el Padre y el Hijo, también es Dios.

Un solo Dios en tres personas

A este Dios le llamamos Santísima Trinidad.

Nadie está capacitado para entender y explicar correctamente lo que es la Santísima Trinidad, pues Dios es infinitamente más grande que nosotros.

Por eso se habla del “misterio” de la Santísma Trinidad.

Jesús nos reveló que la vida de Dios se manifiesta en la Santísima Trinidad

Jamás nadie podía descubrir que la vida de Dios es así. Fue Jesús quien nos lo reveló.

El dice:

“Yo y el Padre somos uno”  (Jn 10, 30).

“El Espíritu Santo que el Padre enviará en mi nombre les enseñará a ustedes todas las cosas”  (Jn 14, 26) -Ver los capítulos  14, 15 y 16  de Juan.

“Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 28, 19).

Dios es la Comunidad más unida

El misterio de la Santísima Trinidad manifiesta que Dios forma una comunidad.

Una comunidad muy unida.  Tan unida que, siendo tres personas diferentes entre ellas, son, al mismo tiempo, un único y solo Dios.

Debemos vivir unidos como la Santísima Trinidad

Dios nos creó semejantes a El.  Nos creó para que vivamos en comunidad, una comunidad muy unida en el amor.

Todos diferentes, pero al mismo tiempo iguales.  Los primeros cristianos formaron una comunidad tan unida que todo el pueblo se admiraba de ellos.  Y por eso “eran estimados por todos”  (Hech 2, 42-47).

Ellos, sí que vivían de Dios.

Vivían como la Santísima Trinidad.  Todos nosotros fuimos bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Por eso, a través de nuestras vidas y de nuestras comunidades, debe manifestarse la unión de la Santísima Trinidad.

Recordamos:

EXISTE UN SOLO DIOS VERDADERO

UN SOLO DIOS EN TRES PERSONAS

JESUS NOS REVELO QUE LA VIDA DE DIOS SE MANIFIESTA EN LA SANTISIMA TRINIDAD

            DEBEMOS VIVIR UNIDOS COMO LA SANTISIMA TRINIDAD.

Reflexionamos en comunidad:

  ¿Qué señales de desunión y división hay en tu comunidad?

  ¿Qué hechos o signos de unidad y fraternidad hay en la comunidad?

  ¿Qué estamos haciendo los cristianos para que nuestras vidas den a conocer mejor que Dios es comunidad?

Rezamos:

“Que la gracia de Cristo Jesús el Señor,

el amor de Dios Padre

y la comunión del Espíritu Santo

estén con todos nosotros”  (2 Cor 13, 14).

 

 

 

 

2

Creemos en Dios todopoderoso creador del cielo y de la tierra

Dios es Nuestro Padre

Dios es nuestro verdadero Padre.  Dios nos hizo semejantes a El, como un hijo es semjante a su padre  (Gn 1, 26).

Todos somos hermanos

El es PADRE DE TODOS.  Por eso, todos somos hermanos.  Todos iguales.  Nadie es más que los otros.

Todo lo creado por Dios es para todos

Todo lo que existe es de Dios.  El hizo todas las cosas para nosotros.  Para todos nosotros, sin diferencias o privilegios.

Dios nos da la vida y las condiciones necesarias para vivir:  la inteligencia, el corazón, la fuerza de los brazos, la salud.

El nos da:

  la tierra con las plantas,

  el agua,

  el cielo con el sol, la luna y las estrellas,

  las aves, los peces y los demás animales.  (Gn 1, 28).

Nosotros participamos de la fuerza creadora de Dios

Nosotros participamos de la fuerza de Dios por medio de nuestro TRABAJO.

Por el trabajo sacamos de la tierra lo necesario para vivir, transformamos el mundo y creamos suficientes recursos para vivir todos.

