Mercaba, diócesis de Cartagena-Murcia COPTOS

 

COPTOS
DicEc
 

La palabra «copto» viene de la pronunciación árabe (qubti) de la palabra griega aiguitoi, que significa «egipcio». Cuando los árabes llegaron a Egipto (639-641) aceptaron que este era el uso local. Hoy hay otras comunidades cristianas en Egipto, pero la más importante es la copta, que constituye quizá el 9 por ciento de la población.

La tradición de la Iglesia de Egipto asocia sus orígenes con san Marcos, martirizado en Alejandría hacia el 63 d.C. Alejandría se convirtió en un centro cristiano y teológico importante. Estaba enriquecido además por la proximidad de los Padres del desierto (>Eremitas) y desarrolló una fuerte tradición monástica.

La doctrina cristológica de >Calcedonia (451) no fue aceptada por los obispos y laicos egipcios, que se hicieron, al menos verbalmente, monofisitas. Fueron perseguidos con el fin de forzarlos a aceptar el concilio. Entre los siglos V y IX hubo patriarcas griegos en Alejandría, mientras que en el monasterio de San Macario, situado en el desierto, se encontraban sus homólogos coptos. Con las invasiones musulmanas, el árabe sustituyó al copto, que, a pesar de todo, siguió siendo la lengua litúrgica. La liturgia copta es una modificación del rito griego alejandrino, con algunos rasgos monásticos.

La espiritualidad de la Iglesia copta está muy marcada por la herencia monástica del siglo IV y posteriores, con algunas notas características: trabajo y oración, una opción radical por Dios, evitación de los excesos, importancia del padre espiritual y primacía del amor. La espiritualidad copta moderna insiste en la Escritura leída en la Iglesia y en casa, y memorizada; se pone mucho el acento en la liturgia; son importantes también los ayunos y las fiestas populares; se está revitalizando el monaquismo.

Los contactos ecuménicos actuales (>Ecumenismo, Iglesias ortodoxas y otras Iglesias orientales) han puesto de manifiesto que el monofisismo de los coptos es más bien nominal y no tiene por qué ser un obstáculo para la unidad, al menos con los ortodoxos, si no incluso con los anglicanos. En 1974 empezó a reunirse una comisión de la Iglesia católica y de la Iglesia ortodoxa copta no calcedoniana, redactando una declaración sobre cristología en 1976, perfeccionada luego en 1988. Tras los encuentros entre Juan Pablo II y el papa copto Shenouda en 1988, no parece que Calcedonia constituya una barrera para la unidad.

En el concilio de Florencia (1442) se firmó la unidad con las Iglesias ortodoxas coptas, pero no duró. En el siglo XVII llegaron a Egipto misioneros franciscanos y jesuitas. La conversión de un obispo copto, Amba Atanasio, en 1741, dio origen a una pequeña comunidad de >uniatas, pero no se estableció ningún patriarcado hasta 1895. Estos católicos no tienen la fuerte tradición monástica de los ortodoxos coptos, pero cuentan con varios institutos religiosos al modo latino.