PRIMERA LECTURA

Sometidos a encuesta por el sabio, los quehaceres y valores que entretienen al hombre (riqueza, placer, trabajo, y el saber mismo) no responden a los interrogantes que quieren sentido último y total. Se verifican todos huecos. ¿Puede, por ejemplo, el trabajo afanoso ofrecer al hombre cuanto éste busca y necesita? También el existencialismo moderno sabe que no hay autosentido en las cosas. El que lo tiene en sí mismo las ve transparentar hacia lo que satisface.


Lectura del Profeta Isaías 55,1-3.

Esto dice el Señor:

Oíd, sedientos todos, acudid por agua
también los que no tenéis dinero:

Venid, comprad trigo; comed sin pagar
vino y leche de balde.

¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta?
¿Y el salario en lo que no da hartura?

Escuchadme atentos y comeréis bien,
saborearéis platos sustanciosos.

Inclinad el oído, venid a mí:
escuchadme y viviréis.

Sellaré con vosotros alianza perpetua,
la promesa que aseguré a David.