EVANGELIO
Para un creyente cristiano todo lo que hay de catastrófico en el mundo tiene un sentido positivo y esperanzador: el alumbramiento de un mundo nuevo y de una nueva creación.
Sin la cruz de Cristo es imposible soportar las tribulaciones de la vida ni vislumbrar dentro de las tinieblas la salvación del pueblo. Pero la cruz cristiana no se reduce a un fracaso: es victoria sobre la tumba, la muerte, el pecado.
Lectura del santo Evangelio según San Marcos 13,24-32.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-En aquellos días, después de una gran tribulación, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los ejércitos celestes temblarán.
Entonces verán venir al Hijo del Hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, del extremo de la tierra al extremo del cielo.
Aprended lo que os enseña la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, sabéis que la primavera está cerca; pues cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta. Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán. El día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre.
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