SEGUNDA LECTURA

Ni antes los judíos ni ahora los paganos pueden recurrir a su situación religiosa para creerse privilegiados. Dios no está obligado a ningún pueblo, a ninguna civilización, a ninguna dinastía, a ningún sistema político. Dios, para aparecerse a los hombres, puede utilizar una nube luminosa o un estercolero maloliente.

 

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 11,13-15.29-32.

Hermanos: A vosotros, gentiles, os digo:

Mientras sea vuestro apóstol, haré honor a mi ministerio, por ver si despierto emulación en los de mi raza y salvo a alguno de ellos.

Si su reprobación es reconciliación del mundo, ¿qué será su reintegración sino un volver de la muerte a la vida?

Los dones y la llamada de Dios son irrevocables.

Vosotros en otro tiempo, desobedecisteis a Dios; pero ahora, al desobedecer ellos, habéis obtenido misericordia.

Así también ellos que ahora no obedecen, con ocasión de la misericordia obtenida por vosotros, alcanzarán misericordia.

Pues Dios nos encerró a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.