PRIMERA LECTURA

El sabio pone en boca de Salomón una súplica por la sabiduría, y una explicación de su origen y de su naturaleza. Dios es la fuente de la sabiduría verdadera, la cual es descubrimiento de la medida justa de todas las realidades. Su luz descubre la verdad sobre bienes y valores. Es revelación de Dios, que lo hace ver todo en transparencia hacia él. Lo pequeño cobra grandeza cuando muestra su huella.


 

Lectura del libro de la Sabiduría 7,7-11.

Supliqué y se me concedió la prudencia,
   invoqué y vino a mí un espíritu de sabiduría.
La preferí a los cetros y a los tronos,
   y en su comparación tuve en nada la riqueza.
No le equiparé la piedra más preciosa,
   porque todo el oro a su lado es un poco de arena,
   y junto a ella la plata vale lo que el barro.
La preferí a la salud y a la belleza,
   me propuse tenerla por luz,
   porque su resplandor no tiene ocaso.
Todos los bienes juntos me vinieron con ella,
   había en sus manos riquezas incontables.