PRIMERA LECTURA

La sabiduría personificada es como la revelación que se adelanta a guiar hacia la vida. Invita a su banquete a los que necesitan verdadero saber y les ofrece pan y vino, símbolo del alimento que da la vida en la plenitud. La imagen del banquete remite a participación en la misa fuente de la vida, la salvación en Dios: el banquete escatológico (Is 55,1-5), el nupcial (Mt 22,1-14), el mesiánico (Le 12,37), el eucarístico (Jn 6).


 

Lectura del libro de los Proverbios 9,1-6.

La Sabiduría se ha construido su casa
plantando siete columnas;
ha preparado el banquete,
mezclado el vino
y puesto la mesa;
ha despachado sus criados para que lo anuncien
en los puntos que dominan la ciudad:

«Los inexpertos, que vengan aquí,
voy a hablar a los faltos de juicio:
Venid a comer mi pan
y a beber el vino que he mezclado;
dejad la inexperiencia y viviréis,
seguid el camino de la prudencia.»