SEGUNDA LECTURA

La evangelización no es ninguna forma de imposición: a la Palabra de Dios se la acoge a pesar de las dificultades de todo tipo que ello trae consigo. Eso sí, esta acogida de la Palabra va también acompañada del gozo del Espíritu: la fe es esencialmente optimista.

 

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 1,5c-10.

Hermanos:

Sabéis cual fue nuestra actuación entre vosotros para vuestro bien. Y vosotros seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor, acogiendo la Palabra entre tanta lucha con la alegría del Espíritu Santo. Así llegasteis a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya.

Desde vuestra comunidad, la Palabra del Señor ha resonado no sólo en Macedonia y en Acaya, sino en todas partes; vuestra fe en Dios había corrido de boca en boca, de modo que nosotros no teníamos necesidad de explicar nada, ya que ellos mismos cuentan los detalles de la visita que os hicimos: cómo, abandonando los ídolos, os volvisteis a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y vivir aguardando la vuelta de su Hijo Jesús desde el cielo, a quien ha resucitado de entre los muertos y que os libra del castigo futuro.