SEGUNDA LECTURA

La mística cristiana de la cruz no es negativa, ni mucho menos. Todo lo contrario: tiene como finalidad ir alumbrando constantemente un tipo nuevo de ser humano. Sin esta dolorosa y gloriosa apertura a lo nuevo, la mística cristiana se desnaturaliza y se hace inhumana e insoportable.

 

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Gálatas 6,14-18.

Hermanos:

Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en la cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo. Pues lo que cuenta no es circuncisión o incircuncisión, sino criatura nueva.

La paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos los que se ajustan a esta norma; también sobre Israel. En adelante, que nadie me venga con molestias, porque yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo está con vuestro espíritu, hermanos. Amén.