Recordamos:

DIOS ES NUESTRO PADRE

TODOS SOMOS HERMANOS

            NOSOTROS PARTICIPAMOS DE LA FUERZA CREADORA DE DIOS

TODO LO CREADO POR DIOS ES PARA TODOS

Reflexionamos en comunidad:

  ¿Por qué en la comunidad no vivimos como hermanos?

  ¿Qué cosas ha dado Dios a nuestra comunidad?  ¿Qué uso estamos haciendo de ellas?

  ¿Para qué sirve el trabajo que hacemos?  ¿A quiénes beneficia?

Rezamos:

Señor,

que nuestra inteligencia te conozca,

que nuestro corazón te ame,

que nuestros brazos te sirvan en los hermanos

aquí en la tierra que tú nos has dado para beneficio de todos.

 

 

 


3

Creemos que Dios quiere la igualdad y felicidad de todos

Dios quiere la fraternidad y la felicidad de todos

Un verdadero padre quiere a todos sus hijos.

No permite que un hijo se aproveche de los otros hermanos.

Dios, que es nuestro Padre, también quiere la fraternidad y la felicidad de todos nosotros.

Dios no acepta que unos se aprovechen de los otros

Por eso Dios no acepta:

  que unos se aprovechen de los otros;

  que muchos trabajen y unos pocos vivan a costa del trabajo ajeno.

Dios no acepta:

  que haya ricos y pobres, opresores y oprimidos;

  que el hombre domine a la mujer;

  que los blancos desprecien a los inDios y a los negros.

Dios no acepta:

  que un pueblo explote a otro pueblo.

El pecado destruye el proyecto de Dios y llena al mundo de desigualdades e injusticias

Pero, infelizmente, nosotros vivimos en un mundo lleno de desigualdades e injusticias.  Esto sucede porque no hacemos lo que quiere nuestro Padre, y no vivmos como hermanos.

Desde el principio Adán y Eva no reconocieron a Dios como Padre y quisieron ocupar el lugar de Dios   (Gn 3, 1-5).  Las consecuencias fueron:

  Caín mató a su hermano Abel  (Gn 3, 1-56)

  A causa de la inmoralidad vino el diluvio  (Gn 4, 1-7)

  Por la ambición, los hombres se dividieron  (Gn 11, 1-9)

Desde el principio el pecado viene destruyendo el Proyecto de Dios.  Pero Dios nunca renunció a su proyecto.

Dios sigue queriendo la igualdad y la felicidad para todos sus hijos.

Recordamos:

DIOS QUIERE LA FRATERNIDAD Y LA FELICIDAD DE TODOS

DIOS NO ACEPTA QUE UNOS SE APROVECHEN DE LOS OTROS

EL PECADO DESTRUYE EL PROYECTO DE DIOS Y LLENA AL MUNDO DE DESIGUALDADES E INJUSTICIAS

Reflexionamos en comunidad:

  ¿Hay en tu comunidad personas o costumbres que oprimen al pueblo?

  ¿Qué estamos haciendo para vencer esas dificultades?

  ¿Qué hemos de hacer para vivir la justicia y la fraternidad, que es “Proyecto de Dios”?

Rezamos:

Con la ayuda de Dios,

haremos grandes cosas;

El vencerá

a nuestros enemigos.  (Sal 108, 13).

 

 

 

 


4

Creemos que Dios acompaña siempre a su pueblo

Dios promete enviar a un Liberador

Dios nunca renunció a su proyecto:

Que todos vivan en igualdad y felicidad.

Por eso Dios inmediatamente prometió un  Salvador para que repare lo que el pecado había destruído y Dios siempre mantuvo su promesa.

Dios, como Padre, nunca deja de cuidar de sus hijos, aunque estos se olvidan de El y se pelean entre ellos.

Dios está presente en la vida de todos

Dios está siempre al lado de la gente.

El acompaña la marcha de todos los pueblos, también la de aquellos que no son cristianos.

Esta presencia de Dios se manifiesta de muchas maneras:

  en la sinceridad del corazón;

  en el amor y la amistad entre las personas;

  en los acontecimientos de cada día;

  en las luchas de los pueblos para alcanzar su liberación.

