PRIMERA LECTURA

El bien y el mal no están en el mundo separados. La suerte de justos y malvados no tiene a la vista diferencia satisfactoria; la retribución es misteriosa. El acuciante problema ocupó a profetas, sabios y teólogos; y propulsó la categoría de un día de juicio en el que todo vendrá a su lugar. Urgió también la convicción de una vida más allá de la presente. Pero Dios está ya como juicio en la existencia del malvado y como salvación en la del justo.


Lectura del Profeta Malaquías 4,1-2a.

Mirad que llega el día,
ardiente como un horno:
malvados y perversos serán la paja,
y los quemaré el día que ha de venir
-dice el Señor de los ejércitos-,
y no quedará de ellos ni rama ni raíz.
Pero a los que honran mi nombre
los iluminará un sol de justicia,
que lleva la salud en las alas.