EVANGELIO

Jesús no utiliza su poder taumatúrgico para liberarse de la persecución de Herodes, pero sí lo emplea para acudir a una necesidad urgente del pueblo. Una iglesia verdaderamente evangelizadora deberá emplearse a fondo no en salvaguardar y defender sus derechos, sino los derechos humanos.

 

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 12,13-21.

En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús:

-Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.

El le contestó:

-Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?

Y dijo a la gente:

-Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.

Y les propuso una parábola:

-Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos: ¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha.

Y se dijo: Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: «Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años: túmbate, come, bebe, y date buena vida.

Pero Dios le dijo: Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado ¿de quién será?

Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios.