SALMO RESPONSORIAL
Sal 137,1-2a. 2bc-3. 6-7ab. 7c-8
R/. Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.
Te
doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario.
Daré
gracias a tu nombre,
por tu misericordia y tu lealtad
porque tu promesa supera a tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma.
El
Señor es sublime, se fija en el humilde,
y de lejos conoce al soberbio.
Cuando camino entre peligros,
me conservas la vida.
Extiendes
tu brazo contra la ira de mi enemigo
y tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos.
![]()