SEGUNDA LECTURA
Santiago nos exhorta a no absolutizar el legítimo deseo de progreso humano. Realmente, cuando del consumo se hace un ídolo, se termina por inmolarle en su altar incluso las propias vidas humanas. El dios consumo inspira muchas guerras imperialistas.
Lectura de la carta del Apóstol Santiago 3,16-4,3.
Hermanos:
Donde hay envidias y peleas, hay desorden y toda clase de males.
La sabiduría que viene de arriba, ante todo es pura y, además, es amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y buenas obras, constante, sincera.
Los que procuran la paz están sembrando la paz; y su fruto es la justicia.
¿De dónde salen las luchas y los conflictos entre vosotros? ¿No es acaso de los deseos de placer que combaten en vuestro cuerpo?
Codiciáis lo que no podéis tener; y acabáis asesinando.
Ambicionáis algo y no podéis alcanzarlo; así que lucháis y peleáis.
No lo alcanzáis, porque no lo pedís.
Pedís y no recibís, porque pedís mal, para derrocharlo en placeres.
![]()