ABDÍAS
DicTB
 

SUMARIO

I. La persona y el tiempo. 

II. El escrito.


I. LA PERSONA Y EL TIEMPO. Abdías (en hebr. `Obadyah, "siervo de Yhwh") es uno de los doce profetas menores; no sabemos de él nada concreto. Se le atribuye un libro, que es el escrito profético más breve que conocemos: consta de un solo capítulo de 21 versículos. Según una antigua tradición judía, el profeta habría sido un idumeo convertido al judaísmo, que se habría puesto luego a seguir al profeta Elías. Se trataría entonces del profeta mencionado repetidas veces en la corte del rey Ajab (874-853), cuya impía conducta, sin embargo, no compartía, apoyando más bien la línea religiosa del gran Tesbita. Sería, pues, éste el Abdías del que se habla en 1 Re 18,2ss. En realidad, esta identificación es inverosímil, como se deduce del escrito que lleva su nombre.

II. EL ESCRITO. Según algunos críticos, se trata de fragmentos que se remontan a autores y tiempos distintos; según otros, se trata de un escrito al que luego hizo algunos añadidos su propio autor. El escrito es realmente demasiado breve y se presta mal a subdivisiones artificiosas, aunque se pueden distinguir en él dos secciones: 1-14 y 15-21.

En la primera sección tenemos una amenaza contra Edón por la actitud que mantuvo en la época de la destrucción de Jerusalén (en el 587 a.C.). Puesto que hasta diez de sus versículos se leen con pocas variantes en Jer 49,7-22, cabe preguntar cuál de los dos textos es el original. No se excluye, sin embargo, que los dos dependan de otro texto que no ha llegado a nosotros; en aquella época eran muy frecuentes los oráculos contra Edón. En efecto, muchos judíos buscaron entonces refugio en Idumea (cf Jer 40,11), pero no fueron bien acogidos, ya que los idumeos eran aliados de Nabucodonosor (2Re 24,2); se alegraron de la derrota de sus vecinos (Lam 4,21), se dirigieron hacia el Negueb y ocuparon la parte sur del territorio del reino de Judá (Ez 35,10-12). En esta sección contra Edón leemos también una bella, aunque muy breve, descripción de Petra -que fue luego la capital de los nabateos- y de sus rocas características. Otros textos contra los edomitas, que se remontan al mismo período, se leen en J1 4,19; Ez 25,12-14 y 3536; Is 34 y 63,1-6.

En la segunda sección (vv. 15-21) el profeta, o el redactor, extiende su horizonte al "día de Yhwh" y encuadra dentro de él el oráculo pronunciado con ocasión de unos sucesos históricos concretos, poniéndolos en una perspectiva apocalíptica; este método aparece también en otros profetas (por ejemplo, Joel e Is 13).

Las dos partes de este breve escrito son intensamente nacionalistas: la primera lanza maldiciones contra el odioso vecino, y la segunda le desea que quede borrado de la faz de la tierra el "día de Yhwh", es decir, cuando Yhwh haga justicia a Israel y condene a sus opresores.

Según el profeta, todos los pueblos están sometidos al gobierno universal del Señor, que aplica a todos ellos la medida rigurosa de su justicia, cuya manifestación más espléndida se realizará en "el día de Yhwh"(v. 15). La justicia divina es ecuánime, y por eso sabrá descubrir el orgullo en cualquier sitio que anide (Edón, el enemigo clásico de Israel). Esta certeza en la acción justa de Dios se transforma en raíz de esperanza para Israel, oprimido y pisoteado (vv. 19-21).

BIBL.: ALONSO SCHGKEL L.-SICRE DIAz J.L., Profetas II, Madrid 1980, 995-IOOé; BERNINI G., Sofonia, Gioele, Giona, Paoline, Roma 19833; DEISSLER A.-DELCOR M., Les petits Prophétes, París 1964; ELLIGER K., Das Buch der zwólf Kleinen Propheten, Gotinga 19645; RINALDI G., lprofeti minori lI. Osea, Gioele, Abdia, Giona, Marietti, Turín 1959; WOLFF H.W., Dodekapropheton: Obadia und Jona, Neukirchen 1977.

L. Moraldi