La Biblia cuenta la presencia de Dios en la historia del pueblo de Israel

Dios estuvo presente, de un modo especial, en la marcha del pueblo de Israel.

Escogió a Abraham para ser el padre de este pueblo  (Gn 12, 1-3).  Con este pueblo hizo una Alianza, que es un pacto de amistad y fidelidad.

“Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios”  (Jr 31, 1).

Ayudado por personas, amigas de Dios y del pueblo, como Moisés, David y los profetas, el pueblo de Israel descubrió, en los momentos más difíciles de su historia, que Dios estaba a su lado:

  en la liberación de la esclavitud de Egipto.  De este hechos histórico nació la Pascua de los Judíos;

  en la dura mrcha por el desierto;

  en la conquista de la tierra prometida;

  y en otros momentos:  de persecución, de destierro y de sufrimiento.

En la Biblia se cuenta esta presencia especial de Dios en la vida de su Pueblo.

El Salvador prometido es Jesús

Del pueblo de Israel, nace Jesús, el Salvador prometido, el “Dios en medio de nosotros”.

 

 

 

 


5

Creemos que Jesús es el Hijo de Dios

Jesús es el Hijo de Dios enviado por el Padre para salvar al mundo

Cuando Jesús fue batuzado en el río Jordán, se escuchó una voz del cielo que decía:  “Este es mi hijo amado, al que miro con cariño”  (Mt 3, 17).

Jesús es la Palabra de Dios.  Todas las cosas fueron hechas por El  (Jn 1, 3).

Jesús es el Hijo de Dios vivo, enviado por el Padre para salvar y liberar a todos los hombres de todos los pecados, de todas las esclavitudes y de la muerte.

Jesús es Dios en medio de nosotros

Enviando a su Hijo, Dios cumple su promesa, Jesús es la prueba del amor que Dios nos tiene:

“Tanto amó Dios al mundo que entregó a su propio Hijo”  (Jn 3, 16).

Jesús es el espejo y la presencia de Dios entre nosotros:  “El que me ha visto a mí ha visto al Padre.” (Jn 14, 9).

Recordamos:

JESUS ES EL HIJO DE DIOS ENVIADO POR EL PADRE PARA SALVAR AL MUNDO

JESUS ES DIOS EN MEDIO DE NOSOTROS

Reflexionamos en comunidad:

  En nuestra comunidad, ¿de qué pecados, esclavitudes, muertes... necesitamos ser salvados?

  ¿De qué manera piensas que Jesús nos va a salvar de estas esclavitudes?

  ¿Cuál es nuestro aporte y compromiso en este proceso de salvación?

Rezamos:

Tanto amó Dios al mundo

que el dió su Hijo Unico,

par que todo el que crea en él,

no se pierda,

sino que tenga vida eterna  (Jn 3, 16).

 

6

Creemos que Jesús es el Hijo de María

Jesús es el Hijo de María

Jesús, Hijo de Dios, es también el Hijo de una mujer del pueblo, María de Nazaret.  María fue escogida por Dios para ser la Madre del Salvador. Ella cumplió con dignidad y coraje su misión.

Jesús nació pobre y siempre vivió en medio de los pobres

Jesús nació en Belén, en un corral, porque sus padres eran pobres.

Unos pastores pobres fueron los primeros en recibir la noticia del nacimiento del Salvador  (Lc 2, 8-12).

Jesús siempre vivió pobre, en medio de los pobres, en un pueblo sometido por el imperio Romano.

Jesús es un hombre igual a nosotros

Jesús se crió en Nazaret.  Ahí aprendió a trabajr con José, su padre.

Jesús crecía en sabiduría, bondad y participaba de la vida de su pueblo  (Lc 2, 41-52).

Jesús era un hombre en todo igual a nosotros, menos en el pecado  (Heb 4, 15).

