PRIMERA LECTURA

La visión apocalíptica sitúa el triunfo de los justos detrás de un juicio, al borde del presente mundo. Intenta consolar con esa perspectiva al humilde pueblo de Dios en su mísera pequeñez, en su humillación y opresión. Intuye que al conocido mundo de injusticia le sucederá un orden nuevo, en que los pobres del Señor tengan vida en plenitud. La esperanza perfora los densos muros de la angustiosa realidad.


 

Lectura del Profeta Daniel 12,1-3.

En el tiempo aquel se levantará Miguel,
el arcángel que se ocupa de tu pueblo:

Serán tiempos difíciles, como no los ha habido
desde que hubo naciones hasta ahora.

Entonces se salvará tu pueblo:
todos los inscritos en el libro.

Muchos de los que duermen en el polvo despertarán:
unos para vida perpetua,
otros para ignominia perpetua.

Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento,
y los que enseñaron a muchos la justicia,
como las estrellas, por toda la eternidad.