|
H O M I L Í A S |
|
|
DOMINGO XXVII CICLO C |
|
|
PARA VER LA IMAGEN AMPLIADA HAGA CLIC SOBRE LA MISMA |
|
Pablo llama «tesoro» a la gracia y a le fe recibidas. A cada creyente le ha sido confiado este tesoro: el tesoro de la fe, el tesoro del Evangelio, el tesoro de la vida nueva de J.C. Un tesoro para ser amado, para ser conservado, para ser vivido, para ser transmitido en toda circunstancia de la vida, con la fuerza del Espíritu Santo. Tener fe no es como tener un objeto, una cosa más, como cuando decimos que tenemos un piso, un coche. Tener fe es vivir la fe, es vivir de la fe. La fe nos lanza a buscar a Dios -el único Absoluto- sin pararnos a adorar a todos los ídolos que pretenden ser nuestros verdaderos salvadores. Creer no es crear ni inventar nada. Creer es fiarse. Fiarse de Dios y de su palabra. Creer no es tampoco empeñarse en saber. No soy yo quien tengo que saber. Creer quiere decir simplemente que Dios lo sabe, aun cuando yo esté a oscuras, y que me ama, aun cuando yo no lo sienta. Toni de Mello dice que creer en Dios, poner en él toda la confianza, es actuar como aquel individuo que entra a comer a un restaurante sin llevar ningún duro en el bolsillo. Y pide una ración de ostras, creyendo firmemente que de alguna de ellas saldrá la perla con la que poder pagar la comida. La fe y Dios son inseparables. Aquello a lo que aplicas tu corazón y de lo que te fías, es propiamente tu Dios. Por eso lo opuesto a la fe no es el ateísmo sino la idolatría. Porque todo el mundo tiene sus dioses, en los cuales apoya su vida. Dioses del negocio, del poder, del placer, del deporte, o también dioses en el campo religioso, pero que están bastante lejos del Dios que revela Jesús El reto de Cristo a los que dicen tener fe no puede ser más expresivo. Si tuvierais fe, diríais a una morera: arráncate y plántate en el mar, y estamos seguros de que este imposible se realizaría. El ejemplo puesto por Cristo no puede ser más ilustrativo, porque el cristiano es, si tiene fe, una especie de morera plantada en el mar, es decir, casi un bicho raro que vive en medio de un mundo que no comparte con él ningún planteamiento vital. Porque miremos a nuestro alrededor y digamos sinceramente lo que encontramos. Encontramos afán de dinero, culto al cuerpo, afán de triunfo, grandes dosis de egoísmo, de indiferencia hacia los demás, de desprecio a los débiles. «No tengas miedo de dar la cara por N.S.» Muchos tiene miedo de presentarse como cristianos y adoptan una manera de pensar y sentir que contradice su propia fe. Es el influjo del ambiente. Surge la petición apostólica: «Auméntanos la fe». Todo cristiano tiene que hacerla suya porque es la petición justa. Justa, porque la fe es algo que se pide: es un don de Dios, el DON fundamental de Dios sobre el que descansan los demás dones, como el del ministerio que Timoteo había recibido. Por eso es justa la petición: «El injusto tiene el alma hinchada, pero el justo vivirá por su fe» (primera lectura).
31 homilías más para este domingo
|