Jesús tenía un gran corazón y pasó haciendo el bien

Jesús tenía un gran corazón:

                admiraba la naturaleza;

  le agradaban los niños;

  se compadecía de los enfermos y de los pecadores;

                defendía a los débiles y marginados.

Pasó por la vida haciendo el bien a todos  (Hech 10, 38).

Jesús dijo siempre la verdad

Jesús habló siempre, y sin miedo, diciendo la verdad:

“Lo que más había impresionado a la gente era que les enseñaba con autoridad”  (Mt 7, 28).

“Nunca un hombre ha hablado como este hombre”  (Jn 7, 46).

Jesús explicaba las cosas de Dios con sencillez, usando ejemplos y parábolas.

Su vida y su palabra son luz para todos:

“Yo soy la Luz del mundo”  (Jn 8, 12).

Recordamos:

JESUS ES EL HIJO DE MARIA

JESUS NACIO POBRE Y SIEMPRE VIVIO EN MEDIO DE LOS POBRES

JESUS ES UN HOMBRE IGUAL A NOSOTROS

JESUS TENIA UN GRAN CORAZON Y PASO HACIENDO EL BIEN

JESUS DIJO SIEMPRE LA VERDAD

Reflexionamos en comunidad:

  ¿Hay pobres en tu comunidad?  ¿Cuáles son las causas para que hayan tales pobres?

  ¿Cómo es tratada la mujer en tu comunidad?

  El que Jesús haya nacido pobre, ¿es una buena o mala noticia?  ¿Por qué?

  ¿Qué aprendemos de la vida de Jesús para trabajar por nuestra comunidad?

Rezamos:

“Alaba mi alma al Señor,

porque derribó

a los potentados

de sus tronos

y elevó a los humildes.

A los habrientos

colmó de bienes,

y a los ricos

los despidió sin nada”  (Lc 1, 52-53).

 

 

 

 


7

Creemos que la misión de Jesús es hacer presente el Reino de Dios

Dios envió a su Hijo Jesús para que anunciase la buena Noticia a los pobres

Un día, Jesús, en la sinagoga, la cas ade oración de los judíos, tomó la Biblia y leyó lo siguiente:

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me consagró.

Me envió a traer la Buena Noticia a los pobres, a anunciar a los cautivos su libertad y a los ciegos que pronto van a ver.

A despedir libres a los oprimidos y a proclamar el año de la gracia del Señor”  (Lc 4, 18-19).

Con estas palabras de Jesús da a conocer cuál es su misión.

El vino a hacer realidad el proyecto del Padre:  El Reino de Dios.

“Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió” dice El  (Jn 4, 34).

Jesús tiene la misión de anunciar el Reino de Dios

Para dar cumplimiento a esta misión, Jesús recorrió todo el territorio de Palestina predicando la buena noticia y realizando milagros como señal de que el Rieno de Dios ahbía lleagdo.

A  causa de esta misión, Jesús tuvo que sufrir mucho

Esta misión le ocasionó sufrimiento, contrariedades y persecuciones.

Tuvo que enfrentarse con los poderosos que oprimian al pueblo:

Los sacerdotes del templo, los fariseos, el rey herodes y el goberandor romano Pilatol.

Hasta sus mismos familiares y discípulos, muchas veces no le comprendieron.

Para realizar su misión, Jesús escogió colaboradores:  Los Apóstoles

Para que le ayudasen en su misón, Jesús escogió, de entre los que le seguían, a los doce Apóstoles.   Su misión sería la de ocntinuar el anuncio del Evangelio y hacer crecer el Reino de Dios.

El amor es el mandamiento más importante del Reino de Dios

Toda la misión de jesús se resumen en este mandamiento nuevo:

“Ustedes han de amarse unos a otros como yo les he amado.  Así reconocerán todos que ustedes son mis discípulos” (Jn 13, 35).

En el amor a Dos y al prójimo está contenida toda la Ley.

