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Fe del pueblo |
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Además de la liturgia sacramental y de los
sacramentales, la catequesis debe tener en cuenta las formas de piedad
de los fieles y de religiosidad popular. El sentido religioso del pueblo
cristiano ha encontrado, en todo tiempo, su expresión en formas
variadas de piedad en torno a la vida sacramental de la Iglesia: tales
como la veneración de las reliquias, las visitas a santuarios, las
peregrinaciones, las procesiones, el Vía crucis, las danzas religiosas,
el rosario, las medallas, etc. La religiosidad del pueblo, en su núcleo, es un
acervo de valores que responde con sabiduría cristiana a los grandes
interrogantes de la existencia. La sapiencia popular católica tiene una
capacidad de síntesis vital; así conlleva creadoramente lo divino y lo
humano; Cristo y María, espíritu y cuerpo; comunión e institución;
persona y comunidad; fe y patria; inteligencia y afecto. Esa sabiduría
es un humanismo cristiano que afirma radicalmente la dignidad de toda
persona como hijo de Dios, establece una fraternidad fundamental, enseña
a encontrar la naturaleza y a comprender el trabajo, y proporciona las
razones para la alegría y el humor, aun en medio de una vida muy dura.
Esa sabiduría es también para el pueblo un principio de
discernimiento, un instinto evangélico por el que capta espontáneamente
cuándo se sirve en la Iglesia al Evangelio y cuándo se lo vacía y
asfixia con otros intereses. |
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