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H O M I L Í A

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DOMINGO XXVII

TIEMPO ORDINARIO

CICLO B

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-Hombre y mujer, creados por Dios

La primera lectura de este domingo nos explica la creación de la pareja humana. El autor sagrado no quiere darnos una explicación científica o histórica, sino teológica y humana, a la vez. Se trata de un relato que, detrás de la sencillez de su lenguaje que hace pensar en historietas populares, tiene una gran profundidad y nos transmite verdades profundas.

Empieza con la reflexión que se hace Dios después de haber modelado al hombre de la arcilla: "No está bien que el hombre esté solo". En efecto: la persona humana no encuentra la plenitud del sentido de su existencia en sí misma, sino en la relación con los demás. En un primer momento, el Creador proporciona al hombre aquello que hemos venido a llamar "animales de compañía". Dios crea gran cantidad de animales y los regala al hombre. Los hace desfilar ante él para que les ponga nombre, como señal de que le pertenecen. Y afirma con cierto humor el autor sagrado que el nombre que ahora damos a cada animal (como si en el universo entero sólo existiera esa lengua) es el mismo que les diera Adán en aquel desfile.

Pero a pesar de tener tantos animales de compañía. Adán continuaba sintiendo la soledad. Es porque, aunque a veces nos hacemos la ilusión de que nos relacionamos con algún animal, no existe ninguno capaz de suplir la relación de persona a persona. Y tan antinatural es tratar a una persona como si fuera una bestia, como tratar a una bestia como si fuera una persona. La sensibilidad para con el sufrimiento de los animales denota buenos sentimientos y es pedagógica, porque respetando a los animales se aprende a respetar a las personas; pero cuando alguien se preocupa tanto por las animalitos que no se da cuenta de las personas que sufren, esa persona se ha deshumanizado.

-La mujer es de la misma dignidad que el hombre

Así pues, Adán "no encontraba ninguno como él que lo ayudase". Entonces el Creador le dió a alguien que no será ya un animal de compañía, sino una compañera. ¡Cuántas bromas se han hecho a partir de la costilla de Adán! En contra de lo pretendido por algunos, el autor sagrado no quiere decir que la mujer sea inferior al hombre, sino todo lo contrario: no es un animalillo más como aquellos que no le servían para superar su soledad; sino que Adán, al ver a Eva, exclama: "¡Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne!". La mujer es de la misma naturaleza y dignida que el hombre. Si todavía hoy hay mucho machismo, ¡imaginemos el que debía imperar en Oriente hace ahora tres mil años! La doctrina de la igualdad de la pareja humana es realmente revolucionaria.

A la luz de! relato de la creación de la pareja humana podemos entender la profundidad de la sentencia de Jesús sobre el matrimonio indisoluble, cuando denuncia la ley mosaica del divorcio como una deformación del plan divino, ocasionada por la dureza del corazón humano. A pesar de las crecientes dificultades de la vida matrimonial, que obedecen a distintas causas, y siempre partiendo de una gran comprensión por nuestra parte para con los que se habían propuesto ese ideal pero han fracasado en su intento, la Iglesia no puede dejar de continuar proponiendo el plan divino. Se trata del gran proyecto de la felicidad humana, que no siempre ha sido seguido por todos, pero que en todas las culturas y a lo largo de siglos y milenios se ha revelado como la fórmula más propicia para la felicidad del hombre y la mujer, y para la procreación y educación de los hijos: uno, con una y para siempre.

-Matrimonio y Eucaristía

Que esta Eucaristía fortalezca el amor que los matrimonios aquí presentes el día de vuestra boda os prometisteis, y a todos nos ayude a progresar en el cumplimiento del único mandamiento que Jesús nos dio.

HILARI RAGUER
MISA DOMINICAL 2000 12 7-8


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