Recordamos:

DIOS ENVIO A SU HIJO JESUS PARA QUE ANUNCIASE LA BUENA NOTICIA A LOS POBRES

JESUS TIENE POR MISION EL REINO DE DIOS

A CAUSA DE ESTA MISION, JESUS TUVO QUE SUFRIR MUCHO

EL AMOR ES EL MANDAMIENTO MAS IMPORTANTE DEL REINO DE DIOS

Reflexionamos en comunidad:

                ¿Quiénes son los “cojos”, “lisiados”, “ciegos”, oprimidos y despreciados de tu comunidad?

  ¿Crees que el Reino de Dios anunciado por Jesús es Buena Noticia para ellos?  ¿Por qué?

  ¿Qué gestos concretos de amor tenemos que hacer para que esta Buena Noticia sea eficaz?

Rezamos:

Unidos a Jesús, rezamos:

“Me envió a traer

la Buena Nueva a los pobres,

a anunciar a los cautivos

su liberación y a los ciegos que pronto van a ver.

A despedir libres a los oprimidos y a proclamar

el Añor de la Gracia del Señor”  (Lc 4, 18-19).

 

 

 

 


8

Creemos en Jesús que ha vencido a la muerte

Jesús fue fiel a su misión hasta la muerte

Jesús fue fiel a su misión hasta el final.  Nunca se apartó de su misión.

El dio a conocer al verdadero Dios y anunicó la llegada del Reino:

                condenó a los que se servína de la religión para provecho propio;

  hizo ver que Dios no era propiedad de ningún país;

  no se acobardó ante los poderosos.

Jesús fue acusado de revolucionario, torturado y condenado a morir en la cruz

Por todo lo anterior, fue acusado de agitdor y subversivo  (Lc 23, 5).

Fue traicionado, apresado, torturado y condenado a morir en la cruz.

En esos momentos hasta sus amigos lo abandonaron.  Daba la impresión de que su misión había fracasado.

Sin embargo, El había dicho:

“Si el grano de trigo no muere en la tierra, no dará fruto”  (Jn 12, 24).

Con su muerte, Jesús nos consigue la verdadera vida

Jesús nos trae la verdadera vida.

Murió para salvarnos.

El cargó sobre sí con nuestros pecados  (Is 53, 4).

Y el Padre, en quien Jesús siempre confió, “le resucitó y lo liberó de los lazos de la muerte”  (Hech 2, 24) e “hizo de El el Señor del mundo”  (Flp 2, 10).

La Muerte y la Resurrección de Jesús son la Nueva Pascua

Por la resurrección, Dios aprobó todo lo que Jesús hizo y dijo.  La última palabra de Dios es palabra de vida y no de muerte.

Jesús resucitado y victoriosos es la garantía de que el Reino de Dios se va a realizar.

Jesús resucitado está siempre con nosotros

Jesús resucitado confirma y anima todas las esperanzas humanas.  El está a nuestro lado en la construcción de un mundo nuevo.

“Yo estaré siempre con ustedes” (Mt 28, 20).

Recordamos:

JESUS FUE FIEL A SU MISION HASTA LA MUERTE

JESUS FUE ACUSADO DE REVOLUCINARIO, TORTUTADO Y CONDENADO A MORIR EN LA CRUZ

CON SU MUERTE, JESUS NOS CONISGUE LA VERDADERA VIDA

LA MUERTE Y RESURRECCION DE JESUS SON LA NUEVA PASCUA

JESUS RESUCITADO ESTA SIEMPRE CON NOSOTROS

Jesús resucitado confirma y anima todas las esperanzas humanas.  El está a nuestro lado en la construcción de un mundo nuevo.

“Yo estaré siempre con ustedes”  (Mt 28, 20).

