SEGUNDA LECTURA

Un cristiano es un hombre que admite a un único Señor, tanto en vida como en muerte. Por eso, se niega rotundamente a inclinarse ante otro cualquiera que pretende actuar como «Señor» y no como servidor de la comunidad y de la sociedad.

 

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 14,7-9.

Hermanos:

Ninguno de nosotros vive para sí mismo
y ninguno muere para sí mismo.

Si vivimos, vivimos para el Señor;
si morimos, morimos para el Señor.
En la vida y en la muerte somos del Señor.

Para esto murió y resucitó Cristo,
para ser Señor de vivos y muertos.