PRIMERA LECTURA

La visión profética de la salvación escatológica -total y definitiva- la quiere hacer imaginar como un banquete, ofrecido a todos los pueblos en Sión. Los oyentes aprenden que la salvación no es completa, si no es universal. En la esperanza de ella, celebran ya la suya. El Dios que se ha de revelar a todos los pueblos y ayudar así a vencer todo el mal, se está revelando ya y poniendo plenitud en el presente de los que oyen su palabra.

Lectura del Profeta Isaías 25,6-10a.

Preparará el Señor de los ejércitos
para todos los pueblos, en este monte,
un festín de manjares suculentos,
un festín de vinos de solera;
manjares enjundiosos, vinos generosos.

Y arrancará en este monte
el velo que cubre a todos los pueblos,
el paño que tapa a todas las naciones.
Aniquilará la muerte para siempre.

wpe1F.jpg (33114 bytes)El Señor Dios enjugará
las lágrimas de todos los rostros,
y el oprobio de su pueblo
lo alejará de todo el país
-lo ha dicho el Señor-.

Aquel día se dirá:
Aquí está nuestro Dios,
de quien esperábamos que nos salvara:
celebremos y gocemos con su salvación.
La mano del Señor se posará sobre este monte.