Recordamos:

JESUS FUE FIEL A SU MISION HASTA LA MUERTE

JESUS FUE ACUSADO DE REVOLUCIONARIO, TORTURADO Y CONDENADO A MORIR EN LA CRUZ

CON SU MUERTE, JESUS NOS CONSIGUE LA VERDADERA VIDA

LA MUERTE Y RESURRECCION DE JESUS SON LA NUEVA PASCUA

JESUS RESUCITADO ESTA SIEMPRE CON NOSOTROS

Reflexionamos en comunidad:

  ¿Qué señales de muerte hay en tu comunidad?  (Ej: aborto, desnutrición, enfermedades, calumnias, precios bajos a tus productos...).

                ¿Quiénes está causando estos hechos de muerte?

                ¿Quiénes dieron muerte a Jesús?  ¿Por qué?

  Jesús venció a la muerte con su Resurrección, y nosotros, ¿qué señales de vida y de resurrección estamos produciendo en la comunidad?

Rezamos:

Tú, Señor, eres mi fuerza; ¡ yo te amo !

Tú eres mi protector, mi lugar de refugio,

mi LIBERTADOR, mi DIOS,

la roca que me protege,

el PODER QUE ME SALVA

(Sal 18, 1-2).

9

Creemos en el Espíritu Santo la fuerza de Dios en nosotros

Jesús envía al Espíritu Santo

Jesús, después de la resurrección, volvió a la gloria del Padre.

Como había prometido, envió al Espíritu Santo sobre sus discípulos.

En el día de Pentecostés, el Espíritu Santo vino sobre sus discípulos en forma de llamas de fuego  (Hech 2, 1-16).

Así como el fuego quema e ilumina, el Espíritu Santo quema el pecado y la injusticia ilumina el camino del pueblo.

El Espíritu Santo es la señal de que pertenecemos a Dios

“El Espíritu Santo es la señal viva de que pertenecemos a Dios”  (Ef 1, 13-14).

El Espíritu Santo transforma a las personas y las anima en su trabajo por el Reino de Dios.

El Espíritu Santo nos enseña a tratar a Dios como Padre y a no vivir más como esclavos  (Gal 4, 6-7).

El Espíritu Santo es la fuerza de Dios en nosotros

El Espíritu Santo es el Espíritu de la verdad que siempre está con nosotros:

  El es nuestro abogado,

  el consolador de los afligidos,

  el defensor de los débiles.

El Espíritu de Jesús resucitado es la fuerza de los que luchan por la continuación del Reino de Dios.

El Espíritu Santo nos anima a trabajar por el Reino

Fue así con los apóstoles:

Antes de la llegada del Espíritu Santo, ellos estaban acobardados y con miedo.

Después de recibir el Espíritu Santo, se llenaron de fe y valor y se fueron por el mundo predicando el evangelio de Jesús.

Recordamos:

JESUS ENVIA EL ESPIRITU SANTO

EL ESPIRITU SANTO ES LA SEÑAL DE QUE PERTENECEMOS ADIOS

EL ESPIRITU SANTO ES LA FUERZA DE DIOS EN NOSOTROS

EL ESPIRITU SANTO NOS ANIMA A TRABAJAR POR EL REINO

Reflexionamos en comunidad:

  ¿Cuáles son los momentos de mayor alegría, unión, fraternidad, vida, colaboración... que se viven entu comunidad?

  ¿Crees qie en todos estos momentos está presente el Espíritu Santo?  ¿Cómo?

  ¿Qué hemos de hacer para que hayan más señales de la presencia de este Espíritu en nuestra comunidad?

Rezamos:

Padre de bondad,

derrama tu Espíritu

sobre nuestra comunidad

y sobre todos los pueblos

para que en todas partes

broten y crezcan comunidades

que sirvan

y vivan como tu Hijo Jesucristo.

Amén.

 

 

 

 


10

Creemos que la Iglesia es la continuadora de la misión de Jesús

Aquellos que creyeron en el mensaje predicado por los Apóstoles comenzaron a formar comunidades

Jesús envió a sus apóstoles:  “Como el Padre me envió a mí, yo también les envío a ustedes”  (Jn 20, 21).

Aquellos que creían en la predicación de los apóstoles eran bautizados e iban formando comunidades.

De esta forma nació la Iglesia de Jesús.

Iglesia quiere decir reunión, comunidad de cristianos que se reunen.

Las primeras comunidades vivían unidas en la alegría, la oración y la igualdad

Así vivían los primeros cristianos:

“Todos los creyentes vivían unidos y compartían todo cuanto tenían.

Vendían sus bienes y propiedades y se repartían de acuerdo a lo que cada uno de ellos necesitaba.  Acudían diariamente al Templo con mucho entusiasmo y con un mismo espíritu y “compartían el pan” en sus casa, comiendo con alegría y sencillez.  Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo”  (Hech 2, 44-46), (Hech 4, 32).

La misión de la Iglesia es la misma que la de Jesús

Sólo una comunidad que vive de esta manera, es verdadero testigo de Jesús resucitado y liberador.

Trabajar para que todos vivan como hermanos en la igualdad, la alegría y en la esperanza es la principal misión de la iglesia en el mundo.

La Iglesia debe ser la presencia de Jesús en el mundo

La comunidad cristiana debe ser una clara señal de la presencia de Dios en el mundo.

Como Jesús es la manifestación del Padre, la Iglesia debe ser la manifetación de Jesús.

Recordamos:

            AQUELLO QUE CREYERON EN EL MENSAJE PREDICADO POR LOS APOSTOLES COMENZARON A FORMAR COMUNIDADES

LAS PRIMERAS COMUNIDADES VIVIAN UNIDAS EN LA ALEGRIA, LA ORACION Y LA IGUALDAD

LA MISION DE LA IGLESIA ES LA MISMA QUE LA DE JESUS

LA IGLESIA DEBE SER LA PRESENCIA DE JESUS EN EL MUNDO

Reflexionamos en comunidad:

  ¿Cómo vivmos, actuamos, damos testimonio... los cristianos católicos de nuestra comunidad?

  ¿Crees que la Iglesia a la cual perteneces es fiel a la misión que Jesús le ha encomendado?  ¿En qué medida?

  ¿Te sientes parte de una Iglesia comprometida con la Misión de Jesús en el mundo, en la historia de tu pueblo?

Rezamos:

Te damos gracias, Padre,

por las primeras comunidades

cristianas que

“tenían un sólo corazón

y una alma.

nadie consideraba

como suyo lo que poseía,

sino que todo lo tenían en común”.

Te pedimos que también a nosotros

nos ayudes a cumplirlo.

Amén.

 

 

 

 


11

Creemos que todos los cristianos formamos la Iglesia de Jesús

Los cristianos que estamos en la tierra y los santos del cielo formamos la Iglesia de Jesús

La Iglesia de Jesús está formada por los cristianos que todavía caminamos por esta tierra y por los que ya viven en la gloria del Padre.

Algunos de estos cristianos que ya están en la gloria del Padre, son particularmente queridos por el pueblo sencillo:  San Pedro, Santiago, San Martín y Santa Rosa de Lima, San Antonio de Padua, San Isidro, Santa Rita, San Francisco, etc...

La Iglesia de Jesús es una sola, pero se ha dividido

La Iglesia de Jesús es una sola, pero aquí en la tierra está dividida en muchas Iglesias: católicos, ortodoxos, protestantes, anglicanos y otros creyentes.  Es lo mismo que si el cuerpo de Jesús estuviese dividido en partes.

Sin embargo, Jesús quiere que haya “un solo rebaño con un solo pastor”  (Jn 10, 16) y “que todos sean uno”  (Jn 17, 21).

En la Iglesia hay diferentes servicios

Así como cualquier grupo social necesita tener una organización, también la Iglesia tiene su organización, con diferentes servicios:

  Al principio eran Pedro y los apóstoles y otros, los servidores de la comunidad.

  Hoy, en la Iglesia Católica, es el Papa, los obispos, los sacerdotes, los animadores de la comunidad, los catequistas, los que cuidan de los enfermos y todos los que trabajan por